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domingo, 24 de mayo de 2020
ESPAÑA CON LA SOGA AL CUELLO.
España necesitará poner en marcha duras medidas para enfrentar la grave recesión provocada por el COVID-19. El socio de coalición de gobierno de Pedro Sánchez, la formación de Unidas Podemos, ha dejado ver sin rubor sus diferencias con una parte del Ejecutivo, sobre todo con el núcleo duro económico, representado por la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.
Resulta difícil que el gobierno de coalición aguante el movimiento de desestabilización, que traen consigo las continuas manifestaciones en las que la mayoría social pide su dimisión. Han conspirado para crear este ambiente, no solo la mala gestión frente a la pandemia, sino las continuas declaraciones de alarma y la política de yo lo guiso y yo me lo como en la que se ignora al Congreso en la toma de decisiones frente a una situación tan grave.
Durante la aprobación de la quinta prórroga, que Sánchez dijo será la última, aunque sigue negociando para un sexta, se constató lo tambaleante de su posición. En la primera, obtuvo el apoyo de todos, en esta, alcanzó por los pelos la mayoría simple. Y aunque repite constantemente que el acuerdo firmado este lunes con Bildu, heredera de Batasuna (brazo político de la ETA) resultaba necesario para pasar esta nueva alarma, resulta que es mentira. Ya tenía la mano tendida de Ciudadanos para lograrlo.
Creo que como el PNV no estuvo por apoyar a Sánchez en esta ocasión, ha querido enviarle un mensaje muy torpe de advertencia, pactando con Bildu, su socio en la gobernanza de Navarra. No puede decirse que sea la primera vez que va de la mano con esta formación, que organiza en País Vasco los homenajes a etarras presos o excarcelados.
Bildu seguía el guión de su socio Pablo Iglesias supeditando la abstención en la prórroga con la derogación íntegra de la ley de Reforma Laboral, aprobada en 2012 durante el gobierno de Mariano Rajoy, y por la cual una gran cantidad de trabajadores tienen derecho a cobrar hoy los ERTEs, algo así como un dinero para ir tirando en tanto la empresa se recompone y puedan volver a su puestos de trabajo, si es que lo hacen alguna vez.
Los agentes sociales, hace solo unos días habían alcanzado un pacto para prolongar los ERTEs, pero los empresarios, representados por la CEOE, han decidido levantarse de la mesa. Ni los sindicatos ni la patronal ni los ministros sabían de que tal acuerdo se estaba gestionando y esto ha puesto de relieve la irrelevancia del equipo económico del Ejecutivo.
Unos 900 mil trabajadores afectados no cobran los ERTEs, según un informe del Consejo General de Gestores Administrativos, que anunció una cifra de desempleados por encima del millón y medio en los próximos meses debido al cierre de 240 mil empresas. De estas, unas 135 mil habían aplicado el procedimiento contemplado en la Reforma Laboral, que pretenden abolir la izquierda más radical dentro del gobierno.
Esta medida figura en el pacto de gobierno suscrito por el PSOE de Pedro Sánchez con Unidas Podemos para crear la coalición de gobierno y garantizar su investidura. Algo que el recién confrmado jefe de la formación morada, Pablo Iglesias, le recordó a la vicepresidenta Calviño, cuando horas después puso el freno y anunció que la Reforma no sería derogada.
Esta a resultado ser la primera manifestación pública de su parte ante el malestar por la iniciativa a pesar de que el pacto no se habría firmado sin la anuencia de Sánchez. Esta mujer, de las más preparadas del actual gobierno - por no decir la única- había sido ninguneada en más de una ocasión por Iglesias, con el apoyo del presidente, en temas de carácter económico, que es para lo que está designada.
Al hacer valer su autoridad - según se dice con dimisión incluida- Calviño portaba el peso de una llamada de Bruselas, que reaccionó con rapidez, recordando a España que el dinero de los parados lo dan ellos. Frente a una política económica, que Unidas Podemos tiene intención de llevar adelante a pesar de las opiniones en contra de los expertos, el gobierno tendrá que requerir la asistencia del Banco Central Europeo, el Eurogrupo, la Comisión y los mercados financieros. Todo para pagar pensiones, sueldos de funcionarios, el desempleo, los ERTEs y las ayudas a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos.
Para todo esto se requerirá en los próximos años unos 300 mil millones de euros extra. Una fracción en transferencia y el grueso en créditos condicionados. Desde que alcanzó su sueño de ser presidente mediante una moción de censura a Rajoy, apoyada por el PNV, Sánchez ha incrementado la deuda pública en 141 millones de euros cada día hasta el record histórico de mil 224 billones, según cifras del Banco de España.
Los países de la Unión Europea mediante el Fondo de Rescate, bajo las siglas MEDE, disponen de una línea de crédito de 240 mil millones de euros para enfrentar las secuelas del coronavirus. Cada miembro podrá pedir hasta un 2% de su PIB para gasto sanitario con mínimas condiciones. Este instrumento fue diseñado en especial, después de un acalorado debate de la Junta de Gobernadores, para ayudar a España, Italia y Francia, que se hallan entre los más afectados.
La oferta del préstamos a 10 años de unos 24 mil 900 millones tiene un coste cero. Sánchez no ha querido acogerse hasta el momento al rescate y tiene hasta el 31 de diciembre del 2022 para decidir lo que hará.
El gobierno, que no puede pagar los ERTEs y no sabemos si podrá hacerlo con el paro y las pensiones, a espaldas del Congreso otorgó a Venezuela unos 3,8 millones de euros, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Algo parecido a lo que hizo el ex-presidente, el socialista José Luis Rodriguez Zapatero en otras latitudes. Se sabe que Venezuela recibió de España en 2017 un millón 107 mil euros; en 2018, 418,164 euros; y en 2019, 2,3 millones. Lo aportado este año se ignora, pero nada de esto se habría sabido si el partido VOX no hubiese formulado una pregunta en sede parlamentaria para aclarar este asunto.
En lo que probablemente es la peor crisis de España, desde la Guerra Civil, la actividad del gobierno parece copiar los errores de la presidencia de Rodriguez Zapatero ante la crisis de 2008, como son la inacción total frente al golpe, shock económico, sobreactuación con fallidas políticas de demanda y un nuevo shock económico autoinducido, según Libre Mercado. El gobierno actuó tarde y de manera insuficiente y esto nos traerá años de recuperación, gobierne quien gobierno.
