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domingo, 16 de febrero de 2020

LA HISTORIA SECRETA DEL VINCULO DE LA CIA CON LA OPERACION CONDOR DE LOS AÑOS 70.


La comunidad de inteligencia de Estados Unidos monitoreó activamente durante décadas las comunicaciones diplomáticas y militares de numerosas naciones latinoamericanas a través de máquinas de encriptación suministradas por una compañía suiza, propiedad en secreto de la CIA y de la agencia de inteligencia alemana BND, según informes del canal ZDF y el Washington Post. La empresa era suiza con el nombre de Crypto AG.

Los registros desclasificados publicados por el Archivo de la Agencia Seguridad Nacional (NSA), muestran entre los países vigilados en secreto, a los regímenes militares integrados a la Operación Cóndor, todos del Cono Sur de América. Figuran como comprometidos principales: Chile, Argentina y Uruguay, los que realizaban actos regionales e internacionales de represión y terrorismo contra las principales figuras de la oposición de todo el mundo para su liquidación a mediados y finales de la década de 1970.

El uso de los dispositivos de Crypto AG proporcionó a la CIA y a la Agencia de Seguridad Nacional la capacidad de decodificar miles de mensajes, incluyendo potencialmente una serie de episodios históricos dramáticos, entre ellos: el golpe militar de 1973 en Chile; el golpe militar de 1976 en Argentina; el asesinato del coche bomba de Orlando Letelier y Ronni Moffitt en Washington DC en septiembre de 1976; el bombardeo terrorista de un avión de Cubana frente a la costa de Barbados en octubre de 1976; la revolución sandinista y la guerra contraria en Nicaragua y la guerra de las Malvinas de 1982 entre Argentina y Gran Bretaña, entre muchos otros.

La compañía Crypto AG, fundada en la década de 1930 por el inventor sueco, Boris Hagelin, ya tenía un "entendimiento de caballeros" desde 1950 con la NSA, según datos revelados por el Washington Post. Con la compra en secreto de la agencia por la CIA / BND, Estados Unidos y Alemania "manipularon los dispositivos de la compañía para que pudieran descifrar fácilmente los códigos usados por los países para enviar mensajes cifrados", generando una gran cantidad de intercepciones de Inteligencia de países de todo el mundo, entre ellos Irán, Egipto, Pakistán, Arabia Saudita e Italia. En 1995, la CIA compró en secreto la participación del BND por $ 17 millones, se hizo con la propiedad absoluta de la Crypto AG, hasta que ha solo dos años en que liquidó sus activos restantes.

La operación de recopilación de Inteligencia clandestina se denominó inicialmente Tesauro y luego se cambió a Rubicón. El nombre en clave de Crypto AG era Minerva, que e
n su apogeo vendió miles de sofisticadas máquinas de cifrado a más de 100 países. En América Latina, los clientes incluyeron a México, Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Colombia, Venezuela y Nicaragua. Dado que las naciones de la Operación Cóndor construyeron su red de comunicaciones secretas en torno a las máquinas Crypto AG. La comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos podría haber monitoreado los planes y las misiones de esa misión terroristas de los gobiernos del Cono Sur, incluidas las tramas de asesinatos múltiples en la región, en Europa y los Estados Unidos.

Las comunicaciones en bruto y los informes de Inteligencia generados a partir de ellos, a los que el Post y el ZDF no tenían acceso, representan un tesoro de archivos aún secretos que podrían iluminar significativamente la oscura historia de la región, así como cuándo los Estados Undidos supo sobre las operaciones de los regímenes militares y como utilizaron los funcionarios estadounidenses ese conocimiento. "Las revelaciones en los documentos pueden proporcionar razones para revisar si Estados Unidos estaba en condiciones de intervenir, o, al menos, exponer atrocidades internacionales", señala el Washington Post.

La Operación Cóndor representó un acuerdo formal entre las dictaduras militares del Cono Sur para coordinar las operaciones represivas, incluido el asesinato, contra opositores militantes y civiles de sus regímenes. En la reunión inaugural, organizada por el régimen de Augusto Pinochet en Santiago, Chile, en noviembre de 1975, oficiales militares de cinco dictaduras militares firmaron un acuerdo que establecía el establecimiento del sistema de criptología, con el conocimiento de que podría ser "vulnerable" y sería reemplazado en el futuro con máquinas criptográficas seleccionadas de común acuerdo. Después de la segunda reunión de Condor en junio de 1976, la CIA informó: "Brasil acordó proporcionar equipo para" Condortel ", la red de comunicaciones del grupo".

El equipo para estos fines provino de Crypto AG. En un cable de Inteligencia redactado a principios de 1977 sobre el "Sistema de comunicaciones empleado por la Organización Cóndor", los agentes de la CIA informaron que el ejército brasileño había suministrado a la red máquinas de cifrado manual de origen suizo conocido como CX52, similares en apariencia a una "vieja caja registradora con números, manijas deslizantes y un dial operado manualmente en el lado que se gira después de cada entrada".


A fines de 1977, la red Condortel se actualizó con dispositivos de cifrado nuevos. Un informe secreto y recientemente desclasificado de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) da a conocer el suministro ese año por parte de Argentina del equipo Hagelin Crypto H-4605 a Condortel para mejorar la seguridad de sus redes de teletipo.
Cuando Ecuador se unió a la red Condor en 1978, la CIA supo de su entrada en el sistema de CONDORTEL porque un oficial argentino estaría supervisando la instalación del sistema en el Ministerio de Defensa Nacional.

