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sábado, 17 de agosto de 2019

LA EDUCACIÓN BIBLICA EN LAS ESCUELAS

No puedo resistirme a opinar cada vez que el tema de la religión surge  como parte de los conocimientos básicos de un estudiante porque lo primero que me pregunto es si está bien permitir que un gobierno encuentre su opción ideológica en la escuela pública, que es la de todos, y se desplace al banquillo escolar un texto tan importante para el judeocristianismo como la Biblia de su lugar de estudio en las sinagogas e iglesias.

No parece una acción muy democrática introducir en las escuelas públicas una fe determinada cuando son centros creados para el saber y el razonamiento. Habrá que abandonar de una vez por todas la época de la superstición y avanzar hacia la racionalidad y la ciencia porque la democracia apoya la libertad de culto, entendida como una opción personal, individual, y apunta hacia un estado  obligado a proporcionarnos la mejor formación como ciudadanos del mundo. La religión en la escuela, sea pública o privada, debe ser optativa y si se implanta como parte de la lista de materias docentes no deberá enseñar una creencia en especial y desechar otras, sino ampliar nuestros horizontes culturales mostrándonos el desarrollo de las religiones.

Un creyente no necesita la razón para validar su fe y eso habrá que respetarlo porque la razón nunca ha bastado para refutar la existencia de Dios. Una encuesta de Hill-Harris X de Estados Unidos encontró que un 16 por ciento de los encuestados cree que los estados deberían exigir que las escuelas ofrezcan clases de historia, que enseñen sobre las religiones principales, no solo el cristianismo y la Biblia, y un 17 por ciento cree que debería incluir en esto al ateísmo.

Hasta el pasado mes de mayo, según Gospel Coalition, las clases bíblicas estaban reconocidas legalmente en siete estados de la Unión. La Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos dice que "El Congreso no podrá aprobar ninguna ley con respecto al establecimiento de la religión, ni prohibir la libre práctica de la misma". Esto es lo que  se toma como consagración de la separación de la Iglesia y el Estado, pero a mi me parece abierta a matices, como han demostrado aquellos estados tan flexibles, que se han acogido a la propia raíz fundacional de la nación. La historia nos muestra que los primeros colonos llegaron empujados por motivos religiosos a las costas de América del Norte.

La tendencia carecería de importancia si el presidente Donald Trump no hubiese tuiteado su beneplácito en el fomento de este tipo de iniciativas, que para la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles o ACLU, en inglés, y la organización de Americanos Unidos por la Separación Iglesia-Estado, transmiten un mensaje de preferencia religiosa, lo que iría contra la Primera Enmienda. Y yo me lo creo porque ¿qué sentido tendría entonces introducir estas clases?

Son muy simplistas quienes ven en estas acciones un interés neutral y una visión aséptica, sobre todo porque se ha divulgado que en Kentucky se plantea hacer todo lo posible para establecer relaciones cercanas con otros cristianos, para que puedan ayudarse mutuamente en momentos difíciles, lo que se acerca muchísimo al concepto cerrado de una secta. Se invita en otras a combatir el estrés con epístolas bíblicas y a aplicar al presente las virtudes del Libro de los Proverbios, así como memorizar versículos de la Biblia, ver películas religiosas o estudiar a los dinosaurios desde la perspectiva del libro sagrado. Si no fuese porque ha quedado constancia escrita me partiría de risa y lo vería como un chiste de mal gusto.

¿Cómo saber que los setenta y seis libros de la Biblia son los únicos escritos que debieron ser incluidos en la Escritura? Sobre todo tras descubrimientos como los del Qumram o Nag Hammadi. ¿Qué ocurre con los apócrifos o los evangelios gnósticos? ¿Por qué deben excluirse? La respuesta esta en la canonicidad, de las palabras hebreas y griegas para la vara de medir. Pero saber esto no nos da mayor conocimiento para responder la preguntas anteriores.

Sabemos que la Biblia, tal y como la conocemos, fue compilada en el siglo III a. n. e. por 70 sabios judíos para aportar a la Biblioteca de Alejandría una historia concentrada del pueblo judío, lo que identificamos como Antiguo Testamento. El trabajo, traducido del arameo al hebreo y después al griego dio lugar a la Biblia Alejandrina o de los Setenta (Septuaginta), base del texto cristiano actual. Pero aquellos originales desaparecieron en saqueos e incendios y aunque fueron re-escritos por batallones de escribas sufrieron una corrección doctrinal y voluntaria por parte de los copistas.

De manera que los proyectos de ley aprobados en algunos estados norteamericanos y los presentados sin tanta suerte han confesado el inexplicable propósito de centrarse "en el impacto histórico y el estilo literario del Antiguo y el Nuevo Testamento, para enseñar a los estudiantes el conocimiento del contenido bíblico...como requisitos previos para entender la sociedad contemporánea". No hay tal impacto histórico ni estilo literario, no hay una comprensión real ni siquiera de la historia judeo-cristiana, que no es la única en el mundo.

Todo lo anterior tiene como base el Proyecto Blitz, lanzado en 2015 por la Congressional Prayer Caucus, que busca "proteger el libre ejercicio de los valores y creencias religiosos judeo-cristianos tradicionales en la plaza pública". Tales valores y creencias están protegidos por la Constitución, otra cosa es que queramos meterlos a martillo en la mente de quienes no son tan tradicionales.


Varios estudios han demostrados que aquellos niños y jóvenes educados únicamente en los valores de la Biblia, un libro para nada fiable, quedan sin alternativas ante un mundo moderno, así que la polémica sobre cómo encajar la enseñanza de la religión o como enfocarla en un sistema educativo público nos deja en estos casos ante una institución privada como la Iglesia católica imponiendo en la escuela pública unos contenidos, que solo le benefician a ella.
La laicidad en la escuela garantiza la convivencia, todos son acogidos sin privilegios ni discriminación de unos sobre otros,se preserva la libertad de conciencia y la neutralidad del estado en la cuestión religiosa. La religión ya tiene un lugar en la sociedad civil. NO olvidemos que el espacio correcto para profesar nuestra fe son los lugares designados para ello como iglesias, sinagogas, y otros templos, NO la escuela, porque su finalidad no es inculcar dogmas ni hacer proselitismo, tanto si es religioso como político, porque muchos de tales contenidos entran en contradicción con la razón, la ciencia y los propios derechos humanos como lo de que Eva naciera nada menos que de la costilla de Adan o el origen mágico del universo o en otros casos, decir que las ideas de un filósofo son capaces de crear un sistema de gobierno y económico.
La escuela pública debe educar en valores humanistas universales, en la pluralidad y el respeto al derecho ajeno y en valores éticos, ajenos al sexismo y próximo al concepto de democracia, donde se sientan cómodos creyentes y no creyentes.

miércoles, 20 de febrero de 2019

LA MOMIA DE FRANCO A DEBATE.

Es la primera vez en España que, de manera institucional, se plantea la ex-humación de la momia del dictador Francisco Franco, ubicada bajo una losa de granito de siete kilos en la Basílica de la Santa Cruz en el Valle de los Caídos, a unos 60 kilómetros de Madrid, y vaya que la iniciativa no ha traído cola.

Para empezar, el gobierno socialista de Pedro Sánchez lo decretó a mediados del pasado año sin un diálogo previo con la familia, así, de golpe y porrazo, y como era de esperar la parentela se rebeló.

