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lunes, 30 de septiembre de 2013

Grecia: los pronazis no pueden formar parte de la democracia

El pueblo griego contra Aurora Dorada




Por Mirta Balea


El proceso iniciado hoy en Atenas contra miembros de Amanecer Dorado (AD) podría convertirse en el primer paso para la eliminación de un partido ultraderechista pro-nazi, que tiene en su haber al menos 10 asesinatos, según la Fiscalía del Estado, blanqueo de dinero, otros delitos fiscales y trata de personas.


La Fiscalía ha pensado también en restar a la organización las ayudas que recibe de las arcas públicas habida cuenta de su currículo criminal.


El líder de AD, Nikolaos Mijaloliakos, resultó apresado también en la redada hace dos días para cumplir con 38 órdenes de arresto de la Fiscalía, que han puesto entre rejas hasta el momento a una treintena de militantes ultraderechistas y pro-nazis.


Mijaloliakos, ex-paracaidista del ejército griego, se ha declarado, como el resto de los miembros de AD, nacionalista y racista. Sus discursos xenófobos durante la precampaña electoral de 2012 mostraban su lado más oscuro, por si alguien tenía dudas. 


Los fundadores de AD en 1980 se veían a sí mismos como los herederos de Hitler y Mussolini. En su mayoría habían formado parte de los cuerpos militares creados en la posguerra por el gobierno intervencionista británico para impedir el ascenso del comunismo en el país y simpatizaban con el derrocado régimen de Los Coroneles.



El movimiento -aupado por el desempleo y la pobreza agravados por la crisis económica mundial- se hizo en las elecciones de junio de 2012 con 18 de 300 escaños parlamentarios. Haberles permitido entrar en la contienda electoral parece ahora un craso error teniendo en cuenta que ya entonces se les investigaba por participar en actos violentos.




Sobre todo su retórica anti-emigración, que inundó la campaña electoral, resultó cautivadora para jóvenes, muchos de los cuales no son nazis aunque le votaran, pero se hallan desesperados ante la carencia de futuro por el desastre económico en el que navega el país y tienen necesidad de culpar a los inmigrantes de su mala suerte.




El ministro de Orden Público lanzó un haz de esperanza a la comunidad internacional y en especial a la Unión Europea sobre el equilibrio y normalidad del gobierno de Atenas. Dijo que en Grecia no hay lugar para las organizaciones criminales, aun cuando tengan la apariencia de partido político.



El líder de AD


 
El pasado día 18 un miembro de AD, Yorgos Rupakias, asesinó a puñaladas al rapero antifascista Pavlos Fissas tras una discusión en el suburbio ateniense de Keratsimi.


Este hecho nos sitúa en la realidad de que cualquiera de los miembros de la organización -en su mayoría en edades entre 18 y 35 años- tiene ya un currículo de episodios de violencia antirracista y xenófoba, llevados a cabo con impunidad en muchas ciudades donde la policía mira hacia otro lado.


Los griegos se volvieron contra el asesinato de Fissas y marcharon el pasado miércoles hacia las oficinas de AD. La ola de ira envolvió a Atenas contra un partido conocido desde siempre por su filiación nazi y que hasta ahora había sido inmune a las acusaciones de brutalidad y de violencia.



Lo cierto es que Grecia ha conocido pocos momentos de ejercicio real de la democracia desde finales de la II Guerra Mundial porque según los acuerdos de Yalta entre las potencias del eje, Gran Bretaña y Estados Unidos tendrían como zona de influencia a al país heleno y la Unión Soviética la tendría en Bulgaria y Rumania en la zona de los Balcanes.


Fue el momento del reparto realizado poco antes de finalizar el conflicto y que muchos ingenuos creen aún que es una leyenda.


El Ejercito de Liberación Popular Griego (ELAS), que trajo en jaque a los alemanes durante toda la guerra, tuvo no solo que enfrentar a los nazis, sino también a los colaboradores ultraderechistas, primero de las Bandas Z, lideradas por el soldado chipriota Georgius Grivas, apoyado por el servicio secreto británico.


El primer ministro Winston Churchill temía que los comunistas, o la izquierda en general, pudiera apropiarse del gobierno de posguerra y que la Unión Soviética captara a Grecia como uno más de sus estados satélites.