Las operaciones de espionaje a través de Crypto AG posiblemente proporcionaron a la comunidad de Inteligencia de Estados Unidos un conocimiento mucho más detallado de las operaciones de Cóndor de lo que se reconoció anteriormente. Los registros de inteligencia norteamericanos, generados por estas operaciones de espionaje, podrían ser "un cambio histórico en el juego", según Carlos Osorio, quien dirige el Proyecto de Documentación del Cono Sur en el Archivo de la NSA. "Si se desclasifica", señaló, "este vasto tesoro de intercepciones de comunicaciones podría avanzar significativamente la historia de la Operación Cóndor, así como la historia contemporánea de toda la región".


Parte de la historia clandestina de los lazos de Inteligencia de Estados Unidos con Crypto AG se habrían filtrado de manera fragmentaria en los últimos 40 años. El ex agente de la CIA Philip Agee publicó em 1975 su libro Inside the Company, un diario con la historia desclasificada del programa de criptología de la NSA durante la Guerra Fría, en que afirmó que las máquinas Hagelin construidas en Suiza tenían vulnerabilidades, explotada por esta Agencia para obtener Texto sin formato."

El libro de James Bamford sobre la NSA, Puzzle Palace, de 1982, identificó también referencias al "proyecto Boris" en cartas del enlace de la NSA de Hagelin, William Friedman, a quien el Washinton Post describe como el padre de la criptología estadounidense. La NSA se movió para volver a clasificar los documentos en 1983; censurados y finalmente liberados con miles de otros registros históricos en 2015. Entre esos documentos estaban los informes de Friedman sobre sus viajes secretos a Suiza para reunirse con Hagelin en nombre de la NSA, y el "entendimiento de caballeros" alcanzado a principios 1950.

A principios de la década de 1990, el "secreto de Minerva" fue casi expuesto después de que Irán arrestara a un vendedor de Crypto AG llamado Hans Buehler, alegando que era un espía. Este hombre nada sabía de la propiedad secreta de la CIA / BND y fue detenido e interrogado durante nueve meses y liberado después de que la compañía pagó un rescate de un millón de dólares. Tras su vuelta a Suiza, Buehler demandó a la compañía y comenzó a hablar con la prensa, junto con otro ex ingeniero de Crypto AG, que sospechaba del control de la compañía por las agencias de Inteligencia occidentales. La cobertura de los medios y los registros judiciales generaron una atención significativa a los lazos no verificados entre los servicios de inteligencia alemanes y estadounidenses y Crypto AG.


martes, 26 de marzo de 2019

TRUMP NO CONSPIRO CON RUSIA DURANTE SU CAMPAÑA..





Por Mirta Balea


El presidente Donald Trump quedó exonerado de cualquier sospecha sobre un supuesto conciliábulo con Rusia para que sus hackers influyeran a su favor en las elecciones de 2016.

Un informe encargado y dado a conocer esta semana por el fiscal general William Barr, bajo la premisa de una denuncia del expresidente Barack Obama, antes de abandonar el cargo, concluye que ni el actual inquilino de la Casa Blanca, ni sus hombres de confianza, conspiraron con los rusos.

Barr presentó su resumen del documento elaborado por el fiscal especial Robert Mueller, que destaca no haber hallado indicios de asociación indebida con Rusia de los miembros de la campaña de Trump para provocar la derrota de su opositora Hillary Clinton, ni en hackeos a dependencias demócratas en ese mismo período. 

Respecto a la posible obstrucción a la justicia, derivada del despido en mayo del 2017 del entonces jefe del FBI, James Comey, quien se opuso a la línea marcada por Trump de marginar lo que se conoce como Rusiagate, las conclusiones no son tan rotundas. Siempre, según Barr, Mueller no concluye indicios de delito, pero tampoco exonera al mandatario.

A pesar de la euforia provocada por estas conclusiones en las filas republicanas - tras dos años de sospechas y de investigación-, los legisladores demócratas siguen en la brecha y demandan el acceso sin mediadores al informe. Barr ha argumentado para la no difusión de los puntos claves del documento el uso de "material sensible" sujeto a restricciones para su elaboración.

Puede que el fiscal general esté en lo cierto, pero no lo es menos que Obama aprovechó el preciso momento de su salida de la Casa Blanca para exponer públicamente otro informe inverso, hecho por los Servicios de Inteligencia de Estados Unidos, sobre la interferencia de Rusia en forma de ciberataques contra las filas demócratas y se amparó para desvelarlo en que debería ser de conocimiento de los estadounidenses. Incluso se vio obligado por esta razón a enmendar una orden ejecutiva del 2015. 

Algunos congresistas republicanos exigieron mas pruebas para que las sospechas no se basaran en un mero informe corporativo de como podrían haberse realizado tales ataques. La prensa observó un intento de minar aun mas las relaciones entre Rusia y Estados Unidos y poner en solfa la victoria de Trump, algo que a los demócratas les llevó mucho tiempo digerir.

Obama llevaba meses anunciando estas supuestas violaciones sin presentar pruebas hasta la divulgación del informe del FBI, la CIA y el Departamento de Seguridad Nacional cuando apenas le quedaba una afeitada en la Casa Blanca. El vocero Josh Earnest admitió que la Administración demócrata no estaba preparada para hacer pública la manera en que se obtuvo la información y protegería las fuentes, lo que es lo mismo que decir que no puede ponerse en duda dicho por el mandatario.

Obama impulsó en el Congreso una nueva batería de sanciones a Moscú y adoptó otras medidas desde la presidencia como considerar persona no grata a 35 diplomáticos, cerrar los consulados de Washington y California y dos edificios dependientes de la delegación diplomática del Kremlin poco antes de dejar el cargo. 


El texto dado a conocer por el ex-presidente, base para iniciar la investigación de Mueller, dice que fueron dos grupos de los Servicios de Inteligencia rusos los encargados de los ciberataques. El primer grupo habría atacado al Partido Demócrata en el verano del 2015 y el segundo, en la primavera del año siguiente.