La OCDE, la agrupación de las economías avanzadas, ha pronosticado que el impacto negativo será algo inferior al 30% y el crecimiento del PIB en consecuencia dependerá de factores tales como la magnitud y duración de los cierres de empresas y negocios a nivel nacional, la caída de la demanda de bienes y servicios y la rapidez con la que las políticas fiscales y monetarias de apoyo surtan el efecto esperado.
Veintidós países de la UE han aprobado exenciones y moratorias fiscales, solo España sigue apoyándose en un plan de avales de 100 mil millones de euros, de los que solo han aprobado 20 mil millones, siguiendo las recetas del vicepresidente Iglesias y que todos los expertos coinciden en que solo tiene como fin atentar contra la propiedad privada y el libre mercado, sin resultados visibles para la economía en su conjunto.
sábado, 11 de mayo de 2019
China y Estados Unidos: comienza la guerra de aranceles
Por Mirta Balea
Los casos de Oracle y China Mobile son los dos últimos ejemplos del divorcio express de las economías de Estados Unidos y China, vinculadas muy estrechamente en las últimas décadas a través de enormes inversiones en los respectivos territorios. La actual confrontación parece buscar la supremacía mundial, un "quítate tu para ponerme yo" que ha comenzado a salpicar a todos.
Las economías asiáticas se enfocaban hace apenas una década a servir a los mercados occidentales, pero la aparición de una clase media china de mas de 400 millones de personas generó un ansia desmedida entre las compañías europeas y estadounidenses por convertir a esos consumidores en un objetivo preferencial.
¿Qué efectos visibles tiene esta pugna en la actualidad? China es testigo de como huyen de su territorio las empresas occidentales en prevención del riesgo que entrañará la guerra fría con Estados Unidos y los inversores chinos han comenzado también a ralentizar su interés por la nación norteamericana.
La confrontación comercial ha generado ya una significativa disminución en las exportaciones chinas a Estados Unidos, que en abril alcanzó un 13% menos respecto al año anterior. Entre los fabricantes electrónicos, la herida ha sido de un 40 %. Pero el diario Global Times, exponente de los intereses del Partido Comunista Chino, ha dado a conocer por donde irán los tiros.
Esta caja de resonancia advierte que China no está obligado a someterse a las reglas comerciales y arancelarias de occidente y priorizará y se concentrará en sus intereses nacionales. Ventajas de ser una dictadura, lo que también le permite contramedidas como depreciar otra vez el yuan para favorecer sus exportaciones, restringir el turismo hacia Estados Unidos y entorpecer la producción de las empresas norteamericanas que todavía fabriquen o vendan en su territorio.
En la revista Nikkei Asian Review, un analista afirmaba que la mayoría de socios norteamericanos en Asia, como Japón, Corea del Sur, Taiwán, Singapur y otros estarían más integrados a China que a Estados Unidos y necesariamente no tendrían que seguir los pasos dados por la Administración de Donald Trump para deshacerse de su más peligroso competidor. Los mercados han temido desde el minuto uno que la escalada de tensión entre las dos potencias pueda afectar al comercio global e impulsar a otros países a levantar también barreras arancelarias. De momento, los inversionistas buscan refugio en el yen, la moneda japonesa, que se presenta más estable.
Pekin no parecía desear entrar en una guerra de aranceles con Washington a juzgar por la forma en que reaccionó frente a la decisión norteamericana de imponer un paquete arancelario, cuya factura alcanzaría los 50 mil millones de dólares. El vocero del ministerio de Comercio chino Gao Feng admitió el 29 de marzo del pasado año que una guerra bilateral con Estados Unidos en este tema podría tener un efecto dominó.
El gigante asiático había anunciado a su vez en esas fechas un paquete arancelario por tres mil millones de dólares sobre varios productos estadounidenses , advirtiendo que esto podría ampliarse al sector tecnológico, lo que afectaría y mucho a empresas radicadas en China, que se benefician de la mano de obra barata. Pekin perdería en esta guerra un tercio de su empleo manufacturero, un equivalente a medio billón de dólares, pero las empresas norteamericanas, todas rentables en ese país, se veran seriamente perjudicadas, aun cuando el ambiente en Estados Unidos clama venganza.
China ha manipulado siempre su moneda, el yuan, para favorecer sus exportaciones a Estados Unidos,. manteniendo un cambio fijo y controlado por su Banco Central, cuya política está dictada por el omnipotente y omnipresente PCCH. Esta única autoridad política reguladora de todo lo divino y lo terrenal mantiene una política monetaria en la que compra dólares en los mercados cada vez que su contrapartida tiene un superavit, lo que permite depreciar el yuan y aumentar sus reservas internacionales, dinero que a su vez invierte en la adquisición de deuda norteamericana.
Los empleados chinos de Oracle se manifestaron contra el cierre del Centro de Desarrollo e Investigación de la compañía, que lanzará a la calle a mil 600 trabajadores, y lo atribuyó a la pugna iniciada en 2018. El diario Global Times culpó de conmoción de las últimas semanas a la presión norteamericana sobre la tecnología china y ponía de ejemplo el caso de Huawei.
Un hecho cierto es que las maniobras chinas sobre su propia moneda han hecho vulnerable al dólar. China y Japón son los principales acreedores de bonos norteamericanos. De manera que puede decirse que la tensión viene del enorme déficit contraído con Pekin, que está en condiciones de modular la tendencia bajista del dólar y decidir sus tipos de interés, vendiendo o comprando deuda pública. Estados Unidos ha perdido el control sobre su moneda, carece de política hacia el dólar, no interviene en el mercado de divisas ni su política de tipos de interés está pensada para favorecer su propio dinero. A esto se suma que muchos de los productos importados de China no pueden ser fabricados en territorio de la Unión, lo que hace previsible un aumento de la inflación y un desabastecimiento.
