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martes, 1 de septiembre de 2015

Crisis fronteriza colombo-venezolana con visos castrista

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Por Miriam Celaya

A medida que se incrementa la crisis de la frontera colombo-venezolana, atizada por las arengas chovinistas y xenófobas del presidente venezolano, los representantes de las FARC en el diálogo de paz acaban de declarar desde La Habana su incondicional apoyo a Nicolás Maduro en esta “lucha contra el paramilitarismo”.

Así lo ha divulgado en Cuba el Noticiero Nacional de Televisión (NTV), en su emisión vespertina del  28 de agosto, tras un tendencioso comentario informativo que daba cuenta de la marcha de “miles de venezolanos” por las principales avenidas de Caracas hasta el Palacio de Miraflores, para apoyar a su presidente por el cierre de la frontera con Colombia en el estado de Táchira.

“Venezuela exige respeto” ha sido la consigna de esta marcha que –según el NTV– tuvo como objetivo el “apoyo a los colombianos contra el paramilitarismo y el contrabando” del que son víctimas en esa región, en la cual “se han desmantelado miles de locales utilizados como almacenes por los contrabandistas y como refugios de los paramilitares”.

Huelga decir que la posición de las FARC legitimando el atropello contra sus compatriotas resulta –al menos– coherente. No podría esperarse otra declaración de una organización cuyos métodos de lucha son las guerras, la intimidación a civiles, los secuestros y los asesinatos, que ha utilizado el mercado de las drogas para la adquisición de armas y para el lucro de sus dirigentes, y que aún hoy, a contrapelo del proceso de diálogo que debería conducir a la paz en Colombia, comete ataques armados contra efectivos del ejército regular colombiano. Las FARC no demuestran respeto alguno por las vidas de sus compatriotas de la frontera de Táchira, como no lo sienten por el pueblo colombiano. Bandidos de monte, al fin y al cabo, sienten un profundo desprecio por la vida humana.

La divulgación de una crisis que muchos consideran como una estrategia engañosa de Nicolás Maduro para declarar eventualmente un estado de excepción y anular las elecciones parlamentarias que deberán celebrarse en Venezuela en diciembre próximo, ha sido casi nula en los medios oficiales cubanos, aunque el NTV la ha mencionado como si la opinión pública nacional estuviese al tanto de los acontecimientos y se diese por sentado que los cubanos también apoyamos al gobierno de Venezuela en esta nueva estrategia por recuperar algo de credibilidad nacional, aunque sea al precio de sumar un nuevo conflicto al ya complejo panorama político de ese país.

Hasta el momento, el monopolio de la prensa en Cuba no ha hecho mención alguna sobre los métodos violentos y humillantes utilizados por efectivos del ejército bolivariano contra los miles de residentes colombianos asentados en ese segmento de la franja fronteriza venezolana, a la destrucción de sus hogares y al despojo de sus bienes. El drama de las familias, incluyendo a decenas de menores de edad que están sufriendo las secuelas de estas jornadas de horror, tampoco se reflejó en los medios oficiales cubanos. La imagen ofrecida sugiere que varios miles de "forajidos" colombianos y sus familias, dedicados al "contrabando", se habían asentado en la zona para saquear la riqueza venezolana y dañar a la revolución bolivariana. Contrabandistas que –por supuesto– "cuentan con el apoyo del ex presidente colombiano, Álvaro Uribe, y de las fuerzas políticas más reaccionarias de Estados Unidos."
 
Esta trama bolivariana guarda un sospechoso parecido con las urdidas por los líderes sentados en el Palacio de la Revolución cuando han querido espolear un nacionalismo a ultranza que les permita enmascarar los conflictos internos o distraer la atención internacional de los verdaderos problemas cubanos. Una práctica nada innovadora que ha sido profusamente utilizada por los poderes,  en particular, por todas las dictaduras, más allá de su color ideológico. La mayoría de las veces el recurso funciona y logra movilizar en el ardor patriotero a amplios sectores sociales, incluyendo una buena parte de los que no simpatizan con el poder. Los ejemplos huelgan. Baste recordar la Guerra de Las Malvinas, en 1982, cuando la debilitada junta militar argentina, entonces encabezada por el general Leopoldo Galtieri, lanzó un ataque contra ese territorio, bajo jurisdicción británica, tratando de canalizar la crisis económica y social interna a través del conflicto armado con una potencia extranjera, que la superaba sobradamente. Las consecuencias fueron fatales para los argentinos, que sufrieron cuantiosas pérdidas de vidas y materiales, e igualmente tras dos meses de contiendas acabaron firmando una rendición incondicional ante Reino Unido. Fidel Castro dio su apoyo a esta aventura bélica a un grupo al que no había dejado de criticar en todas sus alocuciones, incluso llamándoles asesinos de masa.

Las convocatorias patrioteras se sufren en Cuba desde el último medio siglo, lo mismo para entrenar y apoyar guerrillas en el extranjero que para movilizar a las masas contra el enemigo "imperialista" y “los mercenarios” internos. Cualquier recurso puede resultar útil a los poderes para despertar el espíritu del clan y hacer que las masas olviden la incapacidad administrativa de los gobernantes: desde el atentado terrorista a un avión en pleno vuelo o una bomba que estalla en un hotel en circunstancias nunca suficientemente esclarecidas, hasta un niño náufrago a la deriva en el Estrecho de la Florida. Se trata de una dramaturgia de gama amplia y consiste esencialmente en tocar la fibra más sensiblera y nacionalista que subsiste como un gen atávico en toda comunidad humana. En todos los casos, la manipulación de la prensa oficial ha sido fundamental para incidir sobre la opinión pública, solapando las raíces de los conflictos y privilegiando los efectos.

Tal es ahora la estrategia del mandatario venezolano, cuya discapacidad funcional al frente de esa nación ha conducido a una crisis socioeconómica de incalculable magnitud para Venezuela.
Llama sospechosamente la atención que el conflicto se manifieste utilizando a Colombia como pretexto y no al eterno villano de Latinoamérica,. EE UU. Quizás el topo de Miraflores ha sido instruido sobre la importancia de evitar una crisis frontal con el poderoso enemigo mientras se está desarrollando el proceso de normalización de relaciones entre esa potencia “imperialista” y Cuba, que tanto urge a los intereses de los ancianos del Palacio de la Revolución. El pupilo suramericano, entonces, bien puede limitar el conflicto a la zona fronteriza con Colombia, para no poner a los mentores en una situación demasiado comprometida. Ante una realidad tan volátil como la que vive Venezuela, debería bastar una escaramuza diplomática con el vecino para dictar el estado de excepción que sirva a Maduro para evitar unas elecciones que –a juzgar por los resultados de las encuestas– se le anuncian adversas.

Los tiempos han cambiado y es más fácil desenmascarar las viejas triquiñuelas de los poderes, pero no por esto resultan menos peligrosas las dictaduras populistas. Despertar el genio del clan en medio de una crisis general como la que vive Venezuela puede tener consecuencias nefastas para las aspiraciones democráticas de ese país y de la región. Una lección que hemos aprendido de la peor manera los cubanos, a quienes el abuso del nacionalismo ha acabado despojándonos del sentido de Nación.