Este documento puesto en conocimiento del público norteamericano sería el resultado de una desclasificación bajo el argumento de la transparencia. Earnest, insistió en su "credibilidad" porque fue realizado "por agentes de Inteligencia, que han dedicado sus vidas a las protección y seguridad de Estados Unidos", con fondo de violines incluído. Una frase con el claro objetivo de tocar el sentimiento patriótico para su asimilación como auténtico.


El texto estaba lleno de verbos como "creemos", "consideramos", sin que se aportara una sola prueba, quizás por que se trataba de una open source, a la que se quita todo lo que sea clasificado y evade todo material sensible. Los patriotas del informe iban a por la campaña presidencial y a por Trump y quedaba claro en el documento.


Estados Unidos
ha sido objeto de numerosos intentos de hackeo, algunos largos en el tiempo como los China y Corea del Norte. Cuando Obama dio a conocer su particular informe, se había conocido el robo por los chinos de un dron acuático y sus declaraciones que estaban dispuestos a devolverlo. La noticia pasó sin pena ni gloria hasta que Trump habló del incidente en su Twitter.


La devolución tendría lugar, como dicta el sentido común, después , por supuesto, que técnicos en ingeniería inversa se apoderaran de los secretos del aparato. ¿La situación habría sido la misma en que caso de robarlo Rusia o Irán? No creo. La gente suele olvidar que quienes están al mando en los Servicios de Inteligencia son cargos políticos al servicio del gobierno de turno y en el momento en que se batían alas contra Rusia no parecía conveniente hacerlo también contra China.

Sino recordemos cuando a George Busch le convino dar a conocer lo de las supuestas armas de destrucción masiva en Irak para refrendar su vengativa invasión y resultó ser luego una mentira, sobre la que se dieron, eso sí, muchas explicaciones, sin que esto supusiera para el presidente un fiasco en lo que buscaba, derrocar a Saddam Hussein.


La Administración Obama ha sido la que más armas ha vendido desde la II Guerra Mundial y todo esto a pesar de ser laureado con el Premio Nobel de la Paz. Los acuerdos sobre venta de armas entre 2008 al 2015, según el Servicio de Investigaciones del Congreso, alcanzan la cifra de 265 mil 471 millones de dólares. La mayor, registrada en 2011 con el inicio del conflicto sirio: 56 mil 131 millones de dólares. Sobre Siria e Iraq, según la misma fuente, cayeron 26 mil bombas en 2016, fecha de salida de los demócratas del gobierno.

La contabilidad en ocho años de gestión de Obama resulta en un interés directo en cambiar a regímenes que no gustaban, el caso sirio, por ejemplo, con el uso de revoluciones de un solo color y vendiendo armas a los terroristas, en un juego geo-político del que se habla más bien poco.

Todos tenemos el terrorismo siempre presente, somos conscientes de esta nueva era de violencia, pero lo que debería quitar el sueño a la sociedad norteamericana son los ataques cibernéticos de los adversarios y no me estoy refiriendo al confuso documento expedido por el expresidente sobre Rusia. El nivel de sofisticación alcanzado en los últimos cinco años debería preparar a todos para el próximo decenio.

Tras el 11 de septiembre de 2001, todo el dinero se ha dedicado, según fuentes del Pentágono, a Inteligencia y Contra-Inteligencia, y a un único objetivo: el terrorismo, lo que ha hecho vulnerable al país en otros terrenos, como el tecnológico, el científico, el financiero, entre otros.

La sociedad mundial se ha desmonetizado, mucha gente no lleva efectivo y nuestro dinero está cautivo de manera numérica, no en papel, en unos pocos nódulos de encapsulado. Un ataque contra todo esto tendría consecuencias muy peligrosas, tan peligrosas como el robo de secretos científicos, tecnológicos y otros.


Si ha habido un significado internacional en el triunfo de Trump es que el proceso de globalización -tal y como estaba montado- se ha visto de cierto modo ralentizado. Los más tambaleantes son los chinos, que apostaron todo a esa cesta. Su economía atraviesa por serios problemas porque su paradoja está en ser una dictadura comunista sobre una base capitalista.

Mientras los "trumpistas" se frotaban las manos con lo declarado por Barr, el presidente del comité judicial de la Cámara tuiteó sus intenciones de llamar a declarar al fiscal general sobre "las preocupantes discrepancias" en la decisión final del Departamento de Justicia. Habría que verlo como un llamado de atención a su negativa a no tomar en consideración una eventual obstrucción de la justicia por parte del presidente.

Barr habría destacado que Rusia realizó operaciones para influir en las elecciones del 2016, mediante desinformación y uso de redes sociales, y recordó la infiltración de piratas informáticos en el correo electrónico de la candidata Hillary Clinton y su campaña, en lo que puso al descubierto su ingenuidad como figura política internacional, que se expuso innecesariamente al ciberataque. Resulta difícil creer que las acciones de esta funcionaria de alto nivel, que desestimó su necesidad de protegerse, no se hallan castigado como sería de rigor.

Media docena de colaboradores de Trump han sido imputados y condenados por delitos cometidos durante la campaña, entre los que destacan conspiración o mentir a los investigadores. Unos 25 funcionarios de la inteligencia rusa o expertos en el manejo de las redes sociales fueron también inculpados por Barr. 

Entre los condenados en este proceso de dos años, figuran el exdirector de campaña de Trump, Paul Manafort, y el número dos Rick Gates, los abogados vinculados al presidente o a su entorno Michael Cohen y Alex van der Zwaan, los asesores en política exterior George Papadopoulos y de Seguridad Nacional, Michael Flynn, y el programador informático Richard Pinedo.

Los condenados confesaron varios delitos como evasión fiscal, estafa, violación de las leyes de financiación de campañas, mentir al FBI sobre contactos con Moscú y venta de identidades falsas a los rusos.