En esta lucha por impedir al ELAS llegar al poder, siendo la mayor guerrilla griega, con gran arraigo popular y que plantó cara a los nazis, a fines de 1944 los británicos formaron un nuevo ejército bajo el acrónimo de LOK, un grupo de asalto a las órdenes del Mariscal de Campo Alexander Papagos, para combatirla. 

 
Los gobiernos de derecha que se sucedieron tras las primeras elecciones de 1947, en la que la izquierda -cometiendo un error estratégico- no quiso participar porque los británicos seguían como fuerza intrusiva en el país, resultaron en la práctica, como esperaba Churchill, un instrumento en la posguerra de las fuerzas que lideraron la guerra. Ninguno de los países involucrados tenía en mente perder los territorios de influencia repartidos en Yalta.
 
 
El gobierno de la Unión de Centro (UC), de Georgius Papandreu, que limpiamente ganó las elecciones en 1963, duró solo cuatro años, antes de que la CIA orquestara un golpe de estado, coordinado por su jefe de estación en Atenas, Jack Maury, junto al Rey, el ejército y los servicios secretos griegos.
 
 
Con esto se evitó una nueva victoria de la UC en 1967 y se dio paso a la dictadura más despiadada conocida como de Los Coroneles. Para entonces, el partido era bicéfalo, con el hijo de Papandreu, Andreas, quien después constituyó el PSOK, caído a consecuencia de la actual crisis.
 
 
Manifestación de AD en 2010
 
 
Los griegos se despertaron con el Ejército controlándolo todo y al coronel Georgios Papadopoulus, jefe de la Junta, declarando que habían tomado el poder para proteger la democracia, la libertad y la felicidad. Once artículos de la Constitución resultaron suspendidos y la gente podía ser arrestada en el acto sin garantías y llevada ante tribunales militares.
 
 
Se prohibieron las manifestaciones y las huelgas y se congelaron las cuentas bancarias. La Junta de los Coroneles consolidó su poder con un régimen de encarcelación y tortura como no se había visto en Europa desde la II Guerra Mundial.
 
 
Comunistas, socialistas, artistas, académicos, periodistas, estudiantes, mujeres con actividad política y sacerdotes, incluidos amigos y familiares de todos ellos, fueron torturados de la manera más vil. 
 
Este es el régimen por el que suspira AD. Así cobran importancia las palabras del ministro de Orden Público y del propio primer ministro Antonis Samara, líder de Nueva Democracia, de que no habrá elecciones anticipadas, el gabinete y el parlamento continuarán su funcionamiento normal y la justicia se encargará del resto.
 
 
El caso está en manos del sistema judicial- dijo Samara para alzarse sobre las voces que claman ahora por la Constitución en cuanto a que un diputado no pierde su condición si no existe una sentencia judicial previa.
 
 
 
Pocas veces en la historia de la República Helena se ha dado el caso de que la democracia triunfe, pero desde finales de los 80 del pasado siglo viene haciéndolo, aunque con muchas dificultades.
 







 




domingo, 29 de septiembre de 2013

Iran: acercamientos sobre el tema nuclear

Rouhani ante la ONU



Por Mirta Balea


El fallecido presidente John F. Kennedy inauguró el 30 de agosto de 1963 una comunicación directa con la otrora Unión Soviética URSS) llamada desde entonces teléfono rojo. La razón: diez meses antes la humanidad se había visto abocada a una guerra durante la llamada crisis de los misiles en Cuba.


Tanto Kennedy como el líder máximo ruso Nikita Kruchov habían dependido demasiado en la toma de decisiones de diplomáticos, asesores y generales de gatillo fácil. Desde Cuba, Fidel Castro abogaba porque la URSS explotara la bomba para persuadir a Estados Unidos en sus exigencias de que se retiraran los misiles soviéticos de la isla, lo que finalmente ocurrió bajo una esperpéntica explosión de ira de parte del dictador cubano.


Desde entonces, el teléfono rojo se ha venido utilizando en ocasiones de las guerras árabe-israelíes de los Seis Días y  del Yom Kipur, la invasión soviética a Afganistán y las protestas sindicales de Solidaridad en Polonia.


Desconocemos si el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, habrá utilizado de manera imprevista este viernes el recurso del teléfono rojo para comunicarse con su colega iraní Hassan Rouhani, pero lo que sí podemos asegurar es que el paso tenía por objetivo impedir que este último saliera de territorio estadounidense sin haberse comprometido al más alto nivel sobre sus declaradas intenciones de negociar el programa nuclear de Teherán.