La política monetaria ha sido el elemento clave de los gobiernos y los bancos centrales para paliar la economía y sostener los mercados financieros en momentos críticos. Las entidades financieras han vivido peligrosamente durante mucho tiempo. Los bajos tipos de interés y la "bonanza" económica han favorecido el endeudamiento y la creación de burbujas de todo tipo como la crediticia, formada cuando los bancos centrales van demasiado lejos al dotar de liquidez a los mercados.
Pongamos por caso la burbuja inmobiliaria del 2007, que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero ignoró olímpicamente y así le fue después a España. Esta burbuja tuvo como trasfondo que los mercados se inundaron de liquidez, descendieron casi a cero los tipos de interés como resultado de una revalorización exagerada de los inmuebles (algo que por cierto se esta repitiendo ahora mismo en España), lo que dio paso a una ilusión de riqueza. Con esto se incrementó el consumo y el endeudamiento creció con devastadoras consecuencias. Eso es lo que tienen las burbujas, que siempre dan una falsa sensación de prosperidad.
Las economías, sin embargo, no crecen sobre la base de acumular deuda, En los últimos años, se ha creado un mundo de crédito fácil, que distorsiona la economía y la percepción de los hechos. Lo que se compra sobrepasa el valor del tipo de interés, los gobiernos ganan dinero y la espiral se acelera y esto se hace para mantener la ilusión de un mundo sin riesgo. Este supuesto requiere ingentes cantidades de liquidez y crédito sin que se cree verdadera riqueza. La burbuja inmobiliaria tardó años en formarse y pensar que todo se ha superado es una falacia. La debilidad del dólar fue elemento clave en 2007 y lo sigue siendo ahora.
La inclusión de China en el 2001 en la Organización Mundial del Comercio abrió las puertas a los inversores estadounidenses e incrementó en el 500% las exportaciones en los últimos años en comparación con el 90% con el resto del mundo. Diga lo que diga la prensa norteamericana, las exportaciones chinas aumentaron también el empleo en territorio de la Unión. Baste citar las estadísticas públicas del 2015 en las que se refleja la creación indirecta por esa vía de 1,8 millones de ocupaciones.
Washingron no está conforme con las reivindicaciones cada vez mas firmes de China en el Mar del Sur, sus violaciones recurrentes de los derechos humanos, los ciber-ataques a empresas estadounidenses, entre otros ejemplos de tal calado, pero Pekin cree que EEUU se entromete demasiado en sus asuntos domésticos. Una guerra arancelaria no sería recomendable para la geopolítica en temas tan espinosos como Corea del Norte en el marco de las Naciones Unidas, donde el respaldo chino y ruso son fundamentales, como vimos el pasado año en la sanciones contra PyongYang en la que los tres se pusieron de acuerdo. Habría que precisar que el respaldo chino estuvo supeditado a la promesa de Trump de abstenerse de represalias comerciales contra China.
Lo que habríamos de considerar es que ninguna esfera crítica en este mundo global podrá resolverse sin que ambos países se pongan de acuerdo. Tras la muerte de Mao Zedong, China entró en una vorágine de reformas en el marco de lo que se ha dado en llamar capitalismo autoritario porque el Partido Comunista sigue teniendo la hegemonía política. Hemos entrado así en un compás de espera sobre el más que presumido relevo de Estados Unidos en la hegemonía mundial, algo que ni la propia población norteamericana estaría dispuesta a aceptar. Dejar de ser el número uno en favor de China no parece una meta inalcanzable, pero, en todo caso, la pregunta sería si podría realizarse mediante un aumento de la cooperación o como un incremento de tensiones, empezando por este asunto de los aranceles.
martes, 10 de enero de 2017
CHINA EN LA POLITICA DE TRUMP
China entra en este su nuevo año lunar en un período en que la gente empieza a cuestionar la validez de ese mercado y su tasa de crecimiento. Esto podría ser la batalla a librar por el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, pero no será la única en el ámbito de la economía.
Uno de los primeros elementos a notar en los objetivos de Trump lanzados durante la campaña es que tiene intenciones de parar el proceso de globalización. En este camino, los chinos serán los peor parados. Su economía tiene problemas serios, cualquier movimiento, también en política, se examina con lupa, porque la paradoja radica en que es una dictadura comunista en lo político y un capitalismo rampante en lo económico.
Trump asumirá el cargo el próximo día 20 y todos están en ascuas sobre lo que hará con China, en cuanto a si continuará acusando al país de manipulación de divisas. Muchos presumen, incluido Pekin, que podría darse incluso una guerra comercial. El presidente electo habló de las prácticas comerciales injustas al referirse a la devaluación del yuan, una de las grandes disputas entre Estados Unidos y China desde la etapa de Barack Obama. Se ha acusado al país asiático de devaluaciones intencionadas respecto al dólar.
El gupo Bloomberg ha vaticinado para el nuevo año chino, que se celebra del 27 de enero al 3 de febrero, que podría perder su divisa y la liquidez de la que presume. Desde el día primero de este mes, quedó restablecida en el país la cuota de 50 mil dólares anuales para convertir yuanes en moneda extranjera y se teme que la gente venda con rapidez la divisal local. A esto se suma el pago de impuestos y una evaluación reglamentaria, según la misma fuente, que actuaran como limitación en el mercado monetario.
El control del yuan ha mermado y como consecuencia, en el último año y medio, China ha pasado del modelo de devaluación de su moneda a uno que aumenta la concesión de créditos dentro de la economía. La moneda china cayó en 2016 en un 6,6% y Trump se agarró de esto para decir que están manipulando la caída del precio. Algunos analistas creen que en realidad, Pekin lo que intentaba era evitar un rápido descenso porque el bono estatal chino a 10 años había bajado en 21 puntos básicos.
Estos son síntomas de una crisis de liquidez y la información disponible del Banco Central chino apunta a una enorme fuga de capital. Esta es razón suficiente para que Pekin ponga énfasis en que quiere preparar a su economía para las políticas monetarias. Los analistas económicos añaden que quiere manipular las condiciones comerciales a favor de sus exportadores para reducir, de manera gradual, las presiones sobre la deuda, que sigue creciendo.