Otros acusados, aunque no incriminados, son Robert Stone, asesor de campaña y de negocios de Trump, quien supuestamente mintió al Congreso, Konstantin Kilimnik, antiguo asesor de Manafort, por obstrucción a la justicia, 12 funcionarios rusos del GRU por pirateo a los demócratas y 13 ciudadanos rusos vinculados a la Agencia de Investigación de Internet por conspirar contra Estados Unidos. Resultaron exonerados Donald Trump hijo, el yerno del presidente Jared Kushner y el fiscal general hasta noviembre del 2018, Jeff Sessions.

El fiscal general ha dicho que su determinación de descartar la obstrucción a la justicia del presidente tiene en cuenta consideraciones constitucionales alrededor de la acusación o imputación criminal de un presidente en ejercicio, lo que traducido apunta a que habrá que tratar el asunto en otro foro o debate. Aquí entramos en el impeachment, que viene sobrevolando la cabeza de Trump desde que despidiera de manera abrupta a Comey. Este venía encargándose de investigar si el Kremlin se había infiltrado en los comicios.

El impeachment es un juicio político a un alto cargo público con riesgo de ser destituido. La figura está recogida en el Artículo Primero de la Constitución. Para iniciarlo se requiere una mayoría de la Cámara de representantes (238 de 435). El juicio tiene lugar en el Senado, bajo la presidencia de la Corte Suprema.

El Senado tiene la última palabra con una mayoría de dos tercios para decidir si se absuelve o no al acusado. La Constitución prevé el uso de esta figura jurídica en caso de traición, soborno u otros delitos muy graves, por lo que podría no ser inmediata su aplicación sobre el actual inquilino de la Casa Blanca.

La conclusión es que a pesar de que los republicanos consideran una victoria el informe de Mueller -conocido en los términos dados a conocer por Barr-, las dudas persisten. La Cámara -de mayoría demócrata- sigue sus pesquisas.

sábado, 14 de enero de 2017

TRUMP VS OBAMA U ¿OBAMA VS TRUMP?




El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha sumado argumentos contra un informe "comprometedor" de los rusos por el que podría ser chantajeado, filtrado por la CNN y Buzzfeed. Se trata de un "dossier" elaborado por un ex-agente británico para grupos políticos contrarios al nuevo inquilino de la Casa Blanca.

Trump ha dado a conocer en su cuenta de twitter que su equipo tendrá listo en 90 días un informe para clarificar, por un lado, el supuesto espionaje ruso, denunciado en diciembre, para favorecerlo en las elecciones presidenciales y, por otro lado,  lo divulgado en la CNN y Buzzfeed.

El vice-presidente Joe Bidden informó al mandatario electo que el documento del espía británico era falso y hasta el Director de Inteligencia Nacional, James Clapper, ha debido disculparse por tales filtraciones.

Trump atacó a los medios en rueda de prensa este miércoles por las falsedades divulgadas y resaltó que la CNN lo único que buscaba era revitalizar una audiencia decaída, pero lo que ha logrado es afectar a su propia credibilidad.

El nuevo presidente norteamericano tomará posesión el próximo día 20. Ha anunciado que deja sus empresas en manos de sus hijos, quienes no deberán informarle ni preguntarle sobre ninguna decisión.

El informe sobre el hackeo ruso a diversas instituciones demócratas y a los correos de la candidata Hillary Clinton tiene 35 páginas, resumidas como open source en dos folios. Varios líderes del Congreso, entre ellos el republicano John Mc Cain, sabían del contenido del documento, tras lo cual la comunidad de Inteligencia lo tuvo que hacer llegar a Trump.

La divulgación de estas acusaciones contra Rusia provocaron un enfrentamiento viral entre el presidente electo -que no se creía nada de aquello- y la "comunidad" de Inteligencia. Trump se hizo eco hace unos días de las valoraciones del ciberactivista Julien Assange en una entrevista en la Fox News en la que calificó de deshonestos a los medios de prensa estadounidenses.

Assange figura como asilado en la embajada de Ecuador en el Reino Unido desde hace cuatro años, después de que agotara todos los recursos para evitar una extradición a Suecia, donde le reclaman por "violación". El fundador de WikiLeaks rechaza tales acusaciones y las considera un apaño para después entregarlo a Estados Unidos, donde podrían juzgarlo por "revelación de secretos" de Estado.

El australiano ha estado desmintiendo en estas últimas semanas que tenga material alguno, suministrado por Rusia, sobre los correos de Clinton. En su cuenta de twitter, se burló de la seguridad de algo que "puede ser hackeado hasta por un crío de 14 años".

El presidente Obama confirmó la vigencia de las sanciones contra Rusia- a la que considera el mayor enemigo de Estados Unidos- en ocasión del informe de Inteligencia, pero Trump ha dejado caer que podrían levantarse si el Kremlin coopera con la Casa Blanca en una mejora de las relaciones bilaterales.

Varios politólogos ven en el acercamiento de Trump a Rusia una oportunidad para que el Kremlin deje atrás el espectro de ser el principal enemigo de los norteamericanos. Esto subiría entonces al puesto uno a China. El experto del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales, Maksim Suchkov, ha resaltado el interés de Moscú por el nuevo cambio de Administración, en la esperanza de que se forme "un nuevo sistema de prioridades en el ámbito de la seguridad nacional en el que Rusia deje de ser la principal amenaza".

Apenas una semana antes de su despedida del cargo, Obama ha emitido un decreto en el que amplía las capacidades de la red de seguridad nacional para compartir materiales con otras agencias del patio.