(Este artículo fue tomado de Cubanet)

lunes, 13 de julio de 2015

Grecia capitula ante la Unión Europea, pero sigue sin garantizar el rescate.




Por Mirta Balea


La superioridad estratégica de la Unión Europea (UE) sobre Grecia en esta última semana ha resultado evidente tras el referendo en que el pueblo griego dio carta blanca a su gobierno para rechazar las medidas draconianas de los acreedores y que ha resultado al final agua de borrajas.

El paquete de medidas resulta ahora significativamente mayor que el que habría podido pactar antes del referendo. El cierre de los bancos, conocido como corralito, ha noqueado aún más a la economía griega y exacerbado lo que era ya una profunda recesión, por lo que el primer ministro Alexis Txipras se ha visto abocado a capitular.

Grecia podría optar por un nuevo rescate de 55 mil millones de euros (55 billones) hasta 2018 si su parlamento aprueba las medidas acordadas este domingo por los jefes de estado y gobierno de la UE, que han dejado claro que no se fían de Syriza.

La desconfianza proviene de la atmósfera de disensión interna de la coalición gobernante en Grecia. Algunos de sus más conocidos aliados y varios ministros han pedido a Txipras que rechace el programa y asuma las consecuencias.

Los acreedores ven en este diferendo lo que podría devenir en una falta de compromiso de Atenas a la hora de pagar y preven incluso que Txipras podría verse forzado a dimitir y a convocar nuevas elecciones.


Desde el inicio, el sector duro de la UE y otros que en las últimas horas se han pasado al lado de los tolerantes, deseaban presionar lo suficiente para que el primer ministro griego y su gobierno dimitieran y así dar paso a un régimen más afín con las ofertas de Bruselas.

Tras el referendo y con un Txipras decidido a pactar lo que sea por tal de sacar al país del embrollo financiero en que se ha metido, convocar nuevas elecciones y colocar otro gobierno no sería la opción más satisfactoria porque podría derivar en más de lo mismo.

Las demandas de Bruselas han estado diseñadas por esa línea dura en las negociaciones liderada por Alemania, Finlandia, Eslovenia y Holanda. Es un paquete que supone colocar en la sien del gobierno griego una pistola cargada porque de rechazarlo el parlamento de Atenas el próximo miércoles los griegos podrían ver colapsado en pocos días su sistema bancario.

De manera que la nación mediterránea tendrá que poner en marcha y con rapidez las reformas fiscales debatidas este domingo, con medidas tan dolorosas como el fuerte aumento de los impuestos y la rebaja de las pensiones, a las que venía oponiéndose Grecia desde el inicio de las conversaciones y que llevó a Txipras a dar un portazo y convocar el referendo del NO, que al final no le ha servido para ablandar a los acreedores.

El resultado del NO del referendo lo que ha hecho es restarle margen de maniobra en las negociaciones y  le ha obligado a pedir el rescate, algo a lo que se negaba no sin esfuerzo pues su objetivo era una quita de un 30 por ciento de la deuda. Ahora el endeudamiento será mucho mayor.

El debate este domingo ha girado en torno a las quejas de Txipras sobre un programa que vuelve del revés los ya vacíos bolsillos de los griegos y que podría haber contenido medidas aún más draconianas.

A Italia y a Francia les ha preocupado que se esté intentando conseguir la humillación de Grecia como castigo por el referend0, que cualquier país democrático tiene derecho a realizar.

Los alemanes se atrevieron a proponer que el gobierno de Txipras pusiera como aval para una inmediatez del rescate a sus monumentos más preciados y a sus paradisíacas islas para venderlos en el mercado privado en caso de incumplimiento.

El primer ministro italiano Mateo Renzi demandó de sus socios que prevaleciera el sentido común y aseguró que Italia no desea la salida de Grecia de la moneda única. Dijo también a Alemania que suficiente, es suficiente (enough it's enough). La alineación de Francia afloró también en la cumbre.

Los acreedores griegos este fin de semana, en maratónicas sesiones de los ministros de finanzas y economía y de los jefes de gobierno y estado de la UE, siguen sin avalar el rescate a la espera del resultado del voto parlamentario dentro de dos días en Atenas. Un sí al programa de parte de los legisladores se vería como un acto de buena fe.

La canciller alemana Angela Merkel observó que es un asunto de reconstruir la confianza perdida en Grecia. Ella precisa como, otros países de la eurozona, el visto bueno de su parlamento para contribuir al rescate de Grecia.

Los bancos griegos podrían colapsar en las próximas horas y provocar la salida griega del euro si en la reunión prevista para hoy del Banco Central Europeo no autoriza la entrega de fondos de urgencia para controlar la situación.

Agencias especializadas han cifrado en casi 95 mil millones de euros los fondos de urgencia necesarios para los próximos tres años, una cantidad significativamente mayor que la que se le dará en caso de que el parlamento vote si el miércoles. Sería el pistoletazo de salida para siquiera empezar a negociar las condiciones del rescate con calendario incluido.

El sí supondrá que Grecia empezará de inmediato a poner en marcha varias de las medidas propuestas por Bruselas, en especial la subida de impuestos.

Txipras intenta salvar de la insolvencia al país que ya incumplió la pasada semana con el pago al Fondo Monetario Internacional de mil 600 millones de euros y que intenta que no ocurra lo mismo con el abono al BCE el día 20 de 3,500 millones.

Como el rescate no está del todo amarrado, los alemanes creen que Grecia podría manejar una "salida temporal del euro" si no se alcanza un acuerdo definitivo con los acreedores, lo que suena a expulsión camuflada.

Resulta curiosa la historia de la propia Alemania en el asunto de la deuda que es algo que agobia a las naciones desde tiempos inmemoriales. 

Cuando Adolf Hitler alcanzó el poder suspendió los compromisos alemanes con los países ganadores de la primera guerra mundial en 1914, pero al perder en 1945 y tras las barbaridades provocadas por el nazismo, los alemanes volvieron a plantearse las deudas no satisfechas y las nuevas establecidas.

En 1953, se llegó a un acuerdo en Londres por el cual Alemania pagaría lentamente las deudas contraídas entre los años veinte y treinta y el resto sería condonado. En 1995, tras la unificación, pagó todo y no fue hasta 2010 que se liquidaron los intereses acumulados un siglo atrás, porque la economía de la fusionada Alemania Democrática les permitió hacerlo a pesar de la absorción.

La deuda griega es a partes iguales responsabilidad de los sucesivos gobiernos en Atenas y del descontrol manifiesto de los ahora exigentes acreedores que no supieron demandar transparencia a la hora de aflojar el dinero.

Alemanes, franceses, españoles e italianos son los acreedores principales que dieron dinero a los griegos de forma irresponsable cuando en 2008 se sabía que la crisis era profunda. Hay que recordar que el primer rescate tuvo lugar en 2010, a solo ocho años de entrar Grecia en el euro.