El ex-vicepresidente Alfonso Guerra, miembro destacado del Partido Socialista Obrero Español, durante una entrevista para el programa Más de Uno de la cadena radial Onda Cero, puso el dedo en la llaga hace unos días al comentar que no se ha tenido en cuenta que la familia respondería ante una decisión así y ahora para complicarlo más se han movilizado los franquistas.

Guerra evocó la época de los mandatos del también socialista José Luis Rodríguez Zapareero (entre 2004 y 2011) cuando se alertó de la necesidad de tener la conformidad de la familia porque, aún cuando un monumento a la gloria del dictador resulta inadecuado en democracia, en "política hay que tener sabiduría de ajedrez".

El gobierno de Sánchez dio la orden de exhumar el cadáver el pasado 15 de febrero como último paso del proceso administrativo de sí o sí a la salida. Pero esto podría no llevarse a cabo si ocupara la presidencia un gobierno de otro color nacido de las elecciones presidenciales del próximo 28 de abril.

Todo el procedimiento está basado en la Ley de Memoria Histórica (LMH) aprobada en 2007 durante el mandato de Zapatero considerada por algunos sectores nacionales como asignatura pendiente de la nueva etapa democrática del país. Esto abrió el camino para que muchos municipios empezaran a desmontar las estatuas de Franco en diversos lugares de España y cambiaran el nombre de plazas y calles de figuras relacionadas con la dictadura.


La LMH promete ayudar a la exhumación de las víctimas y prohíbe la exaltación del alzamiento militar - que condujo a la guerra civil, a la victoria franquista y a la consecuente represión- en cualquier espacio o edificio público, lo que incluye al Valle de los Caídos. El Partido Popular  se opuso en su momento a la norma argumentando que rompía la herencia de consenso en la que se construyó la transición democrática. El Congreso la aprobó con 324 votos a favor, 137, en contra y tres abstenciones. Todos los grupos dieron su apoyo excepto el Partido Popular y el partido soberanista catalán Esquerra Republicana.


La tumba de Franco, junto a la de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la falange, ha presidido el Altar Mayor de la Basílica en los últimos 43 años. Los restos de este último fueron traídos del Escorial un día antes de inaugurar el monumento en el que están enterradas también 34 mil personas relacionadas con las dos Españas enfrentadas durante la Guerra Civil.


Franco decidió, poco tiempo después de finalizada la guerra civil en 1940, la construcción de un gran monumento para honrar la "memoria de los caídos por Dios y por España" y eligió personalmente el lugar en el valle de Cuelgamuros, sierra de Guadarrama, para erigir la Basílica en lo que comenzó a conocerse por Valle de los Caídos.

En esto se invirtieron unos 20 años. La mano de obra estuvo a cargo de 20 mil presos politicos en siete de estos años a los que se ofrecieron acortar las penas por participar, una idea del jesuita Pérez del Pulgar mediante el Patronato para la Reducción de Penas. Se redimía un día por cada dos de trabajo.

Se sabe que murieron entre 14 y 18 personas, algunas por caer de los andamios, aunque la mayoría por la silicosis. A pesar de que se les entregaban máscaras para el trabajo, los obreros decidían no usarlas por resultar engorroso trabajar con ellas. El coste de las obras, al cambio actual, estaría en los seis y medio millones de euros.


España ha pasado por una guerra civil, culmen de otras cuantas anteriores, y por 40 años de dictadura, de manera que hay un pasado con el que todos los españoles están obligados a convivir. Una memoria del agravio, teniendo en cuenta tales antecedentes, podría ser adecuada si unos y otros dejaran de declararse víctimas. Lo que tienen las guerras es que tanto un bando como el otro mata al contrario en combate o de manera alevosa y la tortura no escasea.

Lo más controvertido para esta memoria del agravio se encuentra en los años de dictadura, en los que se reprimió salvajemente a una importante parte de la población y Franco rigió a su anchas sin oposición. 

La familia Martínez Bordiú y Franco jamás autorizará ni colaborará con el gobierno en la exhumación -según el abogado de los descendientes Felipe Utrera Molina- por considerarlo un ultraje a la memoria de su abuelo. Lo que tiene de violento la iniciativa socialista es que se anunció por decreto. Los siete nietos desearían que no se perturbe la paz sepulcral de alguien a quien querían y pretenden que todo se quede como está.

El príncipe Felipe VI, actual monarca español, firmó el decreto de exhumación, pero fue el rey Juan Carlos I, su padre y predecesor, quien dispuso la última morada de Franco en el Valle de los Caídos. La muerte del dictador dio inicio a la libertad y poco importaba dónde estuviese enterrado. Todos veían entonces el pasado como algo finiquitado y la necesidad de pasar página, por decirlo de alguna manera, lo que contribuyó al posterior proceso de reconciliación nacional, que posibilitó el establecimiento de un régimen democrático. Transcurrió de esta manera durante los primeros veinte años de pos-dictadura hasta la llegada de una nueva generación.






Una comisión de expertos analizó en 2011, en la segunda legislatura de Zapatero, el destino del Valle de los Caidos,  monumento edificado por el dictador para dar cobijo a los combatientes muertos por "Dios y por España". Una vez concluidas las obras ordenó transferir también a ese sitio las tumbas de los del bando Republicano sin consultar con las familias. Este lugar es la última morada de los huesos de más de 32 mil muertos de la guerra civil, registrados como desconocidos. Debido al mal estado de los restos y de los columbarios no se les ha podido identificar. En su momento se trasladaron tumbas únicas, pero en su mayoría se trataba de cajas con huesos de varias personas.

La Comisión hizo varias recomendaciones al gobierno como sería la de reconvertir el Valle de los Caídos en un sitio para la "memoria reconciliada" dada la falta de alternativas. Para algunos resultaba el indicativo de que había algo que solucionar y que generó un conflicto inexistente hasta el momento en que no era un reclamo popular el cuestionamiento del proceso de reconciliación y ni siquiera habían empezado a funcionar las organizaciones derivadas de la LMH.

La reconciliación, como se desprende de algunos libros de historia sobre la guerra civil española, era una realidad presente unos años antes de morir Franco. Esto hace que muchos piensen que la norma de Zapatero ha creado y alimentado de manera calculada la confrontación en el seno de la sociedad civil. 

La Comisión barajó varias hipótesis de trabajo: dejar el asunto como estaba, destruir el monumento o darle una nueva connotación por lo que sus recomendaciones giraron en torno a la necesidad de reconvertir el Valle de los Caídos en un lugar de memoria de las victimas de las dos Españas, trasladar la tumba de Primo de Rivera para que no estuviera en lugar destacado y exhumar la momia de Franco. Aun entonces, algunos miembros de la Comisión creían que estas acciones servirían para separar, dividir y tensionar más a la sociedad española.

La LMH no contempla el tema del enterramiento, pero en el caso que nos ocupa queda sobrentendido que por razones de orden público no deben enaltecerse los valores del franquismo en España o a sus figuras, lo que impone sacar su momia del sitio visitado cada año por cientos de miles de personas, entre ellas turistas, pero también franquistas, nazis y ultraderechistas.

Ante la premura del gobierno de Sánchez por el traslado, la familia Martínez Bordiú y Franco dijo tener a su disposición una sepultura en propiedad en la cripta de la Catedral de Santa María de la Almudena, en el mismo centro de Madrid, y aportaron el título funerario de inhumación perpetua, dejando claro, además, que carecían de otra sepultura. Parecería normal que el dictador hubiera sido enterrado junto a su viuda Carmen Polo en los jardines del Palacio del Pardo, residencia de los reyes, pero esta fue erigida con fondos sociales y es un bien público del que los descendientes no pueden disponer.