Estados Unidos y China son los países más endeudados del mundo. El Fondo Monetario Internacional ha prevenido que la deuda global se sitúa este año en el 224% del PIB, mucho mayor de la que teníamos con el inicio de la crisis en 2007. El organismo financiero mundial apunta a una elevación extrema de la capacidad de gestionar la deuda mediante el descenso en los tipos de interés, que ha extenuado por completo los márgenes del sistema bancario. No hay beneficios operativos por los bajos intereses y como resultado se observa una mayor insolvencia a nivel financiero en instituciones bancarias y en otras que no lo son, como los fondos de pensiones, las compañías de seguros.
El FMI destaca también una aumento significativo de la deuda en las economías emergentes, entre las que figura China, lo que supone una nueva dimensión de la crisis. Rusia, Noruega, Arabia Saudita y Emiratos Árabes han utilizado la subida del precio del petróleo y otras materias primas para crear reservas y mantener el crecimiento económico en momentos de recesión.
China ha utilizado los excedentes del comercio exterior para crear sus propias reservas, pero la mayor parte ha ido a parar al sistema crediticio por el constante incremento de la deuda y, aunque dispone todavía de un colchón para mitigar las crecientes tasas en el comercio exterior, esto no durará eternamente.
Los procesos industriales se encuentran integrados a nivel global y sería muy difícil en la práctica que Estados Unidos logre re-estructurar de forma considerable el comercio con un socio comercial tan grande como China. La imposición de impuestos directos o la restricción en las cuotas de importación serían medidas regresivas para la economía norteamericana.Trump ha prometido, sin embargo, impulsar la economía en el cinturón del óxido, el pulmón industrial del país, y considera al gigante asiático como su mayor competidor, la mayor amenaza a sus planes. Hay mucha deuda, mucho crédito y muchos bonos entre los dos países, acompañados de informaciones falsas y bulos.
El debate entre solvencia y liquidez es viejo. Al inicio de la crisis de este siglo se hizo necesario cubrir con más dinero a los bancos, que eran y siguen siendo insolventes, como ocurre con las empresas chinas. Muchos de los instrumentos al servicio del sistema financiero global, algo que el FMI nunca menciona, es que son fraudulentos. Hasta ahora, el oro y la plata han sido los mejores barómetros para sopesar en qué nivel de financiación estamos, pero hasta estos han sido objeto de manipulación en los bancos centrales y en los proveedores de los metales, a excepción del big coin, que, según se observa, marca máximos históricos en su capitalización bursátil favorecida por la gran fuga de capitales.
El FMI destaca también una aumento significativo de la deuda en las economías emergentes, entre las que figura China, lo que supone una nueva dimensión de la crisis. Rusia, Noruega, Arabia Saudita y Emiratos Árabes han utilizado la subida del precio del petróleo y otras materias primas para crear reservas y mantener el crecimiento económico en momentos de recesión.
China ha utilizado los excedentes del comercio exterior para crear sus propias reservas, pero la mayor parte ha ido a parar al sistema crediticio por el constante incremento de la deuda y, aunque dispone todavía de un colchón para mitigar las crecientes tasas en el comercio exterior, esto no durará eternamente.
Los procesos industriales se encuentran integrados a nivel global y sería muy difícil en la práctica que Estados Unidos logre re-estructurar de forma considerable el comercio con un socio comercial tan grande como China. La imposición de impuestos directos o la restricción en las cuotas de importación serían medidas regresivas para la economía norteamericana.Trump ha prometido, sin embargo, impulsar la economía en el cinturón del óxido, el pulmón industrial del país, y considera al gigante asiático como su mayor competidor, la mayor amenaza a sus planes. Hay mucha deuda, mucho crédito y muchos bonos entre los dos países, acompañados de informaciones falsas y bulos.
El debate entre solvencia y liquidez es viejo. Al inicio de la crisis de este siglo se hizo necesario cubrir con más dinero a los bancos, que eran y siguen siendo insolventes, como ocurre con las empresas chinas. Muchos de los instrumentos al servicio del sistema financiero global, algo que el FMI nunca menciona, es que son fraudulentos. Hasta ahora, el oro y la plata han sido los mejores barómetros para sopesar en qué nivel de financiación estamos, pero hasta estos han sido objeto de manipulación en los bancos centrales y en los proveedores de los metales, a excepción del big coin, que, según se observa, marca máximos históricos en su capitalización bursátil favorecida por la gran fuga de capitales.
Los precios cambian a tenor de las operaciones bursátiles generadas por ordenadores, esto se refleja como análisis económico de los diversos medios, pero en realidad recibimos información de una máquina y con estos datos se negocia el 85% de las acciones en Bolsa. La realidad económica queda de esta manera encubierta para dar paso a una retroalimentación de noticias falsas.
Cuando estalló la crisis, se conoció que bonos y obligaciones colaterales de la deuda y del mercado hipotecario eran falsos y al crearse el mercado de valores entre Estados Unidos y el Reino Unido la fraudulencia quedó incorporada. China pudo crecer así con títulos de entre 18 mil a 27 mil millones de dólares y la interconectividad con la economía global afectó a otros mercados.
Algunos analistas financieros vaticinan que habrá otra crisis como la del 2007, aquella marcada por el cambio de Administración entre George Bush y Barack Obama. Los mercados han mejorado a marchas forzadas, pero están implosionando como cuando la crisis del mercado inmobiliario de 2008. Y esta será la era Trump. Veremos como lo soluciona el magnate.
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lunes, 5 de diciembre de 2016
¿PARA CUANDO EL PARLAMENTO ESPAÑOL ABORDARA EL DÉFICIT ESTRUCTURAL?
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| Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro |
Tarde o temprano el gobierno se verá obligado a abrir el debate sobre la Constitución. Todas las fuerzas políticas parlamentarias proponen día si y día también la reforma de la Carta Magna, a excepción del Partido Popular (PP).
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha dicho que se puede hablar de todo con todos pero dentro de unos límites. Y es que aunque todos los partidos políticos proponen la reforma mantienen diferencias en los objetivos.
Poco a poco la visión nacionalista ha ido imponiendo sus formas en la esfera pública, que es tanto como decir, su paso hacia el independentismo, en especial en Cataluña, donde al parecer consideran al ejército un mero portador de armas.
Dentro de tres semanas, cuando se realice el Festival anual de la Infancia en Barcelona, no habrá presencia militar, policial y de la Guardia Civil por primera vez en el desfile. Esto entronca con el cabreo monumental de la alcaldesa Ada Colau cuando exigió hace unos meses en el recinto ferial sobre la educación que se marchara la representación de las escuelas militares.