Se le condonó parte de la deuda y se ofrecieron 240 mil millones de euros, de los cuales solo un 11 por ciento de lo recibido fue a dar a las necesidades públicas porque el resto se ha ido en el pago de los intereses. Pero la UE seguía sin exigir a Atenas la realización de los recortes y aún así se le concedió en 2012 un segundo rescate como parte del monto acordado.

Baste decir que el actual director del BCE, Mario Draghi, era vicepresidente de Goldman Sach's, cuando esta entidad asesoró a los dos gobiernos anteriores a Txipras, uno de izquierda y el otro de derecha, a ocultar las cuentas a la UE para mantenerla en la ignorancia de la degradante situación en la que se hallaba el país heleno.

Los gobiernos griegos han creído que los europeos estarían dispuestos a financiar un modelo económico y financiero con más huecos que un queso gruyère y los griegos y el resto de Europa han debido pagar la falta de escrúpulos de esas autoridades. 

El desbocado e insostenible sector público griego aumentó el gasto  en un 80% entre 1996 y 2008) y su deuda, muy superior a los ingresos en un 400%.

Ocurrió que en enero del 2015 una coalición de partidos de centro derecha e izquierda se agruparon en torno a la denominación Syriza y se hicieron con el poder en medio de un descontento creciente por la falta de compromiso de Atenas en acometer todas las reformas del paquete de austeridad lanzado por Alemania a todas las naciones de la eurozona.

El pregón de Syriza en la precampaña electoral era no respetar las medidas de austeridad, seguir como hasta ese momento, aunque sin salir del euro. Lo que, como se ha comprobado, resulta imposible y que le ha valido el ensañamiento de Merkel y compañía.

Una retirada griega del euro socavaría la solidaridad europea en la que se basa la unión y aumentaría la presión sobre otros socios débiles. Los socios fuertes están preocupados por otro contagio, la demanda de concesiones de parte de Portugal, España e Italia y otros deudores.

Syriza renegoció una ampliación de los límites en los pagos, pero cuando tocó el primero, la pasada semana, incumplió su compromiso. Al no avanzar en las conversaciones, surgió la idea del referendo, que ha dejado a los griegos más confundidos de lo que ya estaban respecto a la utilidad de negarse a seguir el camino de baldosas amarillas trazado por Bruselas.

Mientras duraron las conversaciones, justo hasta el portazo de Txipras, el BCE siguió inyectando fondos y para levantar la parálisis necesita el visto bueno de los socios fuertes.

El problema de la eurozona es que a pesar de que la moneda única tiene un tipo de cambio flexible, es de talla única para los 19 miembros, y los ajustes solo pueden realizarse mediante políticas fiscales. Para estos fines se han seguido las reglas impuestas por Alemania teniendo como leit motiv la austeridad como un oráculo de Delfos.

En 1990 Europa decidió darse una moneda común por la dificultad de mantener el sistema semi-flexible llamado Mecanismo de Tipos de Cambio, creado en 1979 para la estabilidad monetaria entre las naciones europeas integradas desde 1950 en una zona de libre comercio.

Si Grecia debería restaurar algún día su moneda nacional, el dracma, la pregunta sería si lo haría vinculándola al euro.

El problema es que un dracma vinculado al euro sería un blanco fácil para la especulación en cualquier intento de mantenerse. Un tipo de cambio del euro constituiría una limitante para el crecimiento económico del país heleno como lo ha sido también su pertenencia a la eurozona.

Un dracma libre-flotante, cuyo precio quedara establecido por los mercados de divisas, sería imprevisible, los cambios bruscos afectarían la inversión y el crecimiento. Aquí vemos la dicotomía de que a mayor flexibilidad más vulnerabilidad ante los mercados.

Europa se ha hecho con reformas y la zona euro fue concebida para resistir las turbulencias, vengan de donde vengan, partiendo de la solidaridad.  Grecia no podrá pagar la deuda contraída y esto es algo que puede ocurrirle también a España, Portugal e Italia. 

Las quitas se impondrán y pronto porque de lo que se trata es de crecer y producir riqueza. Grecia, por si alguien no se ha dado cuenta a estas alturas, se halla en bancarrota irreversible si no se le tira la toalla por mucho rescate que le den porque la deuda alcanzará dimensiones que humanamente no será posible pagar.

lunes, 6 de julio de 2015

Sin OXIgeno, Grecia ha dicho OXI (no) a la Unión Europea





Por Mirta Balea

Un 61,3% de los votantes griegos marcaron la casilla del oxi (no) en el referendo convocado por el primer ministro, Alexis Tsipras, y respaldó su postura para negociar un nuevo acuerdo con los acreedores de la deuda.

La sociedad griega se negó a aceptar un nuevo rescate de la troika (Unión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) y ha avalado a su gobierno para gestionar una reestructuración de los préstamos anteriores, algo a lo que se oponen más de las tres cuartas partes de los líderes de la zona euro.

Grecia enfrenta desde hoy un futuro imprevisible tras los resultados del referendo de este domingo, pero lo hace sin tensiones, como se ve en sus calles, incluso aunque las colas frente a los bancos sigan para sacar los 60 euros diarios que se les permite a los depositarios.

Los griegos se habrán dicho a si mismos que el miedo de nada sirve a un país en bancarrota, con una paro insoportable, con los jóvenes emigrando en masa en busca de mejores oportunidades y los bancos cerrados por falta de liquidez. ¿Podrían alcanzar mayores cuotas de precariedad?

Desde que fueron suspendidas las negociaciones con Bruselas la pasada semana por Tsipras, los bancos han perdido 78 mil millones de euros por extracciones masivas de sus clientes. Esto ha traído como consecuencia el llamado "corralito", un cierre a cal y canto y dejando los cajeros preparados para un límite al día de extracción. Cada persona puede sacar 60 euros, pero una vez terminado el efectivo disponible, adios y hasta mañana.

Grecia tiene una deuda de 200 mil millones de dólares y debía pagar al FMI el pasado 30 de junio 1,600 millones de euros en razón de préstamos. El ministro de Economía, Yanis Varoufakis, anunció que no cumplirían el plazo, como posiblemente tampoco puedan hacerlo con los 3,500 mil millones de euros al BCE el próximo día 20.

Varoufakis ha presentado hoy su dimisión. Con solo seis meses de ejercicio, el ministro dimisionario se había mostrado ante los acreedores con una personalidad hiperbólica y narcicista, algo desfachatado, al extremo de llamar terroristas a los integrantes de la troika. Su credibilidad resultaría nula en esta nueva etapa de las negociaciones.

Para muchos su decisión ha sido un acto cívico para no servir a Bruselas de pretexto para negarse a negociar con Atenas. Antes de irse ha dicho que Grecia ha tendido su mano y espera de los acreedores una mejor comprensión del escenario financiero a que se enfrentan los griegos.