La NSA facilitaría datos a 16 agencias estadounidenses de Inteligencia, lo que supone el acceso abierto a trasmisiones de satélites, llamadas, mensajes, correos electrónicos y registros privados, todo dentro del paquete de datos brutos recogidos. La Casa Blanca ha dicho que la medida responde a la necesidad de minimizar la pérdida de datos relevantes.

Hasta ahora, la NSA excluía información personal de no sospechosos, pero el material a compartir, previo a que se aplique el reglamento de protección de datos, incrementa el riesgo de violar la esfera privada de la ciudadanía.

Pekin ha manifestado su interés en que Trump de a conocer un postura clara sobre China, tanto como la alcanzada por Rusia, en la que se incluyeran temas sensibles para las relaciones bilaterales como el despliegue del sistema THAAD del escudo anti-misiles en Corea del Sur o las disputas territoriales sobre el mar de China meridional, y hasta incluso examinar la tensa situación en Hong Kong.

Hay muchos grupos de presión e individuos en Estados Unidos que no desean ver sentado al nuevo presidente en el despacho Oval y esta es la razón de las virulentas manifestaciones por todo el país desde el día en que lo proclamaron como el ocupante del sillón presidencial. Para este viernes, día de su investidura, se ha convocado una para bloquear y deslucir la ceremonia.

Los activistas demócratas han decidido desde el minuto cero hacerle la vida imposible porque la derrota en las urnas de Clinton ha sido un mazazo del que no logran sobreponerse. De poco sirva que la opinión pública sepa hoy que tres millones de votos resultarán invalidados por fraudulentos en California, que cientos de miles lo fueran también en Virginia y que en Nueva York algunas personas votaran siete veces.

Los medios dicen que miles de activistas han sido instruidos para crear disturbios, como los ocurridos en diciembre en Oregon, donde detuvieron a 112 personas y 70 no eran del Estado. Se han quemado miles de vehículos, destruido negocios, al más puro estilo de la revolución bolchevique, en una movilización sin precedentes en la nación contra un presidente electo.

Trump no ha empezado siquiera a gobernar -mientras el presidente saliente se dedica a dejarle  focos de tensión sobre la mesa- y ya están criticándolo por lo que sus detractores suponen que hará.

martes, 10 de enero de 2017

¿HABRA ENTENDIMIENTO ENTRE ESTADOS UNIDOS Y SUS RIVALES CHINA Y RUSIA?


El presidente Barack Obama realiza hoy su discurso de despedida en Chicago, continuando una tradición inaugurada en 1796 por el primer mandatario George Washington, quien ofreció no solo su adiós a la nación tras un segundo mandato, sino también sus "recomendaciones ".

Esta será la última oportunidad de defender sus políticas antes que Donald Trump ocupe el despacho oval, en momentos en corre el riesgo de que "todos sus logros" desaparecerán en los primeros cien días del nuevo mandatario.

Nadie parece tener dudas de que Obama no parece haber digerido aún -junto a la progresía nacional- el triunfo de Trump, a pesar del recuento de votos realizado recientemente y de otras medidas para poner en tela de juicio la votación. El presidente saliente no ha podido abstenerse de sacar a la luz un informe conjunto de los Servicios de Inteligencia sobre la supuesta interferencia de Rusia en el proceso presidencial.

Hasta el último momento ha impulsado en el Congreso una nueva batería de sanciones a Moscú, aparte de las medidas adoptadas por él mismo de considerar persona no grata a 35 diplomáticos, cerrar los consulados de Washington y California y dos edificios dependientes de la delegación diplomática del Kremlin.

Un informe conjunto de la CIA, el FBI y la NSA, conocido el viernes, acusa a Moscú de manera directa. No hablamos de un documento clasificado, que haya sido desclasificado con tal propósito, porque el propio vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest ha dicho que "se protegerán las fuentes". Resulta llamativo que se desvele cuando el propio portavoz admite que "no estamos preparados para hacer público como se obtuvo la información".

El portavoz de Obama ha insistido en la credibilidad del documento porque ha sido promovido por "agentes de Inteligencia, que han dedicado sus vida a la protección y seguridad de Estados Unidos. Expertos en éste ámbito, que no trabajan para enriquecerse o recibir fama y gloria, sino en interés de la nación. Son patriotas", todo muy de violines de fondo.

Desde la platea, noto lo siguiente: si han habido dudas sobre la veracidad del contenido del informe, la intervención de la Casa Blanca las incrementan porque, según Earnest, el texto trasmite "un mensaje bastante sólido de cuan completas son las pruebas". El texto, lleno de verbos como "creemos", "consideramos", sin que se aporte una sola prueba, quizás por que se trata solo de una open source, a la que se quita todo lo que sea clasificado y nunca contendrá nada sensible. Los patriotas del informe se basan también en la campaña presidencial.

Resulta que todo en el informe es discutible. Salvo Rusia Today y en algunas ocasiones la Fox News, todos los medios, nacionales e internacionales, estaban a favor de  Hillary Clinton.  En España todos, al igual que en Italia, Francia, Reino Unido y su BBC, y en el patio, The New York Times, Washington Post, CBS, NBC y otros. Es decir, como se diría en Cuba, la lista no juega con el billete. De tomar en serio el documento habría ganado Trump. 

Hace unos días, un amigo de la embajada en Madrid me preguntó sarcásticamente: ¿Crees que este documento habría visto la luz si Clinton hubiera ganado?. Mi respuesta fue: no lo creo. Porque han habido en Estados Unidos muchos intentos de hackeo, algunos largos en el tiempo como los de China y Corea. Recientemente se supo que los chinos habían robado un dron acuático y que lo devolverían, una noticia que pasó sin pena ni gloria, salvo cuando salió el desacertado twitt de Trump sobre el incidente.