Hay una campaña en auge de varias asociaciones independentistas catalanas, agrupadas en la Plataforma por la Educación Desmilitarizada, que han tachado ya de sus metas el Festival de la Infancia sin presencia militar porque así se hará este año.
Los pasos independentistas no terminan con esto. Durante el clásico de fútbol Real Madrid - Barcelona repartieron unas 30 mil "esteladas", la bandera del separatismo, para lucirlas durante el encuentro en el Camp Nou de Barcelona. El objetivo era que los hinchas no hablaran de fútbol, sino del separatismo, convirtiendo las enseñas en reclamo.
Los intentos por reformar la Constitución son un ejemplo más de cómo la oposición está marcando la agenda de un gobierno en minoría. El PP tiene 137 diputados y la oposición 213 escaños. Si quisiera podría derogar, legislar e imponer cualquier norma al ejecutivo de Mariano Rajoy a base de acuerdos y consenso y marcar la diferencia, porque nunca se había dado en la España democrática un caso como este.
De momento, aunque el recorrido es muy largo, la oposición ha logrado paralizar la ley de Educación, promovida por el PP en la anterior legislatura, algunos aspectos de la ley de seguridad ciudadana, llamada también ley mordaza, y en el horizonte se perfila que otras normas de gran calado para el PP correrán igual suerte.
Es la época de las negociaciones y para que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) aprobara los presupuestos para 2017, Rajoy ha tenido que ceder en una subida de un 8% del salario mínimo inter-profesional y en abrir el grifo para que las Comunidades Autónomas puedan endeudarse todavía mas de lo que ya lo están.
Hay un elemento más, aprobado por el gobierno, que no será del gusto de los españoles en lo concerniente a la subida de impuestos, que incumple el programa presentado por Rajoy en campaña electoral: serán aumentados los especiales. Ciudadanos, que suscribió un acuerdo de 150 puntos con el PP para votar a favor, han rechazado la subida que dice afecta a la clase media.
El propio presidente dijo en junio pasado que no era bueno si se quería seguir por la via de la recuperación económica, el ministro de Hacienda Cristobal Montoro lo reafirmó poco después y Rajoy de nuevo en noviembre pasado.
Crear empleo, aumentar la recaudación, sin subir los impuestos, parecían puntos claves en el programa del PP hasta el pasado noviembre. Los impuestos cargaran contra las bebidas alcohólicas, excepto cerveza y vino, las azucaradas como los refrescos y las grandes empresas verán como se eliminan en parte o en su totalidad algunas deducciones fiscales de las que disfrutaban.
Deberían considerarse a priori deducciones positivas. Las bebidas azucaradas reportarían unos 200 millones de euros a las arcas del estado. El tabaco, que recaudaba un 80% de su valor, ahora lo hará en un 85%, y uno puede pensar que la salud de los españoles nunca resultó más rentable.
Hacienda ha calculado que recaudará con el aumento de estos impuestos unos 5 mil millones por el impuesto de sociedades, unos 2 mil millones por los impuestos al alcohol, tabaco y refrescos y unos mil millones con su política contra el fraude fiscal. Todo para cumplir con el recorte de gastos exigido por Bruselas y cerrar el año con un 3,1% de déficit.
En paralelo, la hucha de las pensiones continúa siendo saqueada por el gobierno. En 2011, el Fondo de Reserva de la Seguridad Social alcanzaba los 66 mil 815 millones de euros, pero en los últimos cuatros años, cada vez, el PP ha metido mano para cubrir huecos y en 2016 tendrá poco más de 13 mil millones. Hace unos días se retiraron 9 mil millones para pagas extras. Todos los analistas coinciden en que el fondo llegara a cero en 2017.
Los presupuestos había que aprobarlos este mes porque España está abocada a refinanciar unos 300 mil millones de la deuda en 2017. Cualquier subida en la prima de riesgo condiciona más que otra medida de gasto público y todas las formaciones, incluído el PP, no desean tocar los 185 mil millones de euros destinados a gastos sociales, como la educación, la sanidad, las ayudas y otros.
Lo que los políticos nunca mencionan en la reducción del gasto público es la necesidad de eliminar renglones en los que las funciones del estado se ven duplicadas, lo que, según cálculos conservadores, aumenta el gasto en 50 mil millones de euros. Pero esto es así porque si hablamos de ayuntamientos con 26 habitantes o las mismas diputaciones, algunas necesarias y otras no, lo hacemos en cuanto al personal, cuya plantilla se utiliza para pagar favores políticos. Estarían dándose la puñalada ellos mismos.
Además, hay empresas paralelas a las propias administraciones, muchas de las cuales no tienen razón de ser, pero figuran en los presupuestos autonómicos vía empresas públicas, élites dispuestas a gestionar lo que sea por tal de cobrar del estado.
Son estructuras que no hacen al país más competitivo ni tampoco a la industria - que empieza a despuntar en lo tecnológico y lo digital y en exportaciones. Podemos recontar algunas facturas inútiles en esta crisis, al margen de la corrupción, como los aeropuertos de Ciudad Real, de Huesca, de Castellón, de Lleida, las embajadas catalanas en el exterior, los traductores simultáneos en el Senado y el propio órgano o el rescate de las Cajas de Ahorro por su mala gestión, que ha costado a los españoles 75 mil millones de euros, que no se van a recuperar y ni siquiera han servido para financiar a las pequeñas y medianas empresas y a los autónomos. Una mención aparte deberían tener los desfalcos y la mala administración de los recursos de las tramas de corrupción en toda la geografía nacional.
Estas dobles estructuras innecesarias, ineficiente, disfuncional, a la que se suma un excesivo número de organismos, que nada aportan a la economía, con nóminas injustificadas de personal no funcionarial, puestos de trabajo para satisfacer el clientelismo partidista, y las subvenciones, que se otorgan indiscriminadamente, de las que solo un uno por ciento podrían servir para algo, son las que crean el déficit, no los gastos sociales como algunos quieren hacernos ver.