Este es el hecho que debe encarar Bruselas porque la alternativa sería la salida de Grecia del euro y tal vez de la propia Unión Europea, con un mínimo coste monetario para el conjunto, pero con un peligro geopolítico que podría echar al país en brazos de Rusia o de China y llegaría a ser siempre la mancha que impediría la unión que se ha buscado durante tanto tiempo.

El presidente norteamericano Barack Obama ha llamado a la canciller Angela Merkel y a otros líderes europeos para sugerir una mayor flexibilidad en las negociaciones para evitar el escenario geopolítico de que Grecia gire en la órbita de Rusia. Su preocupación no va acompañada, sin embargo, de una tarjeta visa para ayudar financieramente en la solución del problema.

Mañana tendrán lugar dos reuniones cruciales. Primero la del eurogrupo y después la de los jefes de estado y de gobierno a la que asistirá Tsipras con una nueva propuesta. Dicen que pedirá la reducción de un 30% de la deuda porque ahora mismo el problema no es solo de liquidez sino de solvencia.

El problema de Europa es que carece de talentos en el equipo económico-financiero encargado de aplicar la austeridad desmedida y no están los mejores líderes entre los jefes de estado y de gobierno para enfrentar con visión de futuro -como diría De Gaulle- las complicaciones derivadas de la política y la gobernanza. 

Una salida griega del Club haría inevitable el efecto contagio sobre otros pueblos cansados también de tanta austeridad, que afecta a trabajadores y clases media y deja al margen a la parte social con mayores recursos. Los griegos al votar NO a la política de Bruselas han recordado sus neveras y bolsillos vacíos después de cinco años de recetas.

Los griegos han votado también por una Europa de la diversidad, de valores morales, de solidaridad, de bienestar social, y no por una basada solo en el dinero y en la rapiña de los mas ricos sobre los más pobres dentro de la misma Unión como viene ocurriendo de manera acusada desde que estalló la crisis económica de este siglo.

El referendo no ha cambiado de inmediato las reglas del juego a la que apelan los países que machacan a Grecia en Bruselas como si éstas fueran inamovibles. Entre los que más han golpeado a Atenas ha estado España, a punto de quebrarse en 2011, que ha salido por los pelos de una situación similar y que ahora es de las que más exigen apoyándose en el "gran sacrificio" de su población para cumplir con las recetas de la troika.

España tiene una deuda de 300 mil millones de euros, cien mil millones de euros más que Grecia.

La vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría ha dicho esta mañana que "respeta la decisión del pueblo griego", pero su gobierno debe entender que hay que cumplir con los plazos de la deuda en la que España invirtió 26 mil millones de euros.

Al ministro de Economía, Luis de Guindos, no le quedó otra, en rueda de prensa, que admitir que a la troika le ha faltado sensibilidad en el tratamiento del caso griego en lo político y en lo social y dijo que les recomendaría tomar un curso de relaciones públicas.

La economía de mercado no puede funcionar con la gente sacando dinero de los bancos porque los depósitos sirven para pedir crédito y en caso de insolvencia se entra en bancarrota con lo que Grecia sola tendría que plantearse salir del euro por la caída de la actividad.

Los griegos han votado reconociendo el enorme riesgo y responsabilidad de manejar el día a día en una nueva narrativa de unión, que es lo que expresa también el NO del referendo. 


Esta es la razón de que a pesar de la cola en los cajeros por el "corralito", se observe una calma en la población, que ha sabido reaccionar ante una situación excepcionalmente difícil y ha dado un ejemplo de democracia durante el referendo transcurrido sin conflictos. 

Fuera del corralito, que sigue su curso puesto que Tsipras no puede cumplir su promesa de abrir los bancos mañana, no hay escasez de productos en los mercados, los restaurantes y el resto de centros de ocio continúan funcionando sin problemas y la gente espera. 

El BCE deberá decidir hoy si aumenta la línea de crédito al Banco de Grecia, que ha apelado a la solidaridad del organismo para mejorar la situación de los griegos. El director Mario Draghi no lo tiene fácil si hablamos de las reglas del juego.

Lo primero que hará Draghi es ganar tiempo para dar margen a la negociación mañana, cuando están previstas dos importantes reuniones, la del eurogrupo y la de los jefes de estado y de gobierno para hablar del órdago griego.

Los griegos han mantenido hasta ahora la función de sus bancos por la bombona de oxígeno que les ha llegado de Frankfurt. Atenas no ha pagado con este dinero la deuda, sino que lo ha utilizado en mantener las pensiones y los depósitos bancarios. 

Europa está entre la sociedad griega, que apoya a su gobierno y pide un respiro, y los contables de la troika. Solo resta saber cuánto podrán aguantar los bancos griegos porque lo cierto es que Draghi carece de mandato para salirse del margen de préstamos con garantías legales y los griegos nada tienen que ofrecer.

Si Alemania sigue en su línea de presionar a Grecia hasta la extenuación, esta tendrá que salir del euro, el BCE no le dará más liquidez y aumentarán los problemas. Lo más perentorio ahora es alcanzar la normalidad financiera, hacer transacciones al extranjero y dejar de estar en ralenti como ha ocurrido esta última semana.

Europa debe ser consciente que no hay alternativa al gobierno de Tsipras. Si se convocaran elecciones, ganaría como en enero pasado, algo que ha comprendido el ex-primer ministro Andoni Samaras, quien ha presentado esta mañana su dimisión como líder del Partido Nueva Democracia, que gobernó la pasada legislatura, aplicó las recetas de la troika y perdió el poder ante Syriza. Esta coalición heredó entonces el peor escenario posible.

La realidad es que el estado jamás ha funcionado en Grecia, aunque el sentido de nación recorre todo el arco político griego. La renuncia de Varoufakis, hay que decirlo también, no cambia la postura del gobierno de Tsipras porque el no era más que su vocero. 

La Unión Europea debe volver a la razón porque sus recetas y su posición inamovible ante el drama griego resultan irracionales y es un atentado contra un gobierno elegido democráticamente. A Portugal se la pone siempre de ejemplo por lo bien que ha hecho sus deberes, pero hace unos días superó por primera vez en un 100 % el PIB, lo que demuestra lo mal que ha funcionado la política de Bruselas.

Grecia ha sido el laboratorio de las políticas de la troika durante los últimos cinco años. El FMI ha estado mirando por el mercado global y que no haya deflación y Alemania y el BCE compiten por sus intereses. 

La Unión Europea tendrá que sentarse a pensar un momento sobre la línea a seguir en cuanto a si quiere ser una unión de estados socios o de estados colonias con una fuerza principal: Alemania.

La deuda puede resultar un mecanismo disciplinario para los estados siempre que no suponga que la precariedad es un destino manifiesto en un conjunto de países que pretende equilibrar la balanza de los poderes económico y político en el mundo. Sabemos que los créditos no son inversiones sino una forma de aumentar la deuda y empobrecer al país.


Francia tiene peso y dimensión suficiente para imponerse a Alemania a pesar de su gran deuda y Francois Hollande debe analizar que si se asfixia a un gobierno democrático y europeísta como el griego será la manifestación más fehaciente de la ineptitud de los actuales líderes para negociar una salida digna para todos.