Claro que lo devolverán, después que técnicos en ingeniería inversa se apoderen de todos sus secretos. ¿La situación habría sido la misma en que caso de robarlo Rusia o Irán? No creo. La gente olvida que quienes están al mando en las Agencias de Inteligencia son cargos políticos designados por el presidente de turno. Recordemos cuando a George Busch le convino dar a conocer lo de las supuestas armas de destrucción masiva en Irak, como pretexto para la invasión, y resultó luego una mentira sobre las que se dieron muchas explicaciones, pero al fin y al cabo mentira.

Obama, sus predecesores, ha mentido también en muchas cosas a lo largo de ocho años. De hecho su Administración es la que más armas ha vendido desde la II Guerra Mundial y todo esto a pesar de ser laureado con el Premio Nobel de la Paz.

Los acuerdos sobre venta de armas entre 2008 al 2015, según el Servicio de Investigaciones del Congreso, alcanzan la cifra de 265 mil 471 millones de dólares. La mayor cifra se registró en 2011 con el inicio del conflicto sirio: 56 mil 131 millones de dólares. Sobre Siria e Iraq, según la misma fuente, cayeron 26 mil bombas en 2016.

Los mayores importadores de armas de la Administración Obama fueron Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Argelia, Iraq, Emiratos Arabes, India, Corea del Sur e Israel y, en América, Brasil. Las mayores generadoras de contratos fueron Arabia Saudita con 61 mil 900 millones y Qatar con 10 mil 100 millones de dólares, específicamente porque se involucraron en el conflicto de Yemen.
  
Obama hizo como que desplegaba la bandera blanca desde su primer mandato -por lo que le otorgaron el premio- pero la realidad es que tropas norteamericanas están desplegadas en 138 países, un 70% del total mundial de naciones, según el TomDispatch. Lo que se puede ver en ocho años de política exterior demócrata ha sido un interés directo en cambiar a regímenes que no gustaban, el caso sirio, por ejemplo, con el uso de revoluciones de un solo color y vendiendo armas a los terroristas, en un juego geo-político del que se habla más bien poco.

Todos tenemos el terrorismo siempre presente, somos conscientes de esta nueva era de violencia, pero lo que debería quitar el sueño a la sociedad norteamericana son los adversarios de Estados Unidos y sus ataques cibernéticos, aunque no me refiero solo al informe de última hora sobre Rusia. El nivel de sofisticación alcanzado en los últimos cinco años debería prepararnos a todos para el próximo decenio.

Tras el 11 de septiembre de 2001, todo el dinero se ha dedicado, según fuentes del Pentágono, a Inteligencia y Contra-Inteligencia, y este único objetivo: el terrorismo, lo que ha hecho vulnerable al país en otros terrenos. El espionaje chino nunca ha parado y aumenta cada año y seguirá teniendo lugar para robar información secreta de defensa, tecnología, propiedad intelectual hasta máximos históricos. 

En años venideros, el ataque tendrá lugar contra el sistema financiero, porque se ha desmonetizado a la sociedad, mucha gente no lleva efectivo y nuestro dinero está cautivo de manera numérica, no en papel, en unos pocos nódulos de encapsulado. Un ataque contra todo esto tendría consecuencias muy peligrosas. 

Daba risa ver cómo Hillary Clinton intentaba salir airosa del embrollo de sus correos privados porque hablamos de una mujer que ha tenido una vida política larga, con puestos de importancia, antes de llegar a la Secretaría de Estado, que debía conocer lo que es una información clasificada y sus diversos tipos y en cambio la veíamos caer de espaldas diciendo sin pudor que no sabía lo que era la letra C. Resulta aun más increíble que le pasara inadvertido que era una de las dos o tres personas de interés de cualquier Inteligencia extranjera.

Cuesta trabajo pensar que esto no se haya considerado una ingenuidad punible, quizás porque tampoco se desclasificó todo el expediente a instancias de Obama. Lo cierto es que se ha despedido a gente por menos, como dejar información confidencial en un cajón de su mesa o por dársela a un funcionario no autorizado.

Si ha habido un significado internacional en el triunfo de Trump es que el proceso de globalización -tal y como estaba montado- se paraliza. Los más tambaleantes serán los chinos, que apostaron todo a esa cesta. Su economía atraviesa por serios problemas porque su paradoja está en ser una dictadura comunista sobre una base capitalista.


Trump asumirá el cargo el próximo día 20 y todos están en ascuas sobre lo que hará con China, es decir, si continuará acusándola de manipular divisas y empezará una guerra comercial o hará borrón y cuenta nueva. El mismo caso de Rusia, con lo último dejado por Obama, nos plantea si el nuevo mandatario dará por bueno el informe conjunto de Inteligencia o seguirá en sus intentos de acercamiento expresado durante su campaña.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

LOS ALIADOS EUROPEOS SE PREPARAN PARA LA ERA TRUMP.








Por Mirta Balea

El presidente norteamericano Barack Obama ha llegado a territorio europeo con la misión personal de calmar a los aliados y asegurar que el nuevo mandatario Donald Trump será leal a la OTAN, algo que nadie cree. La Unión Europea ha comenzado desde este lunes a preparar su propia defensa militar ante la nueva era.


El viaje dista mucho de ser la despedida soñada por Obama porque no ha pasado el testigo a su colega demócrata Hillary Clinton y tiene el telón de fondo de un presidente republicano electo, que ha amenazado con liquidar una gran parte de los pilares que conformaron las relaciones exteriores de Estados Unidos en los últimos años. Trump ha advertido que repensará el papel de los norteamericanos en la Alianza Atlántica.


Con esto fijado en términos de seguridad internacional, el fin de la colaboración estadounidense en la paz ha puesto en solfa la propia génesis de la OTAN y Europa esta convencida que a partir del próximo enero, cuando Trump entre en posesión del cargo, deberá ser capaz de defenderse sola.