Las fuerzas políticas solo hablan de aumentar los ingresos, exprimir el bolsillo de la gente y castigar a las empresas lo que es tanto como impedir la recuperación económica. No podemos -como si se tratara de una economía doméstica- gastar mucho más de lo que ingresamos, ni tampoco pretender reducir el gasto con valores importantes como la luz, el gas, la vivienda y otros. Cuando queremos hacerlo a nivel hogareño eliminamos lo que no es imprescindible para vivir y regulamos las cuentas. El déficit, pues es soluble, pero solo si se hacen los deberes.
El PP, que pudo tomar medidas en la pasada legislatura para reducir todo este gasto superfluo e innecesario, no ha tocado el área de lo no productivo. Se sabía desde hace meses que habría que ajustar entre 5 mil a 8 mil millones de euros y en la campaña electoral nadie dijo, si gobernaba, cómo lo haría.
Así que tal vez el aumento de estos impuestos especiales pueda verse como una buena solución, antes de subir el IVA o el IRPF, pero esto disminuye el consumo y no va a aumentar los ingresos. Nos encontramos de nuevo en la casilla de salida para combatir el déficit, que es, ante todo, estructural.
Desde luego hay un déficit democrático importante cuando un político como Rajoy dice una cosa en campaña y luego hace otra cuando gobierna, lo que le funcionó en la pasada legislatura por disponer de mayoría absoluta en el parlamento. Mentir sale gratis. Los ciudadanos por esto vemos de manera pasiva estas campañas y, de antemano, no creemos que vayan a cumplir alguna de sus promesas
La nula credibilidad social ante las plataformas políticas de los partidos en liza parte en un primer orden de que la soberanía económica es cero, depende de lo que nos diga Bruselas. Tanto la etapa de gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que nos dejó 110 mil millones de euros de déficit y nadie le ha pedido cuentas, todo lo contrario, anda por ahí dando recetas, como la de la primera legislatura en mayoría del PP, hemos escuchado a sus líderes decir que los ajustes hay que hacerlos porque así lo demanda la Unión Europea.
Hay un estado de cosas que acepta todo lo que venga de Bruselas y nunca debate en el parlamento cuál es el futuro político de España. Es una conspiración en la que todos roban portadas con frases huecas para mantenerse donde están.
Como se ha concluido en Francia, en debates de mucho calado sobre el gasto público, existen en Europa estados ineficientes y caros, que pagamos todos.
La deuda pública durante el pasado gobierno de Rajoy ha crecido en 300 mil millones de euros y la privada ha bajado. Es decir, el sector privado hace los deberes y el sector público sigue en el despilfarro. En mucho ha tenido que ver que los del PP han pagado mucho por los apoyos y el número de funcionarios ha crecido algo desde que comenzara la crisis.
domingo, 3 de julio de 2016
DIGESTION ELECTORAL
Por Mirta Balea
La campaña electoral por la presidencia ha acabado hace una semana y el lenguaje de mítin habrá que aparcarlo en algún momento porque solo con votos no se resuelven los problemas. Estamos ante el dilema de Hamlet: to be or not to be. Traducción al español ¿tendremos o no gobierno?
Porque el que ahora se presente como el intolerante de turno le va a caer la del pulpo con la sociedad española, sobre todo si eso pudiera suponer una repetición de elecciones, por tercera vez en seis meses. Esto nos dejaría, valga decirlo, como un país esperpéntico a escala planetaria.
Hasta el socialista Ximo Puig, presidente de la Generalidad Valenciana y que debe su cargo a 8 de los 13 diputados locales de Podemos y a la confluencia Compromis, no es tan obstruso como para no considerar legítima una abstención del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) a las puertas de una investidura de Mariano Rajoy, líder del Partido Popular (PP).
El presidente de la Junta de Extremadura, Emiliano García Page, quien gobierna también con la ayuda de Podemos, tampoco descarta la abstención como fórmula para permitir la investidura del candidato del partido más votado el 26 de junio y el único que ha crecido en escaños (14) hasta los 137.
García Page y la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, han puesto de relieve que los votos, con los que perdieron 5 diputados y se han quedado en 85, les sitúa en la oposición como fuerza política. Todo descansa ahora en lo que se decida en la reunión del Comité Federal del PSOE el próximo 9 de julio.
Se vislumbran cuchillos desenvainados a propósito de la batalla por el sillón de Pedro Sánchez como Secretario General. Las quinielas están abiertas sobre su permanencia o cese. Cualquiera que sea la fórmula, los socialistas no pueden perder de vista que España necesita un PSOE fuerte y crítico en la oposición y con la madurez necesaria para dar un paso crucial a fin de impedir nuevas elecciones.
En contraposición a la legislatura fallida, Rajoy pretende imprimir en esta ocasión la mayor rapidez a los acuerdos de investidura, al contrario de cuando abdicó ante el rey tras los comicios del pasado 20 de diciembre.
Mucho tiene que ver Bruselas con estas prisas, ya que necesita contar con que el nuevo presidente de España respalde todo lo que se acuerde en la Unión Europea, que ahora mismo atraviesa uno de los peores momentos de su historia con el abandono del Reino Unido.
Bruselas nos ha visto el plumero en los últimos meses y durante la más reciente campaña electoral. Lo que ha brindado a España es un tiempo de descuento para resolver su peliagudo problema interno de formar gobierno. Quizás es consciente también de que, a pesar de la carta de Rajoy a Jean-Claude Juncker, presidente de la UE, en la que prometía nuevos recortes, esto no tendrá lugar.
Cortar el gasto, como desea la UE para cumplir con el déficit, resultaría muy complicado en la actual correlación de fuerzas interna, aún están triplicadas las funciones en la administración pública y lo de crear 2 millones de puestos de trabajo durante la legislatura choca contra la estadística formal de que lo único conseguido con la reforma laboral ha sido un empleo precario, aunque se hable de reducción del paro, y la desaparición de la clase media.
Otro aspecto importante es la premura por aprobar los Presupuestos Generales del Estado para el nuevo ciclo, que requieren de mayoría. Rajoy ha anunciado por esto llevar las discusiones en un marco de "discreción", lo que se interpreta como que no serán transparentes, y se ha cuidado mucho de no trazar líneas rojas.