A partir de ahora, flema británica, porque todo puede irse en un segundo entre los dedos. La lógica de la épica no va a funcionar aquí por mucho que los griegos respalden a su gobierno. Se requiere un acuerdo aceptable para todos los socios y altitud de miras, que diría De Gaulle. 

lunes, 25 de mayo de 2015

Elogio de la incertidumbre







ISIS COVER




Por Carlos Alberto Montaner

Es muy doloroso contemplar las imágenes. Como tantas veces se ha dicho, nuestro pasado comenzó en Ur, la ciudad sumeria, cinco mil años antes de Cristo. Hay una línea cultural contínua entre aquel remoto poblado mesopotámico y New York, París o Montevideo.
La guerra santa o yihad desatada por el Estado Islámico nos afecta también. El califato surgido a sangre y fuego entre Irak y Siria, además de decapitar enemigos, destripar a chiítas, yazidíes y cristianos, violar y esclavizar a mujeres y niños, se dedica a destruir los restos del espléndido pasado pagano aún en pie.

Muchos de  los depredadores islamistas son jóvenes criados en Occidente. ¿Por qué lo hacen? ¿Qué sentido tiene pulverizar a martillazos un milenario y hermoso hombre-toro alado, un majestuoso Lamasu asirio, perteneciente a una religión cuyos rastros se pierden en el tiempo y que ya nadie profesa.

La culpa es de la certeza. El fanatismo violento de los yihadistas surge de la convicción absoluta de que ellos saben cuál es el Dios verdadero y no tienen la menor duda de que cumplen al pie de la letra las órdenas trasmitidas por su libro sagrado, el Corán.

Si vamos a creer a la Biblia, cuando Moisés desciende del Sinaí con los diez mandamientos que le ha entregado Yahvé sabe que el quinto de esos preceptos es "NO matarás", pero la cólera que le provoca ver a los israelitas adorar a un becerro de oro, fundido por su hermano Aaron, lo lleva a ordenar la ejecución de tres mil personas.

Moisés tenía la certeza de que esa, aunque contradictoria, era la voluntad de Dios.

El emperador Constantino, que en el 313 impuso en Milán el Edicto de la Tolerancia, en el 354 rectificó cobardemente y ordenó la destrucción de cientos de bibliotecas y templos paganos. Las rocas calcinadas dieron origen a fábricas de cal.

Cinco años más tarde, los cristianos en Siria, entonces en un rincón ilustre del mundillo helénico, se adelantan 1700 años a los nazis y organizan los primeros campos de exterminio para paganos y judíos en la ciudad de Skythopolis.

Desde entonces y por los siglos de los siglos, los judíos fueron el objeto de todas las persecuciones. Papa tras Papa, comarca tras comarca, los persiguieron, machacaron y expulsaron. Lo hicieron los alemanes, ingleses, italianos, polacos, rusos, españoles, portugueses, cristianos y mahometanos. Lo hizo todo el que podía en nombre de algún Dios verdadero.

Sin dudas, matar enemigos del Dios verdadero ha sido un deporte universal muy practicado. El papa Inocente III, en la Edad Media, desató el genocidio de los herejes albigenses y cátaros. Decenas de millares fueron ejecutados. Cuando le advirtieron que estaba asesinando a justos y pecadores, respondió que no importaba: "Dios se ocupará de mandar a unos al cielo y a otros al infierno". Era solo el preámbulo para las terribles guerras de religión que asolaron la Europa del Renacimiento y la Reforma, liquidando literalmente a millones de personas.

Simultáneamente, en América, mientras creaban ciudades y universidades, los frailes y los conquistadores españoles asesinaban indígenas, quemaban códices y destruían templos, para convertir algunos en iglesias, con el afan de destruir para siempre cualquier vestigio de unas creencias paganas que a ellos se le antojaban como propias del demonio porque incluían los sacrificios humanos.

¿Lo menos peligroso, pues, es ser ateo? Tampoco. Ser ateo puede derivar en otras formas de atropello similares a las practicadas por los creyentes. Al fin y al cabo, afirmar que Dios no existe, entraña una certeza tan temeraria como la de quienes opinan lo contrario.

Los marxistas -leninistas, convencidos de que "la religión es el opio del pueblo" -una frase de Karl Marx-, han perseguido a los cristianos en Rusia y Europa, mientras los chinos y camboyanos han agregado a los budistas en sus listas de víctimas.

En los Estados ateos, miles de templos han sido destruídos o confiscados y dedicados a otros menesteres.  Enver Hoxa, en Albania, convirtió la negación de la existencia de Dios en dogma nacional y hasta creó un Museo del Ateísmo por el que desfilaban los estudiantes para aprender a odiar a los creyentes, ya fueran mahometanos  (la mayor parte) o cristianos. Las mezquitas e iglesias se convirtieron en recintos laicos.

En Cuba, más de 200 escuelas católicas y protestantes fueron expropiadas y decenas de sacerdotes tuvieron que exiliarse. Para agregar sal a la herida, el centro de detención más despiadado y siniestro de la policía política comunista llamada "Villa Marista" fue antes una escuela católica de la orden de los HH Maristas. Como me dijo un exprisionero que había perdido en esa cárcel los dientes, el cabello y la fe religiosa: "Ahí antes te salvaban el alma; ahora te la parten".
Admitámoslo, solo la incertidumbre nos hace flexibles y aceptantes. Quien no duda es un ser muy peligroso. Puede matar sin que le tiemble el pulso. Como los yihadistas.

Este artículo fue publicado se ha tomado de Cubanet.

jueves, 21 de mayo de 2015

¿Era Cuba un país atrasado antes de 1959?

Cuba fue el primero país de Latinoamérica en tener televisión (foto de Internet)


Por Roberto Jesús Quiñones

 En su afán por reescribir la historia, el régimen en Cuba ha minimizado éxitos indiscutibles de la primera mitad del siglo XX y se ha apropiado de ideas y proyectos surgidos en aquel período.
Pese al bombardeo incesante de los medios de comunicación controlados por el gobierno, cada vez más los ojos de los ciudadanos se vuelven hacia aquella república pues nada provoca tanta suspicacia como la reiteración del mismo discurso.
Algunos de los temas preferidos por los oficialistas para denigrar a gobiernos anteriores a 1959, se refieren a la educación y la cultura. ¿Era Cuba un país atrasado en esos aspectos?
La educación
Un suceso desconocido para muchos es el curso de verano impartido en el año 1900 por la Universidad de Harvard a 1700 maestros cubanos.Esto fue algo que revolucionó el magisterio en Cuba y sus efectos resultaron ser inmediatos. 

Cuando el curso tuvo lugar, Cuba presentaba una tasa demográfica de 1 572 797 habitantes, con sólo 312 aulas y 34 579 alumnos, según cifras de 1889. Un año después de lo de Harvard, habían 3 313 aulas y 172 273 alumnos.
A partir de ese momento, el sistema educacional en Cuba fue en ascenso. 