Los herederos del dictador dejaron claro que de darse la posibilidad de re-ubicación debía llevarse a cabo con la fanfarria inherente a los honores de un jefe de Estado, con lo que estaría de acuerdo una buena parte de la sociedad española dado que Franco lo fue durante 40 años y así figura en la historia de este país. El gobierno modificó entonces la LMH para impedir que fuese enterrado en la Almudena y la vicepresidente Carmen Calvo viajó a buscar la anuencia del Vaticano.

Cuando el gobierno pasó a la última fase de los trámites legales para el traslado de la momia a otro lugar, dejó que claro que no requiere del permiso de la Iglesia para nada de esto, lo que de hecho contradice el viaje a Roma de Calvo, quien solo logró arrancar a la Sana Sede la aceptación de la exhumación del Valle de los Caídos conforme a Derecho.

La Conferencia Episcopal, el Arzobispado de Madrid y el  Vaticano nada tienen contra la exhumación al día de hoy y lo han dejado claro, pero han exhortado también al gobierno a alcanzar un acuerdo con la familia que satisfaga a todos sin herir sensibilidades. Solo el prior de la Basílica, Santiago Catera, ha puesto peros a la salida de la momia del lugar donde ha sido custodiada todo este tiempo.

Arguye que el arzobispado de Madrid carece de competencia para influir en su decisión porque el monasterio - aunque parte de la diócesis de la capital española- pertenece a la abadía benedictina francesa de San Pedro de Solesmes, cuyos religiosos dependen de la congregación, no de los obispos, y mira tú por donde consideran todo este asunto algo interno de los españoles.


Catera goza de un pedigrí ideológico que pesa mucho en su interés por negarse a la exhumación e incumplir la ley. Antes de dedicarse a la vida eclesiástica, este buen católico figuró en las listas de las falanges en las elecciones al parlamento y municipales de 1994 y hasta donde se sabe nunca ha abjurado de sus ideales. La orden benedictina, que llegó al Valle de los Caídos en 1960, y a la que él representa, puede que entienda que su función es custodiar al dictador.

El Real Decreto para exhumar el cadáver de Franco salió adelante en el Congreso con 176 votos a favor, 165 abstenciones y dos en contra. El único intento de acercamiento a la familia por parte del gobierno ha sido comunicarles que será exhumado se opongan o no porque está en un monumento del Patrimonio Nacional. Esto, sin dudas, pone en evidencia una cierta arrogancia por parte del Ejecutivo presidido por Sánchez en un asunto que hiere sensibilidades y en el que quizás podrían haber actuado de otra manera.

La iniciativa no ha encontrado solo la oposición familiar - que apelará al Supremo y este podría paralizar de forma cautelar el proceso- sino que ha generado durante ocho meses una nueva división entre la clase política y la opinión pública. El protocolo de exhumación muestra muchas carencias, la principal, pasar por alto encontrar un consenso con la familia y dar alternativas para su re-inhumación, lo que hace a muchos suponer que en la intención del Ejecutivo solo está del interés por deshacerse de la momia, al margen de otras consideraciones.

lunes, 25 de mayo de 2015

Elogio de la incertidumbre







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Por Carlos Alberto Montaner

Es muy doloroso contemplar las imágenes. Como tantas veces se ha dicho, nuestro pasado comenzó en Ur, la ciudad sumeria, cinco mil años antes de Cristo. Hay una línea cultural contínua entre aquel remoto poblado mesopotámico y New York, París o Montevideo.
La guerra santa o yihad desatada por el Estado Islámico nos afecta también. El califato surgido a sangre y fuego entre Irak y Siria, además de decapitar enemigos, destripar a chiítas, yazidíes y cristianos, violar y esclavizar a mujeres y niños, se dedica a destruir los restos del espléndido pasado pagano aún en pie.

Muchos de  los depredadores islamistas son jóvenes criados en Occidente. ¿Por qué lo hacen? ¿Qué sentido tiene pulverizar a martillazos un milenario y hermoso hombre-toro alado, un majestuoso Lamasu asirio, perteneciente a una religión cuyos rastros se pierden en el tiempo y que ya nadie profesa.

La culpa es de la certeza. El fanatismo violento de los yihadistas surge de la convicción absoluta de que ellos saben cuál es el Dios verdadero y no tienen la menor duda de que cumplen al pie de la letra las órdenas trasmitidas por su libro sagrado, el Corán.

Si vamos a creer a la Biblia, cuando Moisés desciende del Sinaí con los diez mandamientos que le ha entregado Yahvé sabe que el quinto de esos preceptos es "NO matarás", pero la cólera que le provoca ver a los israelitas adorar a un becerro de oro, fundido por su hermano Aaron, lo lleva a ordenar la ejecución de tres mil personas.

Moisés tenía la certeza de que esa, aunque contradictoria, era la voluntad de Dios.

El emperador Constantino, que en el 313 impuso en Milán el Edicto de la Tolerancia, en el 354 rectificó cobardemente y ordenó la destrucción de cientos de bibliotecas y templos paganos. Las rocas calcinadas dieron origen a fábricas de cal.

Cinco años más tarde, los cristianos en Siria, entonces en un rincón ilustre del mundillo helénico, se adelantan 1700 años a los nazis y organizan los primeros campos de exterminio para paganos y judíos en la ciudad de Skythopolis.

Desde entonces y por los siglos de los siglos, los judíos fueron el objeto de todas las persecuciones. Papa tras Papa, comarca tras comarca, los persiguieron, machacaron y expulsaron. Lo hicieron los alemanes, ingleses, italianos, polacos, rusos, españoles, portugueses, cristianos y mahometanos. Lo hizo todo el que podía en nombre de algún Dios verdadero.

Sin dudas, matar enemigos del Dios verdadero ha sido un deporte universal muy practicado. El papa Inocente III, en la Edad Media, desató el genocidio de los herejes albigenses y cátaros. Decenas de millares fueron ejecutados. Cuando le advirtieron que estaba asesinando a justos y pecadores, respondió que no importaba: "Dios se ocupará de mandar a unos al cielo y a otros al infierno". Era solo el preámbulo para las terribles guerras de religión que asolaron la Europa del Renacimiento y la Reforma, liquidando literalmente a millones de personas.

Simultáneamente, en América, mientras creaban ciudades y universidades, los frailes y los conquistadores españoles asesinaban indígenas, quemaban códices y destruían templos, para convertir algunos en iglesias, con el afan de destruir para siempre cualquier vestigio de unas creencias paganas que a ellos se le antojaban como propias del demonio porque incluían los sacrificios humanos.

¿Lo menos peligroso, pues, es ser ateo? Tampoco. Ser ateo puede derivar en otras formas de atropello similares a las practicadas por los creyentes. Al fin y al cabo, afirmar que Dios no existe, entraña una certeza tan temeraria como la de quienes opinan lo contrario.

Los marxistas -leninistas, convencidos de que "la religión es el opio del pueblo" -una frase de Karl Marx-, han perseguido a los cristianos en Rusia y Europa, mientras los chinos y camboyanos han agregado a los budistas en sus listas de víctimas.

En los Estados ateos, miles de templos han sido destruídos o confiscados y dedicados a otros menesteres.  Enver Hoxa, en Albania, convirtió la negación de la existencia de Dios en dogma nacional y hasta creó un Museo del Ateísmo por el que desfilaban los estudiantes para aprender a odiar a los creyentes, ya fueran mahometanos  (la mayor parte) o cristianos. Las mezquitas e iglesias se convirtieron en recintos laicos.