Tal vez parezca que ha cambiado de medicación en este lance, ya que con anterioridad declinó la posibilidad de formar gobierno, cuando también obtuvo más escaños, y con la flema que le caracteriza deberá tratar temas que resultan vertebrales y no solo los presupuestos.
Está en discusión una reforma de la ley electoral, de la ley laboral, el nuevo hachazo a las arcas de la Seguridad Social y el Fondo de Pensiones, el déficit público disparado y que medio país, incluidos feudos del PP, se ha alzado en armas contra la ley de educación aprobada cuando tenía mayoría y sin buscar consenso.
En este panorama, produce profunda desazón que una fuerza emergente como Podemos, ahora en coalición con los comunistas de Izquierda Unida, intente convencer a la sociedad que la pérdida de más de un millón de votos en las recientes elecciones se haya producido por una campaña sucia de sus adversarios. Lo que su líder Pablo Iglesias categoriza como "el voto del miedo".
La pregunta, en todo caso, sería a qué tiene miedo la sociedad española que no vota eufóricamente por la formación morada y sus confluencias. En más de 20 capitales de provincias, el PP ganó un 40% de votos y esto ha resultado ser la tendencia nacional.
El PP se queja también y mucho de cómo los medios han estado todo el tiempo sacando los trapos sucios de la corrupción, que ha llevado al embargo de las sedes de Valencia y Madrid, en las que por cierto alcanzó cotas sorprendentes, por encima del resto de opositores.
A la formación Unidos Podemos se le ocurrió lanzar en un panfleto una serie de preguntas a sus bases y lo que mas se echa de menos es que no se incluyera el rechazo a Iglesias. Nadie cree que la conclusión sobre las respuestas lleve a una real auto-crítica sobre lo que ellos ven como una debacle y que no es más que haber quedado por debajo de las expectativas anunciadas.
Esperemos que a Unidos Podemos no se le ocurra la brillante idea de pretender hacer un gobierno "alternativo" o "a la sombra" como algunos de sus fans me han advertido. Por las redes circulan ya gritos de "pucherazo", la resistencia más evidente y tremenda a enfrentar una auténtica definición de lo ocurrido que puedan mostrar sin rubor a la masa.
Lo que les ha ocurrido les aparta del sueño de llegar expeditamente a la Moncloa con solo dos años de activismo político y social. Pero los encuestadores, a quienes deberían reclamarle daños y perjuicios, divulgaron a bombo y platillo que la formación morada podría ganarle incluso al PP. Puede que estuvieran más interesados en crear impresiones que en mantenerlas.
Muchos programas de radio y televisión -dependientes del gobierno y de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría- concedieron amplios espacios a los líderes de Unidos Podemos en detrimento de PSOE y Ciudadanos.
El PSOE no puede ponerse de lado como si la gobernabilidad de España no fuera con ellos porque son la segunda fuerza política. Algunos analistas creen que podrían dejar libertad de votos a sus diputados el día de la investidura, prescindiendo de la disciplina de partido, teniendo en cuenta que cada escaño representa a determinada circunscripción.
Rajoy ha realizado ya la primera ronda exploratoria con Coalición Canaria a cuyo representante verá esta misma semana. El afán es llegar al 19 de julio -día en que se constituirán las Cortes- con acuerdos para la investidura. Si hay voluntad en PSOE y Ciudadanos, el PP nombraría una comisión negociadora, lo que sería deseable dada las maneras suavemente rancias de su candidato. Mejor que otros pacten en su lugar.
Aunque la decisión sea coral, Rajoy nombrará a sus más allegados y de confianza, proporcionándoles alguna munición con medidas reformadores que satisfagan a PSOE y a Ciudadanos como balsa de salvación para todos.
Otras referencias en: http://lasnoticiasdemirta.blogspot.com.es/2016/07/por-mirta-balea-la-campana-electoral.html
jueves, 10 de marzo de 2016
DE LAS LUCHAS INTERNAS DE LOS PARTIDOS COMO FORMA DE FORMAR GOBIERNO.
Por Mirta Balea
Cuando sigue corriendo el reloj hasta la fecha límite del 2 de mayo para un pacto por la investidura de un nuevo gobierno en España, los medios de comunicación comienzan a airear las discrepancias en el seno de Podemos y apuntan a una batalla ideológica entre sus dos cabezas visibles: el secretario general Pablo Iglesias y su segundo al mando, Iñigo Errejón.
El secretario de organización de la formación, Sergio Pascual, ha negado que tal debate ideológico esté teniendo lugar, aunque hubo de admitir la preocupante dimisión en cascada de miembros de Podemos en Madrid en lo que va de semana y problemas en Galicia, Cataluña, País Vasco.
La fractura tiene mucho que ver con las decisiones de gran calado, que, un partido de apenas tres años de constituido, ha debido tomar y tomará aún en los próximos dos meses respecto a la investidura de un nuevo gobierno en España.
Las alternativas que se le presenta a la formación política emergente pueden reducirse a dos elementos entre los que deberá escoger. Si acepta jugar a la política, como se ha hecho siempre, y participar en las instituciones o dinamitar cualquier posibilidad de acuerdo con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que intenta la investidura para su candidato Pedro Sánchez, y con esto provocar la convocatoria de elecciones anticipadas.
Unos tuits ayer de Iglesias, Errejón y otros líderes del partido estuvieron muy cargados de tono en el objetivo de culpabilizar al PSOE por la publicidad recibida por la fractura interna. Una opinión interesada en la misma dirección la dio esta misma mañana, a la entrada del Congreso, la vicepresidenta de la Cámara Baja y militante del Partido Popular (PP), Celia Villalobos.
Podemos tuvo una gran crisis hace casi un año, muy sonada, cuando uno de sus fundadores, Juan Carlos Monedero, decidió renunciar a la directiva por diferencias con Iglesias. En entrevistas posteriores le ha acusado de "soberbia intelectual". Parece difícil que alguien crea que no hay fracturas en un partido con "dos almas", como él mismo lo ha calificado.
La dimisión del numero tres de Podemos en Madrid ha puesto al descubierto ciertos asuntos. Emilio Delgado habla de falta de democracia interna. En Galicia, hay una gestora nombrada por la dirección nacional, denunciada por el líder local de la formación, Breogan Riboó, como un intento de ahogar las críticas por la gestión de Iglesias. El gallego echa de menos una organización más participativa.