A las escuelas públicas se unió un moderno sistema de escuelas privadas y cuando Fidel Castro se hizo con el poder en 1959, Cuba se situaba los países con mayores índices de alfabetización y nivel educacional en el continente y el mundo, al extremo de contar con Institutos de Segunda Enseñanza en todas las ciudades importantes del país y con tres universidades para una población que apenas rebasaba los cinco millones de habitantes.

La cultura
Algo que asombra de Cuba es la cantidad de científicos, artistas e intelectuales de prestigio que ha aportado al acervo de la humanidad. Si la historia colonial fue un exponente de ello. La tendencia eclosionó entre 1902 y 1959.

Si nos constreñimos a las artes plásticas, bastaría mencionar los nombres de Armando Menocal, Leopoldo Romañach, Marcelo Pogolotti, Carlos Enríquez, Fidelio Ponce, Amelia Peláez, Rita Longa, René Portocarrero, Víctor Manuel, Eduardo Abela, Mariano Rodríguez, Servando Cabrera, Mateo Torriente y Wilfredo Lam, entre otros muchos con una obra consolidada antes de 1959.

Mencionar a los escritores y músicos de primera línea haría muy extensa la lista. Sólo diré que en ambas manifestaciones las resonancias cubanas en el continente, e incluso mundiales, eran de primera magnitud.

La vida teatral era sumamente activa y no sólo La Habana recibía la visita de importantes artistas internacionales sino muchas ciudades del interior del país. Si hoy se comparan las cifras de teatros que funcionaban antes de 1959 con la del período posterior la diferencia resultará abismal y demostrará cuánto daño ha hecho a la diversificación de la cultura el control del Estado.

 Cuba fue, también, el primer país de América Latina en implantar la televisión y La Habana la capital que más cines tenía con relación a su población.

La ensayista y poetisa Uva de Aragón en su texto titulado “El papel del intelectual en la República de Cuba”, asegura que en el período republicano se crearon con apoyo oficial y notorios esfuerzos individuales la Biblioteca Nacional (1901), la Academia de la Historia de Cuba (1910) -que el actual gobierno cerró para reabrirla recientemente-,la Academia Nacional de Artes y Letras (1910),el Museo Nacional (1913),la Academia Cubana correspondiente a la Academia de la Lengua Española(1922), la Academia de Ciencias (1928) y la de Educación (1936),la Junta Nacional de Arqueología (1937), la Sociedad Geográfica de Cuba y la de Derecho Internacional y se publicaron al menos quinientas cincuenta y ocho revistas de mayor o menor duración. Ni hablar del número de diarios. Baste decir que Cienfuegos, una ciudad pequeña, llegó a contar en una misma época con once.

La iniciativa privada creó el Ateneo (1902), la Sociedad de Conferencias (1911), la Universidad Popular (1914), la Sociedad del Folklore Cubano (1924), la Sociedad Pro Arte Musical (1918), la Institución Hispánica de la Cultura (1936), la Alianza Cubana por un Mundo Libre contra el Fascismo (1941), la Sociedad de Estudios Africanos (1943), el Instituto Cultural Cubano-Soviético (1945) y la Sociedad Cubana de Filosofía (1948).

Pero lo más importante fue el clima en el que se desarrollaron esos intelectuales, que podían exponer sus puntos de vista sin censuras ni exclusiones. No en balde la autora del texto citado afirmó: “Los creadores cubanos fueron fieles a las normas estéticas que cada uno se fijó. No sacrificaron la calidad de sus obras ante ninguna otra exigencia y prefirieron siempre la ‘indiferencia oficial’ a un patrocinio estatal que pusiera bridas a la libertad creadora”.

Este texto ha sido publicado previamente por Cubanet.

domingo, 17 de mayo de 2015

El Papa Francisco y la paz en el Medio Oriente

El papa Francisco

Por Mirta Balea

Los evangelios del Nuevo Testamento, como otros escritos que forman parte de la historia sagrada del cristianismo, han resultado ser un gran manto elaborado a partir de parches de telas diferentes, pero la inmensa mayoría de creyentes los sigue considerando verdades inmutables. 

Los textos aceptados por la Iglesia de Roma coinciden en decir que los seguidores de Jesús habían huído cuando fue crucificado, así que allí no quedó nadie para dar testimonio de lo que ocurrió o de cómo ocurrió. 

La tradición cristiana asegura que la iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalem, fue erigida sobre el lugar de ejecución de Jesús. En el año 30, que es la época de la que hablamos, era una cantera de piedra caliza llamada Gólgota, un lugar inhóspito, estrecho, porque no tenía más de tres metros de ancho, lo que habría impedido levantar siquiera una cruz y, muchos menos, tres como se afirma.

Los evangelios resultan ser testimonios de oidas, no de testigos oculares, y en muchos aspectos lo que narran no encaja con la forma de vida en esa zona en el siglo I si nos remitimos a los hallazgos arqueológicos.

La historia, como ocurre con la vida, se abre paso y deja al descubierto ciertos engaños, ciertas prácticas perversas, que, en su momento, llegaron a enfermar el cuerpo social; y aún cuando muchos cristianos se resisten a aceptarlo, la Iglesia católica hace ya tiempo exoneró a los judíos de la culpa colectiva por la muerte de Jesús.

Todo empezó en los años 60 del pasado siglo cuando tuvo lugar el Concilio Vaticano II, que realizó el primer intento de corregir la mentira con la declaración Nostra Aetate. Luego Juan Pablo II se convirtió en el primer papa de la era moderna en visitar una sinagoga, la Gran Sinagoga de Roma, donde sus predecesores habían confinado a los judíos hasta el siglo XIX.

Visitó Jerusalém en el año 2000 y rezó ante el Muro de las Lamentaciones, no sin antes abrir, en 1992, las puertas a las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede e Israel.

Hay que decir que Israel no fue recíproco en ese gesto puesto que hasta el día de hoy no han negociado acuerdos bilaterales para permitir a las instituciones cristianas tener propiedades ni acudir a los tribunales, es decir, no les han conferido identidad jurídica.

Pasos similares en el proceso de reparación de errores iniciado por Juan Pablo II, los dió el sucesor Benedicto XVI y todos apostaron porque el papa Francisco haría aún mucho más que ésto.

Habida cuenta de que Buenos Aires tiene la mayor comunidad hebrea del hemisferio sur, cuando era arzobispo de la capital argentina, Jorge Mario Bergoglio, celebró el Rosh Hashaná y el Hannukah en sinagogas locales, expresó su solidaridad con las víctimas del Holocausto judío durante la era nazi y se hizo amigo de un prominente rabino, Abraham Skorka, con quien escribió un libro sobre este tema de la reconciliación : En la Tierra como en el Cielo.

Esta famosa frase procede de los Herméticos, definidos como escritos en griego y latín con las enseñanzas religiosas o filosóficas atribuidas a Hermes Trismegisto, una figura de ficción que engloba a un maestro y a su alumno en las narraciones. Carece de importancia considerarlas religiosas o filosóficas porque las doctrinas eran el medio para ayudar a la fe en aquellos tiempos.