En Cuba, más de 200 escuelas católicas y protestantes fueron expropiadas y decenas de sacerdotes tuvieron que exiliarse. Para agregar sal a la herida, el centro de detención más despiadado y siniestro de la policía política comunista llamada "Villa Marista" fue antes una escuela católica de la orden de los HH Maristas. Como me dijo un exprisionero que había perdido en esa cárcel los dientes, el cabello y la fe religiosa: "Ahí antes te salvaban el alma; ahora te la parten".
Admitámoslo, solo la incertidumbre nos hace flexibles y aceptantes. Quien no duda es un ser muy peligroso. Puede matar sin que le tiemble el pulso. Como los yihadistas.

Este artículo fue publicado se ha tomado de Cubanet.

domingo, 17 de mayo de 2015

El Papa Francisco y la paz en el Medio Oriente

El papa Francisco

Por Mirta Balea

Los evangelios del Nuevo Testamento, como otros escritos que forman parte de la historia sagrada del cristianismo, han resultado ser un gran manto elaborado a partir de parches de telas diferentes, pero la inmensa mayoría de creyentes los sigue considerando verdades inmutables. 

Los textos aceptados por la Iglesia de Roma coinciden en decir que los seguidores de Jesús habían huído cuando fue crucificado, así que allí no quedó nadie para dar testimonio de lo que ocurrió o de cómo ocurrió. 

La tradición cristiana asegura que la iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalem, fue erigida sobre el lugar de ejecución de Jesús. En el año 30, que es la época de la que hablamos, era una cantera de piedra caliza llamada Gólgota, un lugar inhóspito, estrecho, porque no tenía más de tres metros de ancho, lo que habría impedido levantar siquiera una cruz y, muchos menos, tres como se afirma.

Los evangelios resultan ser testimonios de oidas, no de testigos oculares, y en muchos aspectos lo que narran no encaja con la forma de vida en esa zona en el siglo I si nos remitimos a los hallazgos arqueológicos.

La historia, como ocurre con la vida, se abre paso y deja al descubierto ciertos engaños, ciertas prácticas perversas, que, en su momento, llegaron a enfermar el cuerpo social; y aún cuando muchos cristianos se resisten a aceptarlo, la Iglesia católica hace ya tiempo exoneró a los judíos de la culpa colectiva por la muerte de Jesús.

Todo empezó en los años 60 del pasado siglo cuando tuvo lugar el Concilio Vaticano II, que realizó el primer intento de corregir la mentira con la declaración Nostra Aetate. Luego Juan Pablo II se convirtió en el primer papa de la era moderna en visitar una sinagoga, la Gran Sinagoga de Roma, donde sus predecesores habían confinado a los judíos hasta el siglo XIX.

Visitó Jerusalém en el año 2000 y rezó ante el Muro de las Lamentaciones, no sin antes abrir, en 1992, las puertas a las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede e Israel.

Hay que decir que Israel no fue recíproco en ese gesto puesto que hasta el día de hoy no han negociado acuerdos bilaterales para permitir a las instituciones cristianas tener propiedades ni acudir a los tribunales, es decir, no les han conferido identidad jurídica.

Pasos similares en el proceso de reparación de errores iniciado por Juan Pablo II, los dió el sucesor Benedicto XVI y todos apostaron porque el papa Francisco haría aún mucho más que ésto.

Habida cuenta de que Buenos Aires tiene la mayor comunidad hebrea del hemisferio sur, cuando era arzobispo de la capital argentina, Jorge Mario Bergoglio, celebró el Rosh Hashaná y el Hannukah en sinagogas locales, expresó su solidaridad con las víctimas del Holocausto judío durante la era nazi y se hizo amigo de un prominente rabino, Abraham Skorka, con quien escribió un libro sobre este tema de la reconciliación : En la Tierra como en el Cielo.

Esta famosa frase procede de los Herméticos, definidos como escritos en griego y latín con las enseñanzas religiosas o filosóficas atribuidas a Hermes Trismegisto, una figura de ficción que engloba a un maestro y a su alumno en las narraciones. Carece de importancia considerarlas religiosas o filosóficas porque las doctrinas eran el medio para ayudar a la fe en aquellos tiempos.

No voy a extenderme en este punto, solo aclarar que los Herméticos llegados a nosotros datan del siglo III de nuestra era. Guiados por la tradición del Timeo de Platón y no por el Nuevo Testamento, los hermetistas creían en el Cosmos como el Dios, no veían a Cristo como el salvador de la humanidad, sino que la propia nous divina proporcionaba al hombre su salvación, que no había que encarnar en la Tierra, sino considerar que como era en el Cosmos era abajo, como en una gran bóveda de conocimiento.

En los Herméticos, si nos tomamos el trabajo de leer los escritos llegados a nuestros días, obtenemos un vislumbre de los talleres que dieron forma a la cristiandad.


La tradición cuenta que Judas se escabulló para hablar con los sacerdotes del Templo que le pagaron 30 monedas de plata por llevar a los soldados romanos hasta el olivar de Getsemaní donde se hallaban recogidos Jesús y sus discípulos.

Judas es la forma griega de Judea y que el nombre del traidor represente un símil resulta muy sospechoso. Si leemos los escritos de Pablo, muy anteriores a los evangelios, no encontraremos mención alguna a un traidor ni que se le identifique como uno de los seguidores de Jesús. 

La similitud -como han probado algunos estudiosos- proviene de un cuento de Zacarías en el Libro de los Reyes de cómo el rey pastor de Israel resultó traicionado por 30 monedas de plata por un hombre que lo señaló con un beso.

En el evangelio de Marcos, Jesús comparece ante el Sanedrín, allí se entrevista con Caifás, y las altas autoridades del Templo realizan un juicio secreto incompatible con las normas de la Torá. Lo hacen con nocturnidad, lo que resulta improbable puesto que los juicios se hacían de día y no queda claro si estos señores tendrían jurisdicción para ésto. Aun así, lo sentencian a la pena de muerte, que en este caso no sería la crucifixión, un instrumento puramente romano, sino a la lapidación.

La decisión de crucificar a Jesús fue de Poncio Pilatos y si revisamos cronológicamente los escritos cristianos veremos que cuanto más avanzamos mejor persona resulta. El ofreció a Barrabás al pueblo judío, como si se tratara de una amnistía, y la gente lo rechazó, como si los romanos realizaran asambleas para saber a quien matar o a quien no.

No hay ningún indicio histórico de una amnistía siquiera parecida otorgada por los romanos a un reo de culpa. El historiador Filón asegura que Pilatos era despiadado y vicioso, ejecutaba a muchos sin juzgarlos e insultaba la fe judía, una y otra vez.

Si prescindimos la proyección histórica que le confiere a Jesús una gran preponderancia, concluiremos que ante los ojos romanos era un hombre más del pueblo y un patricio como Pilatos jamás habría dudado en colgarlo. La pasión de Jesús, no lo olvidemos, apareció narrada entre 20 0 30 años después de su muerte y ante la ausencia de testigos lo lógico sería pensar que la imaginería creó las escenas y diálogos que dieron forma al mito.

Los textos que relatan esta parte de la leyenda, al señalar que los judíos decidieron la muerte de Jesús y no Pilatos porque tenían agravios en su contra, no hicieron más que iniciar lo que hasta nuestros días se ha ido desarrollando como antisemitismo. Para lograrlo no dudaron en reinventarse a Pilatos, cuanto más comprensivo, cuanto más se lavara las manos, más malévolos aparecerían en la historia los judíos. 