En Cataluña, más de lo mismo. Su sector más crítico quiere independizarse del centro y crear un partido propio y en País Vasco han debido renovar su dirección para aplacar las críticas.
Las diferencias y el deterioro de la imagen aparecen en documentos secretos que ahora se están conociendo. Hay uno en que se critica el "agotamiento del discurso" y el "endiosamiento" y "arrogancia" del líder. En sus apariciones públicas, escoltado por los suyos, da a veces la sensación de ser inaccesible.
En Cataluña, más de lo mismo. Su sector más crítico quiere independizarse del centro y crear un partido propio y en País Vasco han debido renovar su dirección para aplacar las críticas.
Las diferencias y el deterioro de la imagen aparecen en documentos secretos que ahora se están conociendo. Hay uno en que se critica el "agotamiento del discurso" y el "endiosamiento" y "arrogancia" del líder. En sus apariciones públicas, escoltado por los suyos, da a veces la sensación de ser inaccesible.
Hay un sector anticapitalista en Podemos, que ayer sacó un comunicado en el que evaluó como políticamente estéril seguir emplazando al PSOE para la formación de un gobierno fuerte por el "cambio".
El grupo, cuyas cabezas visibles serían el eurodiputado Miguel Urban y la líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, solo ve dos salidas, gran coalición de izquierda o elecciones anticipadas. En cualquier caso, llama a estar preparados para organizar la respuesta y crear las mejores condiciones para afrontar ambas posibilidades.
Monedero intercambió opiniones con varios periodistas en los pasillos del Congreso para echar leña sobre la fogata en la que se quema el PSOE por su supuesta culpa en lo que vienen sacando a relucir los medios de comunicación.
El portavoz de la organización Antonio Hernando lo negó rotundamente y reiteró el respeto por los problemas que internamente aquejen a cualquier partido. Sanchez volvió a tender la mano a un pacto transversal de gobierno en el que estarían también fuerzas independientes.
El grupo anticapitalista de Podemos tiene un claro talante trotskista y ve a los posibilistas del acuerdo como revisionistas de las posiciones políticas de la organización, nacida al calor de las protestas populares de hace unos cuatro años en el centro de Madrid. Una imitación clara de la llamada primavera árabe, que no impidió al PP obtener mayoría absoluta en 2011.
El PP ha presentado también fisuras en sus filas desde que el ex-presidente de Murcia, Alberto Garre, dijera a la prensa que el secretario general Mariano Rajoy, presidente del gobierno en funciones, debería irse o echarse a un lado para que se pueda lograr una investidura.
Hay muestras evidentes de que no todo el personal del PP va ciegamente tras su líder, empeñado en repetir legislatura, aunque no cuente con apoyos, y que de ningún modo desea coronar a Sanchez. Parece más un empeño personal, que un ímpetu hacia lo que sería mejor para su formación política.
Hasta que habló el murciano, cerraba filas alrededor de su líder, pero hoy las cosas no brillan con tanta nitidez. A las críticas de Garre se han sumado otros militantes a pesar del cúmulo de voces de ministros y de la propia vicepresideta Soraya Saenz de Santamaría que se les han echado encima para tapar el cráter, diciendo que si alguien genera consenso es Rajoy.
PSOE y Ciudadanos, que habían pactado un acuerdo para la investidura de Sánchez, a quien le resultó imposible encestar en dos vueltas, están por la labor de ampliarlo e incluir a las fuerzas que lo deseen, pero al parecer Podemos encabeza la resistencia por la izquierda y PP por la derecha. Este documento podría clasificarse, con sus 240 puntos, como una conciliación centrista y liberal.
Podemos pide dialogar únicamente con PSOE, sin Ciudadanos, al que está empeñado en ignorar como fuerza política. PP desea sentarse por separado con estas formaciones, que ya dijeron irán juntas con su acuerdo a cualquier negociación, y veta radicalmente a Podemos.
Una mesa negociadora convocada por Podemos, en la que habrían podido estar también PSOE, En Común Podem, Compromis e Izquierda Unida zozobró antes de sentarse los participantes. Los socialistas no comparecieron porque se había excluido a Ciudadanos e Izquierda Unida decidió no participar si los socialistas no lo hacían porque a su juicio no habría nada que discutir.
En esta mesa fallida de la izquierda, hubo al menos una voz discrepante, la del portavoz de Compromis, Joan Baldovi, quien acepta la presencia de Ciudadanos porque lo importante-dice- es dialogar.
Los líderes políticos españoles, elegidos para un nuevo mandato, solo han intercambiado hasta el momento cartas, invitándose mutuamente a negociar, pero dejando claras las líneas rojas.
Como elemento adicional y perturbador a todo lo que está ocurriendo alrededor de los intentos de investidura de un nuevo gobierno, la Unión Europea envió ayer un memorando dando un tirón de orejas por los desequilibrios macroeconómicos, el nivel altísimo de paro y de deuda pública y exigiendo una nueva vuelta de tuerca en la reforma laboral y los ajustes realizados durante la pasada legislatura.
Bruselas considera a las Comunidades Autónomas como el principal foco del desvío del déficit y cree que no se está haciendo nada para evitarlo. La comisión es consciente de que el gobierno está en funciones y no puede tomar grandes decisiones en política económica, pero habla de que se utilicen las "herramientas aprobadas" en la pasada legislatura.
Incide en aplicar de manera rigurosa la ley de estabilidad presupuestaria, para regular el gasto regional. La carta europea supone un nuevo aviso, una nueva forma de aumentar la presión sobre España para que afronte sus compromisos porque las cuentas no cuadran y sin nuevas medidas volverá a incumplirse el déficit.
Incide en aplicar de manera rigurosa la ley de estabilidad presupuestaria, para regular el gasto regional. La carta europea supone un nuevo aviso, una nueva forma de aumentar la presión sobre España para que afronte sus compromisos porque las cuentas no cuadran y sin nuevas medidas volverá a incumplirse el déficit.
Dos meses y dos investiduras después, los líderes políticos siguen dando el cante, siguen sin avanzar, no hay reuniones y se culpan unos a otros por el inmovilismo.
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