No voy a extenderme en este punto, solo aclarar que los Herméticos llegados a nosotros datan del siglo III de nuestra era. Guiados por la tradición del Timeo de Platón y no por el Nuevo Testamento, los hermetistas creían en el Cosmos como el Dios, no veían a Cristo como el salvador de la humanidad, sino que la propia nous divina proporcionaba al hombre su salvación, que no había que encarnar en la Tierra, sino considerar que como era en el Cosmos era abajo, como en una gran bóveda de conocimiento.

En los Herméticos, si nos tomamos el trabajo de leer los escritos llegados a nuestros días, obtenemos un vislumbre de los talleres que dieron forma a la cristiandad.


La tradición cuenta que Judas se escabulló para hablar con los sacerdotes del Templo que le pagaron 30 monedas de plata por llevar a los soldados romanos hasta el olivar de Getsemaní donde se hallaban recogidos Jesús y sus discípulos.

Judas es la forma griega de Judea y que el nombre del traidor represente un símil resulta muy sospechoso. Si leemos los escritos de Pablo, muy anteriores a los evangelios, no encontraremos mención alguna a un traidor ni que se le identifique como uno de los seguidores de Jesús. 

La similitud -como han probado algunos estudiosos- proviene de un cuento de Zacarías en el Libro de los Reyes de cómo el rey pastor de Israel resultó traicionado por 30 monedas de plata por un hombre que lo señaló con un beso.

En el evangelio de Marcos, Jesús comparece ante el Sanedrín, allí se entrevista con Caifás, y las altas autoridades del Templo realizan un juicio secreto incompatible con las normas de la Torá. Lo hacen con nocturnidad, lo que resulta improbable puesto que los juicios se hacían de día y no queda claro si estos señores tendrían jurisdicción para ésto. Aun así, lo sentencian a la pena de muerte, que en este caso no sería la crucifixión, un instrumento puramente romano, sino a la lapidación.

La decisión de crucificar a Jesús fue de Poncio Pilatos y si revisamos cronológicamente los escritos cristianos veremos que cuanto más avanzamos mejor persona resulta. El ofreció a Barrabás al pueblo judío, como si se tratara de una amnistía, y la gente lo rechazó, como si los romanos realizaran asambleas para saber a quien matar o a quien no.

No hay ningún indicio histórico de una amnistía siquiera parecida otorgada por los romanos a un reo de culpa. El historiador Filón asegura que Pilatos era despiadado y vicioso, ejecutaba a muchos sin juzgarlos e insultaba la fe judía, una y otra vez.

Si prescindimos la proyección histórica que le confiere a Jesús una gran preponderancia, concluiremos que ante los ojos romanos era un hombre más del pueblo y un patricio como Pilatos jamás habría dudado en colgarlo. La pasión de Jesús, no lo olvidemos, apareció narrada entre 20 0 30 años después de su muerte y ante la ausencia de testigos lo lógico sería pensar que la imaginería creó las escenas y diálogos que dieron forma al mito.

Los textos que relatan esta parte de la leyenda, al señalar que los judíos decidieron la muerte de Jesús y no Pilatos porque tenían agravios en su contra, no hicieron más que iniciar lo que hasta nuestros días se ha ido desarrollando como antisemitismo. Para lograrlo no dudaron en reinventarse a Pilatos, cuanto más comprensivo, cuanto más se lavara las manos, más malévolos aparecerían en la historia los judíos. 

Hace un año, el papa Francisco visitó Jerusalem. Entre su cohorte figuraron un rabino y una autoridad musulmana. Allí instó a los líderes de las tres grandes religiones monoteístas a salvar diferencias y dialogar en favor de la reconciliación y la paz en el Medio Oriente.

Habló a las comunidades que "se reconocen bíblicamente como descendientes de Abraham", un patriarca, tan devoto de Dios, que estuvo dispuesto a sacrificar a un hijo en una pira cuando Dios se lo pidió. La Divinidad, en un acto misericordioso, envió a un ángel para impedirlo y en lugar del niño se sacrificó un cordero.

Cuenta la leyenda que Abraham tuvo dos hijos: Ismael e Isaac. El primero, fruto de su relación con la esclava Agar, y el segundo, cuando Dios tuvo a bien concedérselo a la edad de 100 años, con su esposa, Sara, entonces por los 90, al que llamaron Isaac.

Los textos de las diversas religiones difieren en quien fue el llamado por Dios al sacrificio. Como es usual en este tipo de historias, se aprecia una contradicción. Los musulmanes apuestan por Ismael, con 14 años cuando nació el de Sara, y, los cristianos, por Isaac. El primero fue expulsado al nacer el segundo para no menospreciar la maternidad de Sara y salió a vagar con su madre Agar por el desierto. Dios dijo entonces que "de la sierva también haré una nación".

Al cumplirse el primer aniversario de su viaje a Jerusalém, el papa Francisco ha decidido reconocer al Estado Palestino, sumándose a los 130 países que han dado un paso similar, ha recibido este sábado, cuatro días despues, en audiencia privada, al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Hamas, y ha canonizado al día siguiente a dos monjas palestinas.

El reconocimiento del estado palestino ha tenido lugar con un Acuerdo Global, que sustituye al Acuerdo Base firmado en el año 2000 con la Organización para la Liberación de Palestina.

Recordemos que la Asamblea General de la ONU reconoció a Palestina como Estado observador el 29 de noviembre del 2012, un estatuto similar al que gozan Suiza y la propia Santa Sede. Así que el paso dado por el Vaticano tiene el carácter simbólico de tomar en consideración que en los territorios ocupados hay lugares sagrados del cristianismo.

El comunicado sobre el reconocimiento por parte del Vaticano del estado palestino señala que se espera incida "en aspectos esenciales de la vida y la actividad de la Iglesia Católica en Palestina". Lo cual es tanto como decirle a Israel, a un año de la visita a Jerusalem, que se ponga las pilas y comience a dar pasos concretos a favor de las instituciones cristianas en su territorio.

Consultar: http://lasnoticiasdemirta.blogspot.com.es/2012/12/israel-y-la-anp-juego-de-tronos-i.html
http://lasnoticiasdemirta.blogspot.com.es/2012/12/israel-y-la-anp-juego-de-tronos-ii-final.html


sábado, 9 de mayo de 2015

¿Seguirá o no el Reino Unido en la Unión Europea?

David Cameron, el ganador.
Por Mirta Balea

Para la Unión Europea resultaría una debacle sin paliativos enfrentarse a las consecuencias de que 35 millones de británicos dejasen de formar parte del Club de Bruselas.

Desde la firma del Tratado de Roma en 1957, con el que quedó constituida la Comunidad Económica Europea (CEE) siempre se ha visto el tema de la secesión como un asunto que no afectaría demasiado, ni al euro, ni al tratado de libre circulación de Schengen u otros, ni a la recuperación económica, que enfrenta aún algunas dificultades. 