Hace un año, el papa Francisco visitó Jerusalem. Entre su cohorte figuraron un rabino y una autoridad musulmana. Allí instó a los líderes de las tres grandes religiones monoteístas a salvar diferencias y dialogar en favor de la reconciliación y la paz en el Medio Oriente.

Habló a las comunidades que "se reconocen bíblicamente como descendientes de Abraham", un patriarca, tan devoto de Dios, que estuvo dispuesto a sacrificar a un hijo en una pira cuando Dios se lo pidió. La Divinidad, en un acto misericordioso, envió a un ángel para impedirlo y en lugar del niño se sacrificó un cordero.

Cuenta la leyenda que Abraham tuvo dos hijos: Ismael e Isaac. El primero, fruto de su relación con la esclava Agar, y el segundo, cuando Dios tuvo a bien concedérselo a la edad de 100 años, con su esposa, Sara, entonces por los 90, al que llamaron Isaac.

Los textos de las diversas religiones difieren en quien fue el llamado por Dios al sacrificio. Como es usual en este tipo de historias, se aprecia una contradicción. Los musulmanes apuestan por Ismael, con 14 años cuando nació el de Sara, y, los cristianos, por Isaac. El primero fue expulsado al nacer el segundo para no menospreciar la maternidad de Sara y salió a vagar con su madre Agar por el desierto. Dios dijo entonces que "de la sierva también haré una nación".

Al cumplirse el primer aniversario de su viaje a Jerusalém, el papa Francisco ha decidido reconocer al Estado Palestino, sumándose a los 130 países que han dado un paso similar, ha recibido este sábado, cuatro días despues, en audiencia privada, al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Hamas, y ha canonizado al día siguiente a dos monjas palestinas.

El reconocimiento del estado palestino ha tenido lugar con un Acuerdo Global, que sustituye al Acuerdo Base firmado en el año 2000 con la Organización para la Liberación de Palestina.

Recordemos que la Asamblea General de la ONU reconoció a Palestina como Estado observador el 29 de noviembre del 2012, un estatuto similar al que gozan Suiza y la propia Santa Sede. Así que el paso dado por el Vaticano tiene el carácter simbólico de tomar en consideración que en los territorios ocupados hay lugares sagrados del cristianismo.

El comunicado sobre el reconocimiento por parte del Vaticano del estado palestino señala que se espera incida "en aspectos esenciales de la vida y la actividad de la Iglesia Católica en Palestina". Lo cual es tanto como decirle a Israel, a un año de la visita a Jerusalem, que se ponga las pilas y comience a dar pasos concretos a favor de las instituciones cristianas en su territorio.

Consultar: http://lasnoticiasdemirta.blogspot.com.es/2012/12/israel-y-la-anp-juego-de-tronos-i.html
http://lasnoticiasdemirta.blogspot.com.es/2012/12/israel-y-la-anp-juego-de-tronos-ii-final.html


jueves, 13 de marzo de 2014

El Papa Francisco y la Conferencia Episcopal Española.





Por Mirta Balea

El Papa Francisco, que cumple un año en el puesto, no parece tener miedo a decir lo que piensa. En este punto no se asemeja a sus predecesores, piadosos guardianes de la doctrina; sobre todo no tiene miedo a la verdad porque es probable que piense que, en un mundo de conocimiento, la verdad no tiene por qué afectar a nuestras creencias.

Tiene por costumbre conducir al rebaño cuando vacila y obligar a la curia a actuar cuando los fieles la necesitan; lo que dice se aparta de lo que han aprendido la mayoría de los fieles católicos: un saber de siglos de ignorancia, errores y contrasentidos; le gusta profundizar en lo que parecen contradicciones y poner de relieve las dificultades con las que se enfrenta la Iglesia.

Quizá por todo esto, resultaba difícil predecir hace un año, al sentarse en el sillón de Pedro, que llegaría a provocar un impacto espiritual y emocional y no solo en los católicos.

Este Pontífice, que se presenta simpático, tiene carisma y practica el acercamiento personal con talante paternal, está llamado a renovar a la Iglesia. Otra cosa es que lo dejen hacer. A otros, antes que él, no se les permitió. Desparecieron de escena, prematuramente.

El año del pontificado de Francisco ha coincidido en España con un importante relevo del presidente de la Conferencia Episcopal (CEE). Angel Rouco, un hombre árido, suspicaz, ha sido sustituido no por un cardenal, como había sido costumbre hasta el momento, sino por un obispo, Ricardo Blazquez. De 79 votos emitidos, obtuvo 60.

Resultaba el candidato preferido de la mayoría de los miembros del cuerpo episcopal porque no despierta recelos, no se le conocen enemigos y es moderado, lo que podría verse como un cambio necesario tras años de padecer a Rouco, quien disfrutó de cuatro mandatos des desde 1999, salvo un breve período, de 2005 al 2008, en que lo sustituyó Blazquez, luego nombrado vicepresidente.

Como era de esperar, Rouco se despidió sin abandonar su manera ríspida de ver la vida y lo que ocurre a su alrededor. Habló de la existencia de una cultura mundana, que arrincona a Dios en la vida privada y lo excluía del ámbito público. Hablamos de un jerarca a quien la democracia le es ajena.

El abad de Montserrat, Josep María Soler, ha sabido poner los puntos sobre las íeas sobre el papel de la Iglesia cuando participó en el debate nacional sobre la ley antiaborto del Partido Popular. 

"Los cristianos - ha dicho Soler- no podemos pretender imponer nuestra visión antropológica en la sociedad plural de hoy; no podemos pretender que la moral cristiana se convierta en ley del Estado".

Eso sería parecerse al Islam, que más que una religión, en una forma de vivir y hacer política sin réplicas. 

Blazquez
El presidente de la CEE estudió en una de las instituciones jesuítas de más prestigio, la Universidad Gregoriana, en Roma, así que sabe muy bien cuales son las líneas esenciales de Francisco. 

Blázquez supo arrancarle al presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en 2007, durante su mandato en la CEE que se elevara la aportación del Estado a la Iglesia mediante el Impuesto de Renta Personal en un 37%, lo que ha garantizado la sostenibilidad financiera de la institución católica nacional. Nada menos que 700 millones de euros anuales del erario público.

El Papa, desde su llegada al Vaticano, se ha mostrado displicente con la jerarquía eclesiástica de España, renuente a las reformas, retrasada respecto a sus iguales europeos. La vocación para el sacerdocio y la de los fieles han ido mermando año tras año en la tierra de Santa Teresa de Avila.

Blázquez fue convocado por el papa Benedicto XVI para formar parte del grupo de investigadores sobre la pederastia dentro de los Legionarios de Cristo, una labor peliaguda donde las halla, y parece que, junto a sus colegas, ha logrado limpiar la orden en fecha tan cercana como los primeros meses del 2014.

Desde el principio, el nuevo presidente de la CEE ha dejado claro que sus prioridades serán las de Francisco. Puede permitirse decir esto porque ha confesado que no tiene programa.

El Papa está enfrascado en la misión de reformar la curia, a la que ha exigido mirar más a los feligreses y no tanto a la burocracia. Ha dado pasos para la transparencia en las cuentas vaticanas y ha creado la Secretaría de Economía para gestionar las actividades de la Santa Sede.