Rouhani se viene presentando a sí mismo como todo lo contrario a su predecesor Mahmoud Ahmadinejad a quien venció en las urnas el pasado junio. Incluso con un gesto como reconocer los crímenes nazis contra el pueblo judío, lo que se conoce como Holocausto, y que con tanto denuedo se empeño en negar el anterior presidente iraní.


Calificarlo de moderado no sería lo mejor, puesto que estamos hablando de la segunda figura en importancia de un régimen teocrático basado en El Corán con todas las limitaciones inherentes a un sistema cerrado y ajeno a los perfiles democráticos de un país.


Tampoco sabemos si para sus acciones de diálogo iniciadas tácitamente durante su estancia la pasada semana en Nueva York, en ocasión de la 38 Asamblea de las Naciones Unidas, cuenta con la autoridad suficiente, teniendo en cuenta que existe un Consejo por encima de él, presidido por Ali Khameini.


Rouhani aseguró a los periodistas que sí contaba con el apoyo del máximo líder espiritual y político de Iran, pero cuando el pasado día 24 fue invitado a un breve encuentro con Obama declinó la oferta. No tenía nada en contra en principio-dijo-, pero "darse las manos" le resultado un asunto "de la mayor sensibilidad".


En los últimos años, sobre todo en la etapa de gobierno de Ahmadinejad, la Guardia Republicana- una fuerza especial de choque- ha crecido en influencia y como "halcones" en todo lo que concierne a la política exterior.


Sus integrantes han sido los principales beneficiarios de las sanciones impuestas a Iran por la comunidad internacional porque en este momento resultan la única vía para el comercio y el contrabando de productos básicos y medicinas.


Khameini ha cambiado en algo su postura desde la llegada de Rouhani -con un gran arraigo popular- al anunciar que la Guardia Republicana solo tiene como objetivo defender al país sin ocuparse de política.


Las sanciones van desde resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, de la Unión Europea, actas del Congreso de Estados Unidos y ordenes ejecutivas de Obama ante notarios.


Así que si lo que persigue Rouhani, que tiene que tener el visto bueno de Khameini, es un relajamiento de estas sanciones con un avance en las negociaciones nucleares, habrá que ver si Obama también cuenta con suficiente autoridad para lograrlo.


Durante la entrevista que sostendrá mañana lunes con el primer ministro Benjamin Netanyahu, este le dejará claro que lo que busca Irán con su nueva retórica es ganar tiempo para poder alcanzar un 5% en el enriquecimiento del uranio.



Entre mayo y septiembre de este año, según fuentes israelíes, Iran ha enriquecido 48,5 kilos de uranio hasta un 20%. El 90% de pureza es la cifra clave para el uso militar.


Ese consejo lo recibió también Obama de las filas republicanas en el Congreso. Algunos miembros de la Cámara han anticipado que no habrá acuerdo si Iran no desmantela una gran parte de su arsenal nuclear y se transforma en democracia liberal, lo que está muy lejos de las pretensiones en esta etapa de los ayatollahs.


Netanyahu y Obama





Rouhani fue el principal negociador iraní entre 2003-2005 cuando se discutió sobre el tema y ahora se remite a lo que Irán prometió entonces: la aceptación de protocolos adicionales intrusivos de la Agencia de Energía Atómica y la visita de inspectores internacionales para descartar que las dimensiones del programa tengan un fin militar.


Ha dejado claro ante los periodistas que el régimen está dispuesto a pactar, pero insiste en el "inalienable" derecho de su país a un programa nuclear y no parece que hará concesiones en esta dirección.


Ha exigido también que Israel firme lo antes posible el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. El gobierno judío se abstendrá de dar ese paso prematuramente en tanto los países árabes a su alrededor insistan en borrarlo del mapa como se ha dicho desde Tel Aviv en innumerables ocasiones.


El ministro iraní de exteriores Javad Zarif sostuvo un encuentro en el marco de la ONU con el secretario norteamericano de Estado, John Kerry, y representantes de Francia, Reino Unido, China y Rusia (miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con capacidad de veto) y Alemania. El llamado Grupo 5+1.


A falta de comunicado, Kerry dijo que las conversaciones habían transcurrido en un buen clima y se veían grandes posibilidades en el horizonte. Las reanudarán los días 15 y 16 de octubre en Ginebra.