El inesperado resultado en las elecciones de este jueves en el Reino Unido que ha dado mayoría absoluta a los conservadores de David Cameron, con lo que repetirá en el cargo de primer ministro, hace presumir que mucho ha tenido que ver en la inclinación de la balanza su promesa de realizar para 2017 un referendo sobre permanencia británica en la UE y el prometido cierre de fronteras para disminuir la inmigración.

Nadie puede obviar que Cameron ha sacado al país de la recesión y elevado el nivel de vida. Así que eso ha afectado también al resultado de contar con un 36,9% del electorado, lo que pone en sus manos 331 escaños parlamentarios.

La hipotética salida de la UE tendría lugar dos años después de la notificación formal, según las normas de Bruselas. A esto se opone la City o el sector financiero, que quedaría muy vulnerable ante esa decisión.

Un reingreso de los estados salientes no se ha contemplado en las normas y en todo caso merecería de facto una renegociación, en opinión de algunos expertos. Lo que si resulta innegable es que respecto a su estatuto oficial ante el mundo, el Reino Unido quedaría en un limbo en caso de pedir la salid de la UE desde la realización del referendo en 2017 y que sea oficial dos años después.


La City londinense alberga 250 bancos europeos con 160 mil empleados. El mayor de todos, el HSBO, ha amenazado regresar a Hong Kong si el Reino Unido sale de la UE y se vaticina que el resto hará también las maletas.

Las cifras son muy desiguales a favor de Bruselas. Reino Unido aporta 12 mil millones de libras anuales a las arcas europeas, pero recibe mucho más de Europa, su mayor socio comercial, que aporta al Producto Interno Bruto británico un 5%, es decir, 78 mil millones de libras anuales. La mitad del intercambio tiene lugar con dos pesos pesados: Francia y Alemania, nada partidarios de echar por tierra lo que ha llevado tantas décadas construir.

En cuanto a su promesa sobre cortar la inmigración, en al menos 100 mil personas anuales, los extranjeros siguen siendo una cifra menor que la de los británicos que salen al exterior en busca de mejores opciones, la mayoría con destino a países vecinos y miembros de la UE.

La curiosidad mayor en estas elecciones ha sido la dimisión en cascada de los líderes de los partidos laborista, liberal demócrata y el eurófobo UKIP.

El laborista Ed Miliband, que hasta el último momento confió en las encuestas que le igualaban en voto con los toris, terminó con 48 escaños menos que en 2010.

El liberal demócrata Nick Clegg tuvo también su varapalo al perder 49 escaños respecto al 2010. El líder del UKIP, Nigel Farage, contaba hasta ahora con dos diputados y ahora solo le quedará uno.

La única que mantiene su puesto es Nicola Sturgeon, del Partido Nacionalista Escoces, que de 59 escaños se ha quedado con 56. Esto le ha hecho replantearse la posibilidad de un nuevo referendo sobre la independencia de Escocia (hubo uno en 2014 que perdieron) porque el resultado de las elecciones no inclina la balanza hacia esa decisión, así que al menos que la situación política de un vuelco inesperado, la amenaza secesionista se ha estancado de momento.

Europa no es más que dos guerras mundiales en el siglo XX, un laberinto de fronteras y pueblos construidos sobre imperios finitos y con unos nacionalismos tan complejos que hace difícil definir que país se enfrenta a cual o saber cuales lo harán en el futuro.

Hubo ampliaciones del Club entre 2004 y 2007 como colofón de conflictos iniciados con la Primera Guerra Mundial, pero aún permanecen sin resolver reclamaciones regionales y étnicas de, al menos, 12 países.

La independencia de Argelia en 1962 provocó su salida de la CEE y no se ha producido desde entonces reclamación alguna para volver. Figuró en los tratados hasta Maastricht, firmado en febrero de 1992, porque Argelia formaba parte de Francia  como Departamento, treinta años después de la liberación.

Groenlandia se fue en 1985 por referendo, aunque sigue perteneciendo a Dinamarca, miembro de la UE, por lo que no es un caso cerrado.

La unificación alemana produjo ajustes jurídicos y como en los casos anteriores hubo que retocar tratados. Un reingreso de los estados salientes, sin embargo, no está contemplado y en todo caso merecería una renegociación.

Los principales movimientos independentistas en Europa hasta 2014 están en Escocia e Irlanda del Norte, dentro del Reino Unido; Bretaña, en Francia; Flandes, en Bélgica; Padania, en Italia; y Cataluña, en España.

El derecho internacional avala dos principios incompatibles: el derecho a la autodeterminación de los pueblos y el respeto a la integridad de los Estados existentes. Escoceses y catalanes evocan el primero de estos derechos, contenido en la Carta de las Naciones Unidas, en dos resoluciones de su Asamblea General y en varios pactos internacionales.

El derecho a la autodeterminación nació y solo es explicable a través de pueblos dependientes por estar en una situación colonial o bajo una invasión militar. Así que para conlleva a minorías nacionales dentro de un Estado a no ser que carezcan de instituciones democráticas o sean tratadas con discriminación.

El contrato social no puede renegociarse cada vez que alguien le venga en gana, aun cuando tenemos el derecho a intentar superar el modo en que funciona el Estado a que pertenecemos.

 Europa no es una etnia, ni una comunidad culturalmente integrada, y no podemos pensar que vivir en un país democrático con otras culturas, credos políticos y religiosos o étnicos nos da el derecho a prescindir del diálogo y la negociación para entendernos.

El concepto de ciudadanía en democracia no radica en una identidad nacional, sino en la socialización a través de una cultura política común con iguales derechos y deberes para todos.

La aldea  o sociedad global como se ha dado en llamar a esta forma compleja de vida desarrollada por los humanos no garantiza la homogeneidad, más bien lo contrario. Pertenecer a una minoría no denigra si se tienen iguales derechos, como deberes, sin discriminación.

En Europa coinciden, en la actualidad, lo importante y lo urgente. Los populismos se alzan en el norte inclinados a la derecha y en el sur a la izquierda y nos dan dos aspectos del futuro continental.

De un lado persisten los austeros a ultranza, que solo buscan salir de la crisis, controlar las cuentas, pagar la deuda a como dé lugar, y del otro, la destrucción del proyecto europeo porque si hay que sufrir tanto no vale la pena.

Los radicales intentan agruparse. El Frente Nacional, de Francia, intenta llevar a su seno a los holandeses e italianos, y el UKIP británico a los nórdicos. Tanto si son ultraizquierda como derecha extrema, tienden a acabar con todo lo que no les gusta e instalarse en el tren ignorando al resto de pasajeros.

La inmigración, el desafío de acabar de fraguar la unidad continental y el ascenso de las fuerzas eurófobas han dejado su impronta en la mayoría de elecciones realizadas en los países europeos en los últimos cinco años.

La estrategia Cameron de tocar dos aspectos vulnerables como la salida de la UE y la inmigración le ha valido, y mucho, ganar por mayoría las elecciones. Otra cosa es si podrá cumplir con sus compromisos ante los británicos.