Blázquez ha dicho que entiende la Iglesia "como una casa de puertas abiertas cercana a los necesitados de apoyo, comprensión y compasión". 

Cuando Rouco convocó manifestaciones, hace más de dos años, contra la ley para permitir el matrimonio entre homosexuales del Ejecutivo de Zapatero, Blázquez no participó, como sí lo hizo el resto de la cúpula de la CEE.

Su referente, el Sumo Pontífice, muestra una total congruencia entre lo que dice y lo que hace. Sus más cercanos colaboradores apuntan que es raro el día que no llame a Caritas en busca de ayuda para alguna persona o familia.

El Papa Francisco ha dicho que "si una persona es gay y busca al Señor y tiene voluntad ¿quien soy yo para juzgar? El catecismo lo explica muy lindo, dijo tras la concentración de jóvenes católicos en julio del pasado año en Brasil: "no se deben marginar a estas personas por esa razón. Hay que integrarlos en la sociedad".
Benedicto XVI


Y a la revista jesuíta Civittá Cattolica le confesó que los sacerdotes no pueden seguir insistiendo solo en cuestiones referentes al aborto, el matrimonio homosexual y el uso de anti-conceptivos. Tenemos que encontrar- precisó- un nuevo equilibrio porque de otra manera el edificio moral de la Iglesia corre peligro de caer como un castillo de naipes.

Este Papa que vino de Argentina ha dejado de lado ese lenguaje rígido y anacrónico de sus predecesores, que pocas veces ha estado a tono con los tiempos, por el contrario, siempre varios pasos por detrás de la realidad cotidiana.

Los fieles españoles esperan que la Iglesia, con Blazquez al frente, lleve adelante cambios estructurales, transformaciones importantes. Con Francisco, el Pontificado se dirige con decisión a la renovación.

Para el Director de L'Osservatore Romano, Giovanni María Vian, "se deberá parecer al iniciado y solicitado por el Concilio Vaticano II, hace ya medio siglo, para involucrar a todos, para que la Iglesia no permanezca cerrada tras sus muros".

Ha sido este Papa quien ha celebrado por primera vez la misa de la última cena en un centro penitenciario en vez de en la Basílica de San Juan de Letrán como ha sido siempre la costumbre.

Hay una instantánea en la que abraza a un enfermo de neurofibromatosis y lo hace con naturalidad, para lanzar un mensaje de solidaridad a quienes se sienten excluidos socialmente y para mostrar que la Iglesia no hace diferencias. 

Ha hecho declaraciones "revolucionarias" como que estar casados solo por lo civil no es óbice para no bautizar al fruto de esa relación si los padres buscan borrar así "el pecado original"; cada miércoles, tras la catequesis semanal, baja las escaleras y se une a los peregrinos (casi 50 mil) entre los que hay enfermos y pobres; ha señalado que el amor fracasa muchas veces y que debemos sentir ese fracaso y acompañar a las personas que lo han sufrido, no condenarlos, sino caminar con ello, al referirse al divorcio, otro de los temas tabús de la Iglesia de Roma.

Siendo un hombre "jesuíticamente" conservador, no tiene intención de cambiar la doctrina eclesiástica secular, pero ha cambiado radicalmente la forma de afrontar los problemas de la gente y sobre todo ha marcado el fin de la Corte Pontificia.

Blázquez deberá estar atento a la reforma de la Curia que tiene entre manos Francisco, encaminada a que el Vaticano ceda poder ante las iglesias locales.

El viaje a Jerusalén, que ha debido suspender, habría resultado sin dudas un puente hacia el resto de las religiones monoteístas, que tienen su asiento en la Ciudad Santa. Pero ya se andará. Puede hasta que más adelante lleve adelante su promesa de hacer una nueva teología de la mujer para darle una mayor presencia en la Iglesia.

Como ha estado haciendo el Papa durante este año, Blázquez deberá poner a la Iglesia española de conformidad con los tiempos, cambiar el tono de los documentos y la forma de actuar ante los desafíos del día a día de sus feligreses si quier recuperar los puntos ideológicos perdidos hasta ahora.

domingo, 4 de agosto de 2013

España: la catedral de Burgos

Rosetón de la fachada de la catedral de Burgos






Por Mirta Balea



La catedrales góticas con su simbolismo religioso, esotérico y espiritual fueron concebidas por sus constructores como la forma de acercarse a Dios en el marco de una Edad Media llena de superstición y de fervor religioso y en la que la relación con lo sagrado era diferente a la actual.


En un edificio como éste todo es luz, proporción, orden, medida, armonía, equilibrio de formas y arquitectura. Y aún queda lo más relevante: la suposición de que en ella se encuentra todo el universo, el macrocosmos y el microcosmos; como en el hermetismo "todo lo que es arriba es abajo".


Transcurre el misterio de la unidad original, que no es más que la tradición; una visión global de la realidad como única y por esto la construcción de las catedrales, en importante número durante la Edad Media, se la considera un hito de la civilización occidental, posible solo por el asentamiento en los siglos XII y XIII de la arquitectura gótica.


Los templarios fueron los mayores financiadores de la construcción de estos edificios sagrados y la supervivencia de la tradición estuvo a cargo de los llamados albañiles, masones y rosacruces, entre los que jugaba un importante papel el Maestro.



Los grados jerárquicos de ese gremio, como organización de oficio, provenían de la destreza y eran tres: el compañero, que come junto a sus hermanos; el aprendiz, que desearía hacerlo pero no puede aún; y el maestro, que es quien dispensa el alimento.


Burgos está en posesión de la única catedral de España declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984, constituida en Monumento Nacional desde 1885 y comparable solo en belleza e importancia con Notre Damme, de Paris, y la de Reims.



Este rango tiene un carácter independiente porque no va unido a un centro histórico urbano, como serían los casos de Salamanca, Santiago de Compostela, Ávila, Córdoba, Toledo o Cuenca, o como parte de otros edificios, según pasa en Sevilla.




La de Burgos ofrece las dos más famosas agujas del gótico español y europeo en su fachada con 79 metros de altura en desafío a la gravedad como casi todo el arte gótico, que parece imbuido de una magia ancestral.


Las espléndidas agujas
Debemos recordar, ante la magnificencia de las catedrales, la capacidad del hombre medieval (con la escasez de medios técnicos) para vencer las dificultades inherentes a la complejidad de los elementos de estos edificios como forma de canalizar su fe y fervor religiosos.


La catedral de Santa María de Burgos, dedicada a la madre de Jesús, inicio su construcción en 1221, sufrió modificaciones a lo largo de los siglos y las últimas obras datan del siglo XVIII.


Pertenece al gótico francés, como las de Paris y Reims, pero incluye en su interior elementos del barroco y del renacimiento español. La diferencia entre el estilo románico, que luego se recuperó por los italianos en el Renacimiento, radica en los arcos y las bóvedas. En Burgos, salvo las puertas de la fachada principal, reformadas en el siglo XVIII en un estilo neoclásico, el resto de la armazón es puro gótico.


L. Charpentier escribió: "El cristianismo primitivo, y después el bizantino y el románico, construyeron en tierra la caja de resonancia, la caverna original, utilizando la cúpula y la bóveda de medio punto, heredada de Roma; pero es estática, pesada, no tiene tensión y no posee propiedad vibratoria alguna. Esto llevó a los abades benedictinos a doblar la acción terrenal, por una parte con la música, lo que nos ha dado el gregoriano, y por otra parte, con esa música visual representada por la armonía geométrica de las proporciones y de las formas monumentales".