Nada se dijo sobre las pretensiones de la comunidad internacional de que Iran reduzca a entre un 3-5% el enriquecimiento de uranio y el cierre de la central subterránea de Fordo.


Obama no podía dejar a Rouhani regresar a Teherán sin un gesto más personal de compromiso y se comunicó con él durante su camino al aeropuerto. Algunos han dado mucha importancia al gesto, situándolo en el "primer contacto" entre líderes de ambos países desde 1979.


Lo cierto es que desde que surgió la revolución islámica iraní en ese mismo año, cualquier contacto ha sido a bajo nivel y desde luego no ha involucrado a ninguna de las máximas autoridades de Iran y Estados Unidos.


Debería por lo tanto rebajarse la cuota del hito porque ese fue el año del derrocamiento del Sha Mohamed Reza Pahlevi y la conversación a la que se ha dado tanta importancia transcurrió entre un rey sin mando y el presidente norteamericano entonces Jimmy Carter.


Que Estados Unidos brindara asilo al que había sido su principal aliado y muro de contención del islamismo radical en Oriente Medio desencadenó la llamada crisis de los rehenes en la embajada de Teherán, que duró 444 días.


Los actos de Iran habrá que asumirlos con pronóstico reservado porque en la misma semana en que el discurso ante la ONU de Rouhani tenía lugar y se realizaba el encuentro de Zarif con el Grupo de los 5+1, hackers iraníes intentaban entrar en los informes clasificados de la Armada norteamericana, según The Wall Street Journal.


Rouhani dijo ante los periodistas que no desea ver en el tapete de las conversaciones temas tales como la reapertura de las embajadas en Teheran y Washington y ha precisado que cualquier acuerdo nuclear debe fraguarse "en meses, no en años" y en exclusiva sobre ese tema nuclear para un eventual levantamiento de las sanciones.

martes, 24 de septiembre de 2013

Egipto: tribunal disuelve a los Hermanos Musulmanes

Seguidores de los HHMM



Por Mirta Balea


La disolución de los Hermanos Musulmanes (HHMM) en Egipto traerá consecuencias difíciles de prever dentro del paisaje político convulso de este país. El paso dado por la Justicia hace apenas un día -aunque arriesgado- intenta controlar la situación creada tras el derrocamiento manu militari del presidente Mohamed Musri hace tres meses.



Cuando los militares decidieron dar una fuerte sacudida al proceso democrático en ciernes tras la caída en 2011 de Hosni Moubarak, muchos expertos en política árabe vaticinaron que el ascenso del movimiento islamista, en las figuras de Musri y el Partido para la Libertad y la Justicia (PLJ), traería grandes desgracias sobre los cristianos egipcios ( coptos, armenios, ortodoxos griegos,  maronitas, latinistas, melquitas greco-católicos), como ya ha venido ocurriendo desde hace tiempo en Irak por orden de Al Qaeda.



Me permito recordar que casi dos tercios de los cristianos en Oriente Medio se localizan en Egipto y que los HHMM tienen El Corán como su única e indiscutible Constitución -y así quisieron implantarlo en el país antes del derrocamiento de Musri- y como jefe al Profeta Mahoma.



Frente a la sede de la organización, en el barrio cairota de Al Mugatam, murieron 9 personas y 90 resultaron heridas el 30 de junio por la violencia de fanáticos seguidores del guía espiritual de la Hermandad Mohamed Badia.



Luego la violencia tuvo su clímax el Día de la Ira, el pasado 16 de agosto, cuando los HHMM llamaron a la rebelión a toda costa para recolocar a Musri en su puesto dejando un saldo en la nación de 630 muertos y 4,000 heridos.



Un video, divulgado por Internet y grabado por un vecino de una localidad en Alejandría durante esos días, da cuenta de cómo un grupo de radicales detenía a varios coches y comprobaban la identidad de sus ocupantes. Un taxista cristiano fue sacado a la fuerza de su vehículo, torturado en plena calle, rodeado por cientos de fanáticos, y, finalmente, asesinado a cuchilladas.



En medio de la resaca por el Día de la Ira, el portavoz del Consejo de Ministros, Sharif Shauqi, informó, en rueda de prensa, que el Gobierno daría los pasos legales para disolver a la Hermandad.


Las protesta en las calles de millones de egipcios para exigir la salida de Musri y su gobierno hace apenas tres meses tuvieron su respuesta en el golpe militar del 3 de julio por el cual se le depuso de su cargo con la buena acogida de la ciudadanía.