El populismo crece en Europa, pero de momento, a trancas y barrancas, el estado de bienestar pone freno a sus ansias de poder. Parece significativo que el magnate devenido a político escogiera como primera opción entrevistarse con el líder del UKIPE, el británico Nigel Farage, artesano del voto por la salida de Reino Unido de la Unión Europea o Brexit. La foto publicada es de revista del corazón, sonrisas de oreja a oreja, una puerta dorada al fondo, y solo faltó la presencia de una de las Kardashian.

Farage le estuvo apoyando toda la campaña desde Londres. Ambos tienen las mismas actitudes, buscan los mismos votos, comparten la misma  idea del aislacionismo en favor de los suyos. El gobierno de Theresa May no se siente cómodo con el modo de pensar del presidente electo de Estados Unidos y ahora debe vérselas con que Europa sitúa como su prioridad más inmediata la Seguridad ante el brexit, sobre lo que aún no hay programa.



Lo que ha planteado Trump en síntesis es que Estados Unidos paga demasiado dinero por las bases militares en países como España, Arabia Saudita, Japón, y que estos países viven de los estadounidenses. En la etapa de George Busch, se había planteado la idea de crear alianzas con aportaciones puntuales para una batallas determinadas.


Cuando Trump habla del dinero que Estados Unidos gasta en esas bases, en su mentalidad empresarial lo que ve es una carga de gastos que no es rentable y pierde de vista lo que un político no haría, observar esos emplazamientos como una forma de tener presencia militar global. Pensando como una empresa de seguridad privada, quiere cobrar por los servicios prestados.


La OTAN se creó como muro de contención contra la ex-Unión Soviética y se mantuvo como elemento básico en la política exterior norteamericana. Ahora Europa no puede confiar en su aliado de medio siglo, porque el nuevo presidente está más interesado en un entendimiento con el presidente ruso Vladimir Putin.


Resulta paradójico que las últimas jornadas de Obama como presidente en la esfera internacional sirvan o pretendan apagar los fuegos del entrante. Quien dejará el mandato en enero del 2017 se esfuerza en transmitir que, aunque las personas y los nombres cambien, hay una política que lleva muchos años en marcha y debe continuar. Lo cierto es que ni siquiera él puede sellar esta máxima sin dejar en péndulo una duda razonable.


Trump alcanzó su riqueza por exenciones fiscales, por no tributar, por ocultar ingresos, por financiar bonos basura, por estafar en sus casinos al más puro estilo del sistema y, sin embargo, 60 y más millones de norteamericanos se fiaron de él y compraron con votos su discurso. Si como las encuestas señalaban había un alto nivel de rechazo a su figura, ¿donde se metieron los 100 millones que no acudieron a votar y pudieron impedir su ascenso? La pregunta se responderá con el tiempo.


Los dogmáticos como el presidente electo de Estados Unidos tienen su caladero de votos en un sector poblacional y literalmente pescan en río revuelto, para alcanzar su cuota de poder, a veces, como en este caso, la mayor. No se puede decir que este hombre tenga una ideología definida.


Los hechos contrastados y constatados es que su perfil es de un misógino, racista, xenófobo, y su vicepresidente Pence, un creacionista, que niega la evolución y cree que hemos llegado a la tierra porque Dios nos puso aquí, a poco que te descuides nos dirá también que nos quería blancos y puros. Este hombre niega hasta que el tabaco mate, una consigna de hace años de la OMS y que se ha probado científicamente cierta.

Que Trump tuviera esa cuota de pantalla, esa capacidad para entretener a la audiencia y que lograra el financiamiento por donaciones de gran parte de su campana, es algo que debemos mencionar también. Se traduce en alimentar un determinado sistema mediático, que hace espectáculo y no da información. Sus seguidores pretenden hacer creer que el lenguaje de odio viene de sus detractores y tildan de comunista a todo el que discrepe de estas ideas porque como ocurre a veces con los terroristas el fanatismo viene del ocultamiento de una duda secreta.


Habrá que analizar en el futuro la corte que le acompañara en el gobierno y a muchos les seguirá resultando difícil calificar sus anuncios políticos de fascistas, aunque lo son en el sentido aceptado del término en pedagogía política. Si alguien con tanto poder como Trump se empeña en demonizar a determinados colectivos como los culpables de todos los males de los norteamericanos, los efectos de sus palabras tendrán consecuencias, difíciles de sobrellevar después.


Sus seguidores se apoyan en que durante los ocho años de mandato de Obama se deportaron más de dos millones de inmigrantes indocumentados, la diferencia es que el presidente no hizo de esto una bandera de lucha, no amplificó el concepto de delincuencia a estas personas, lo hizo organizadamente en cumplimiento de la ley y no se sirvió de sus acciones para incitar al odio contra el de afuera o contra el que es distinto.


La BBC ha desmentido al presidente electo sobre la cifra de latinos con antecedentes penales en Estados Unidos, que en principio Trump situó en 11 millones y que tras la campaña redujo a 3 millones. El medio británico afirma, basándose en estadísticas del Congreso norteamericano, que no pasan de 170 mil. Nada ético resulta acusar a todos los inmigrantes de violadores y delincuentes como ha hecho en una campaña plagada de mentiras y medias verdades. 

Europa tiene una enorme preocupación e incertidumbre respecto a los movimientos de Trump. Los líderes europeos son conscientes que, tanto en la economía como en la defensa, las reglas van a cambiar. Obama les ha dicho que el nuevo presidente es pragmático, que en el no pesa la ideología, y que espera que se rodee de gente buena y con intención clara de mantener las alianzas. Pero esto casa mal con la propia campaña presidencial.