La catedral gótica es el resultado de un proceso del monacato cisterciense, en el que juega un rol especial Bernardo de Clairvaux, quien hizo de esta orden una de las más importantes en la Edad Media y fue proclamado santo.



La importancia de este personaje puede verse en la Divina Comedia de Dante Allighieri, quien le otorga la tarea de acompañarlo en los últimos cantos del Paraíso, donde el poeta contempla la Virgen María por quien el abate había demostrado devoción toda su vida.


Una fuente cercana a la catedral
El cimborrio de la catedral de Burgos marca el mismo centro del edificio y bajo este se halla la tumba de Rodrigo Díaz de Vivar (el Cid) y de su esposa Jimena. Pertenece al gótico-plateresco.


Es una bóveda estrellada de plementería calada, de influencia islámica, que se cayó un siglo después y se rehizó al estilo plateresco, al mismo tiempo en que se construían la capilla de los Condestables de Castilla y la cámara funeraria que albergaría después sus cuerpos.



La bóveda gótica hace que la cubierta no pese sobre los muros y se proyecte hacia arriba, permitiendo así que la estructura no se hunda. Los arbotantes, que solo pueden verse desde el exterior,  confieren un empuje vertical. Para muchos, el gótico es la levitación; la gravedad en esta arquitectura queda anulada. La de Burgos es de una belleza y complejidad absolutas. Una estrella octogonal es su punto culminante.

Arbotantes de Nuestra Señora de Paris


Desde fuera se aprecian los desniveles entre la ladera norte y la ladera sur de la catedral de Burgos construida sobre una loma.


La capilla de los Condestables es considerada por los entendidos como una catedral dentro de la principal y pertenece al período isabelino. Es una de las tres más famosas de todo el arte europeo de transición entre el gótico y el principio del renacimiento.



Cimborrio. ´La cúpula octogonal


Los elementos portadores del gótico como los pilares, las bóvedas, los arbotantes, las agujas, permiten disminuir el espesor de los muros de apoyo, algo impensable en el arte precedente. Esto hizo posible abrir las altas ventanas con sus vidrieras, que facilitan el paso de la luz, aportando brillantez al espacio interior.


Como norma general, los rosetones se colocan en la fachada, a la entrada, por encima del pórtico, como ocurre en Burgos. Otras catedrales, también tienen más en sus laterales. La rosa a la que este elemento debe su nombre fue cultivada por primera vez por los persas para sus jardines como fuente de contemplación pura.


Para Fulcanelli, autor del Misterio de las catedrales, los rosetones tienen una correspondencia alquímica, porque la rosa representa la acción del fuego y su duración.


Las gárgolas no son únicamente representaciones grotescas de piedra amenazantes, en principio tenían la funcionalidad de servir de desagüe del agua de lluvia acumulado en los techos de los templos, lo que a la vista de cualquier profano resulta evidente. Otra cosa es que en el gótico todo tenga un valor esotérico.


Los estudiosos de la iconografía medieval consideran que son demonios intentando huir del poder de Dios, trasmitiendo el mensaje de que el mal no puede penetrar en casa del divino, o guardianes con la misión de proteger de los malintencionados del exterior el templo e infundir terror en los pecadores.



Uno de estos estudiosos, que conocí en Francia hace mucho tiempo, asegura que los templarios, al verse perseguidos por la iglesia y siendo expertos en catedrales, decidieron representar en estas figuras a los poderosos: la Iglesia y el Estado.



Había mucho rencor de parte de los caballeros templarios hacia el rey de Francia Felipe el Hermoso, cuyas estratagemas para quedarse con el poder y las riquezas de éstos había logrado sofocar el gran maestre Jacques de Molay.



El monarca había hecho elegir Papa, con el nombre de Clemente  A, a quien fuera arzobispo de Burdeos, y por esto contó con su apoyo para borrar de la faz de la tierra a estos personajes tan singulares y cuya historia no deja nunca de sorprendernos. La operación tuvo lugar un viernes 13 (de septiembre de 1307).

domingo, 17 de marzo de 2013

Vaticano: Una silla para Francisco





Por Mirta Balea


El papa Francisco está llamado a convertirse en el Alfa y el Omega de una leyenda, la del primer pontífice latinoamericano y jesuita en alcanzar el trono de Pedro, y dispuesto a llevar a su Iglesia un nuevo proyecto evangelizador. En plan chiste, ante el balcón por el que aparecería como es de rigor tras su elección el pasado día 13, observó que los cardenales le habían "ido a buscar al fin del mundo".


Jorge Mario Bergoglio, hasta ahora arzobispo de Buenos Aires, ha demandado del clero católico que sea "irreprochable", por la cuenta que le tiene la herencia de escándalos de corrupción financiera y de pederastia de la que se desentendió Benedicto XVI con su renuncia.


El nuevo papa ha hecho también énfasis en la evangelización, el punto fuerte de la Orden religiosa a la que pertenece: "Si no confesamos a Jesucristo nos convertiremos en una ONG piadosa, pero no seremos Iglesia".


La Compañía de Jesús, fundada en 1540, hace voto de pobreza y humildad y de obediencia al papa. Huye de los poderes, pero se considera a sí misma el ejército de Dios; sus miembros han sido siempre combativos, con la teología como bandera. Lo ha dicho el teólogo suizo Hans Küng: "Siendo jesuita (el nuevo papa), su formación teológica será muy sólida, con seguridad no caerá en los extremismos intelectuales de Benedicto XVI porque los jesuitas buscan las palabras mas cercanas al entendimiento popular".


Este ejército de Dios, organizado por regiones y provincias, tiene a su cargo 200 altos centros docentes y 700 colegios y  controla la Radio Vaticana, el observatorio astronómico del pequeño Estado y dirige la universidad pontificia Gregoriana. El portavoz de la Santa Sede, Federico Lombardi, es jesuita, así que no puede decirse que resulte una presencia silenciosa, a pesar de la merma habida en sus filas en los últimos 20 años que ha reducido su número a cuatro mil miembros.


Hay tres Ordenes consideradas de fuerza en la Iglesia católica: los jesuitas, los franciscanos y los dominicos. Estos últimos con su fama a cuestas desde la Inquisición.


Con solo cinco rondas de votación, la elección de Bergoglio mostró que el apoyo obtenido en 2005 cuando iba en posibilidades tras Joseph Ratzinger, se ha mantenido intacto en estos ocho años. Sin embargo, en los días previos al cónclave no partía como favorito.

En su primera alocución como papa, Francisco puso énfasis en su papel de "obispo de Roma", más que en el de líder de la Iglesia católica con mil 200 millones de creyentes, de estos más de la mitad residentes en América Latina. Una manera de ver el cargo que más parece un guiño a los lobbies vaticanos favorables a una descentralización del poder omnímodo del pontífice.


Nunca un cónclave ha tenido tanta cobertura mediática. Cinco mil periodistas contribuyeron con sus informaciones a lo que no resulta una labor menor cada vez que tiene lugar.


Había en esta ocasión una diversidad sin precedentes de candidatos, todos fuertes. Se abría la posibilidad, por primera vez en la historia del papado, de elegir entre purpurados de varios continentes para dar al traste - como así fue-, con los mil años de primacía europea.


En prevención de que algún cardenal deseara twitear o temiendo acciones como las de Paoletto, el mayordomo de Benedicto XVI, que entregó documentos confidenciales y personales de su jefe a la prensa en el conocido affaire de los vaticanleaks, la seguridad interna se curó en salud instalando equipos de inhibición de frecuencia para conservar el secreto de la elección hasta la fumata bianca.