Putin y Trump han hablado y durante la campaña se lanzaron guiños; desde Rusia se hackearon todos los correos electrónicos de la demócrata Hillary Clinton y sus colaboradores, según han confirmado varias agencias de inteligencia. Los hackers entraron en esos dominios por encargo del gobierno ruso. Esto nos lleva sin dificultades a conocer que Moscú influyó en el resultado electoral.


Hay un punto en el que se puede cambiar sustancialmente la política mundial con la nueva relación Washington-Moscú: Siria. Ahora los rusos, que apoyan al régimen de Bashir el-Assad, son los únicos que combaten junto a él por igual a disidentes y terroristas. Recordemos que la guerra comenzó con actos de protesta contra el régimen y fue fagocitada por los islamistas radicales. La amenaza está en que Estados Unidos se sume a esta campaña de exterminio de todos por igual, lo que sería el primer cambio estratégico de la era Trump.


El Banco Central Europeo ha alertado sobre las consecuencias negativas del proteccionismo de Trump, que tendrá un amargo coste para la economía de Estados Unidos y del mundo. En medio del Brexit, llega un señor proteccionista que pretende cargarse todos los tratados de libre comercio.


NO existe algo que podamos visualizar como el programa económico de Donald Trump, al menos no como se puede apreciar en Europa cuando llegan las elecciones y los partidos presentan sus plataformas. Todo lo que tenemos son declaraciones, que no se sabe si se van a concretar.


Los pilares de su campaña han sido echar a inmigrantes, construir el muro con México, un proteccionismo comercial y una política fiscal expansiva de aumento del gasto militar y de las infraestructuras y reducir el impuesto de sociedades y los tramos más altos de la renta.


Los tratados norteamericanos con México y Canadá vienen de los años 90 del pasado siglo y son compromisos con una seguridad jurídica difícil de pasar por alto. Europa se prepara para la política fiscal expansiva, que afectará los países más endeudados al traducirse en una subida de tipos de interés. Esto llevará a un mayor endeudamiento y Estados Unidos tiene una deuda que se come un 110% del PIB.


Una anécdota curiosa de última hora es que el presidente electo ha preguntado a la Casa Blanca si sus hijos mayores de edad -muy activos en su campaña y supuestos futuros managers de sus negocios- pueden tener acceso a documentos sensibles de la seguridad nacional, la cia y otros servicios de inteligencia, que manejan unos pocos.


Como mínimo resulta ínsólita la pregunta, para no decir que todo el objetivo es irregular y no se haya justificado. Nadie sabe como será el gabinete del nuevo presidente, ni si alguno de sus hijos formará parte de este. Pero, aún así, se sabe que a este tipo de documentación acceden muy pocos mandos por razones obvias.


El discurso de Trump diciendo poco menos que los musulmanes ni siquiera denunciaban a los terroristas cuando los veían a su alrededor está teniendo consecuencias contabilizadas. El FBI ha dado a conocer datos estadísticos muy sugerentes en cuanto a que las palabras siempre tienen un coste. Las estadísticas de crímenes de odio, que incluyen el racismo, sufrieron un incremento en 2015, período estrechamente relacionado con las primarias del Partido Republicano y con la retórica más dura. Frente a pesos pesados como Jeb Bush, Marco Rubio o Ted Cruz, que contaban además con el resuelto apoyo del establishment republicano, muy pocos lo veían imponerse y, sin embargo, redujo a sus adversarios a cenizas.


Los ataques a musulmanes subieron el 67%, no importa el tiempo que lleven viviendo en Estados Unidos, ni si se han integrado o no. Los crímenes de odio contra otras razas han crecido un 7%, que es mucho también, y en las escuelas y universidades se conoce de hechos reprobables contra las minorías por parte de los vencedores.


Entre las entidades que han dado apoyo público al presidente electo está el KKK y los jerarcas de la Asociación del Rifle. El líder del autodenominado Partido Nazi de Estados Unidos, Rocky Suhayda, ha dicho que la nueva etapa abre "una oportunidad real".


El fenómeno Trump estuvo precedido en 2010 por el del Tea Party. La irrupción del multimillonario no ha hecho más que prolongarlo y constituye una revolución electoral, que ningún analista supo prever. La vieja bicefalia entre demócratas y republicanos para pervivir, que se ha convertido en seísmo por la victoria de un candidato heterodoxo. Su estilo directo, populachero, y su mensaje maniqueo y reduccionista, apelando a los bajos instintos de ciertos sectores de la sociedad, le ha conferido un carácter de autenticidad a ojos del sector más decepcionado del electorado de la derecha.

Muchos electores irritados por lo «políticamente correcto»,  creen que ya no se puede decir lo que se piensa so pena de ser acusado de racista, así que la «palabra libre» de Trump sobre los latinos, los inmigrantes o los musulmanes es percibida como un auténtico desahogo. Lo peor es que el apoyo viene muchas veces de latinos o musulmanes inmigrantes, que entraron en otras épocas y se han asentado y conseguido la nacionalidad.


Trump no es un antisistema, ni obviamente un revolucionario. Censura a los políticos y por ende al modelo que los acuna, y su discurso es emocional, apela a los instintos, a las tripas, no a lo cerebral, ni a la razón. Habla para esa parte del electorado en la que ha empezado a cundir el desánimo y el descontento.


Lo que está ocurriendo en Estados Unidos y en Europa es que ciertos grupos, a los que muchos llaman populistas, con un alto grado de demagogia porque engañan prometiendo resolver problemas complejos a la mayor brevedad como ha sido el caso de Trump, pretenden derogar la democracia liberal. En eso me apunto a la frase de Churchill de que la democracia es el peor gobierno posible a excepción de los demás.


Todo lo que está ocurriendo se parece mucho al movimiento que precedió a hechos luctuosos del siglo XX. Los líderes de entonces apelaban a derogar la política, porque sin ésta no hay democracia, y sin democracia pueden hacer lo que quieran.