Los primitivos cristianos elegían a sus obispos en asambleas públicas, antes de que el movimiento deviniera en religión del imperio romano mediante el edicto del emperador Teodosio en el 380. Todo se complicó después por la ambición de las familias romanas, deseosas de desvincular el procedimiento de cualquier decisión popular.


Se impuso la figura del cardenal para ayudar a gobernar al papa y Gregorio VII reforzó la exclusión popular de elegir a la autoridad pontificia, sistema que, tras algunos tejes y manejes que harían largo este trabajo, quedó blindado en 1179 por el concilio de Letrán III con la exigencia de los dos tercios de votos.



Benedicto XVI en Cuba
 
Los diarios argentinos han recibido la noticia como si la selección nacional hubiera ganado el Mundial de Fútbol. Han ensalzado hasta lo posible la figura del elegido por lo que uno no puede más que pensar que nada mejor que convertirte en famoso para que seas un héroe, sin matices.


Bergoglio fue el prelado que durante el Te Deum del 25 de mayo del 2010 le recordó a la presidenta argentina Christina Kirschner que "la patria es un don, la nación una tarea que merece un clima social y espiritual distinto al que estamos viviendo y nos permita superar el estado de permanente confrontación". La aludida, al modo de venganza adolescente, demoró en exceso su felicitación al nuevo papa y lo hizo además en el lenguaje más protocolario posible.


Los desencuentros son ya leyenda. Cuando la presidenta luchó vehementemente por legalizar el matrimonio gay en Argentina, el arzobispo Bergoglio se opuso con el mismo énfasis, considerando el decreto una forma satánica de confusión y una burla hacia los hijos de Dios.


El diario Página 12, de Buenos Aires, acusó al entonces arzobispo de connivencia con la Junta Militar (1976-1983) y publicó varias investigaciones que al parecer le vinculaban con el secuestro a principios de ese régimen de dos curas jesuitas: Orlando Yono y Francisco Jalics, quienes fueron sometidos a tortura antes de ser liberados cinco meses después.


Esta fue una guerra sucia, ignominiosa, librada por regímenes militares del cono sur americano contra grupos de izquierda, sindicalistas y defensores de los derechos humanos. Argentina fue, con diferencia, de las Juntas Militares más inhumanas. En esa nación pudieron morir hasta 30 mil personas por lo que la pregunta es ¿qué hizo Bergoglio para ayudar a sus hermanos en esta etapa? Y no tiene una respuesta directa ni fácil.


Las fuentes difieren en cuanto al número de víctimas argentinas, sacadas de sus hogares o centros de trabajo, interrogadas bajo tortura durante semanas y asesinadas después. Sus cuerpos se dejaban caer a lo largo del Rio de la Plata o el Océano Atlántico y nunca más se volvía a saber de esas personas.


La mayoría de las Iglesias de América Latina enfrentaron a esos regímenes como pudieron, algunos incluso dando santuario a los perseguidos. Chile y Brasil serían dos ejemplos, en cambio, a Argentina se la ha visto siempre como muy permisiva con la barbarie de  los militares.


Visita al asentamiento de Barracas en 2007

 
Yono y Jalics eran seguidores del movimiento de la "teología de la liberación", de marcado énfasis en la lucha de clases. Ambos realizaban su labor pastoral en las villas, semejantes a las fabelas brasileñas, contraviniendo órdenes de Bergoglio, quien, como respuesta al desafío, les habría retirado su apoyo cuando los militares les estaban rastreando todavía. El arzobispo se oponía frontalmente a esta suerte de rama social del catolicismo, que enfatizaba la importancia de reformar las estructuras capitalistas en favor de los pobres, y la consideraba un expresión del marxismo.


Los jesuitas apoyaban en su mayoría el movimiento teológico por su defensa de los derechos humanos y hubo mártires curas en Honduras y el Salvador en esa etapa. Esto supuso la ruptura del Vaticano con la Orden y la llamada de atención al Superior General, Pedro Arrupe, por parte del mismísimo Juan Pablo II. "Habéis sido motivo de preocupación para mis predecesores y lo seguís siendo para el papa que os habla", sentenció cuando le recibió en la Santa Sede.


Bergoglio ha negado siempre estas alegaciones, aparecidas en Página 12 y en un par de libros sobre la actitud de la Iglesia católica ante los asesinatos de la dictadura escritos por Emilio Mignone y Horacio Verbitsky.


Ante el tribunal que juzga a los militares implicados, el ahora papa pretendió en 2010 zafarse de cualquier denuncia sobre la suerte de los dos jesuitas o de la propia inacción eclesiástica al alegar desconocimiento de hechos que trascendían las fronteras de la nación, especialmente, dijo no saber nada de la entrega en adopción a "familias aceptables" de los hijos nacidos en prisión de los activistas muertos, aunque estos tuvieran a familiares para hacerse cargo de los pequeños.


Los obispos argentinos aceptaron su responsabilidad en 2011 por su nula combatividad y apoyo a las víctimas, así que ya no se trata de probar la inacción eclesiástica, sino saber que el nuevo papa se mantuvo neutral en la hora más negra de los argentinos.


En tanto la prensa argentina, aprovechando el tirón de la elección de Bergoglio, ha reavivado la polémica sobre la supuesta desprotección a la que sometió el arzobispo de Buenos Aires, en 1976, a los dos curas jesuitas. Página 12 ha publicado declaraciones de las hermanas de Yono, una de las cuales recordaba a "Orlando en el comedor de casa, ya hace años, diciendo "él quiere ser papa". El premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, ha roto una lanza a favor de Francisco. "Hubo obispos que fueron cómplices de la dictadura, pero Bergoglio, no", ha afirmado.

Los obispos argentinos, incluido Bergoglio, han sido muy críticos con el modelo económico actual como generador de pobreza y desempleo y cuando la deuda nacional golpeó con fuerza en 2002, la Iglesia Católica llamó a una reestructuración de ésta sin que se tocaran los programas sociales.


Un documento oficial reafirma el punto de vista de la Iglesia argentina y del propio Bergoglio, que se ha pronunciado en varias ocasiones sobre el tema. "Los verdaderos problemas de la economía argentina son la exclusión social, la brecha entre ricos y pobres, la corrupción, la inseguridad, la violencia familiar y social y las graves deficiencias en los sistemas de educación y salud, así como las consecuencias negativas de la globalización y la tiranía de los mercados", apunta el escrito.


Si uno lee los comentarios sobre la elección del papa Francisco vemos que hay grandes esperanzas en que haga marchar a la Iglesia acorde con los tiempos. Se resalta su condición de hombre de fe, accesible y modesto, como una reafirmación de la leyenda que le acompaña en la que se habla de sus viajes en autobús por todo Buenos Aires, de que se abstenía de gastos superfluos, incluso, alguien ha dicho que se cocinaba él mismo, así como que recibía a todas las fuerzas vivas de la nación en su despacho.


Tras ponerse la vestimenta blanca, el nuevo pontífice vio que le habían traído una alba silla, colocada sobre una plataforma. Al percatarse de la intención y simbolismo de esta posición, exclamó: "¡Oh, no. Me quedaré aquí abajo¡", según palabras del cardenal Timothy Dolan, de Nueva York, uno de los papables, por cierto, y que sí partía como favorito antes del cónclave. Francisco rechazó también un coche lujoso y prefirió irse en el autobús al hotel con los cardenales para comer con ellos.

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