El sentimiento popular que se percibe hasta el momento sigue estando del lado de los militares. Los HHMM, sin embargo, han demostrado antes, como ocurrió durante el levantamiento popular conocido como la primavera árabe, cuando se alzaron con el gobierno en las primeras elecciones democráticas, que pueden moldear a una población en su mayoría joven y desempleada e ignorante.


En las Madrasas (escuelas islámicas), los mullahs (líderes religiosos) animan y embrutecen a esos jóvenes, con el mismo guión seguido en otros países árabes, y les obligan a odiar a los cristianos al colocarles la etiqueta de amigos de Occidente.





La lucha en Oriente Medio transcurre dentro del sectarismo imperante entre sunitas y chiitas. Los primeros con la esperanza de basarse en un Egipto controlado por los HHMM y los segundos observando a Irán como la sede de su califato regional. El paso de disolver al movimiento radical islámico ha sido un corte de manga de parte de los militares egipcios a estos planes del islamismo más radical.



La Hermandad ha pretendido durante los meses de gobierno de Musri convertir a los cristianos en dhimmis, una categoría del Islam para definir a los carentes de derechos, susceptibles de ser eliminados.



El movimiento entró en una sequía política en Egipto en 1954 cuando el presidente, general Gamal Abdel Nasser, los lanzó de golpe a la clandestinidad.  No fue hasta la llegada de Moubarak (1981-2011) que alcanzaron un cierto estatus y obtuvieron en las penúltimas elecciones del régimen unos 98 escaños parlamentarios.


Con Musri, la Hermandad culminó su sueño dorado de hacerse con el Gobierno. Primero se inscribió como Organización No Gubernamental, cuando se dio carta abierta a todos los grupos para crear entidades de todo tipo y participar en las elecciones, y después pasó a registrar al PLJ, vencedor indiscutible en las parlamentarias y presidenciales del 2011.



El PLJ se sentó en las gradas parlamentarias e hizo piña con otros grupos de su mismo corte político para islamizar la Constitución egipcia, una de las más liberales de la región, como antes también la tunecina, y esto resultó la gota que colmó el vaso de la paciencia popular.



Se da por sentado que esta organización, nacida en Egipto en 1928, extendió su influencia a otros países árabes y ha inspirado desde entonces a todos los movimientos políticos radicales islamistas de Oriente Medio con el Corán como bandera.



El ministro egipcio de Solidaridad Social, Ahmed al Baradei,  explicó que la medida de disolver a los HMM es consecuencia de que expirara el plazo dado a la organización para responder a las acusaciones de que en su sede de El Cairo almacena armas y explosivos y que desde esta se disparó contra los cristianos. Los líderes fueron citados por los jueces, pero no comparecieron, según esta misma fuente.



La efectividad de la medida puede desde ya ponerse en duda porque esta organización ha pasado en la clandestinidad la mayor parte de su historia y conoce los entresijos legales para seguir operando en la sombra por medio de entidades caritativas y escuelas afiliadas al movimiento, consideran algunos analistas.


Desde la imposición del toque de queda por los militares a mediados de agosto y el endurecimiento de la represión contra los radicales, las manifestaciones del movimiento han venido perdiendo fuerza.


Un dato interesante han resultado ser las recientes declaraciones de uno de sus dirigentes en libertad quien publicó un artículo en la página web del PLJ en el que pedía perdón al pueblo egipcio por los errores cometidos durante el gobierno de Musri. Poco después, se conoció un comunicado que "reiteraba la posición oficial" y calificaba la disculpa de "opinión exclusivamente personal".


En el tablero de ajedrez de Oriente Medio, no se pueden perder de vista las conversaciones entre Israel y los palestinos, auspiciadas una vez más por Estados Unidos. La Administración de Barack Obama desea que el Islam tenga su igualdad de derechos, sin entender lo que hará con esos mismos derechos, ha dicho recientemente una polítologa árabe, que criticó al secretario de Estado, John Kerry, por dar esperanzas de que las actuales negociaciones llegaran a buen puerto esta vez.
 
 
 
En el tablero, aparece también el programa nuclear iraní, que todavía pende como una espada de Damocles sobre la región y el mundo. El presupuesto en negro de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos ha desvelado recientemente que las técnicas y tecnología de vigilancia modernas han permitido a los analistas ubicar determinados sitios en los que tiene lugar el desarrollo del programa nuclear, aun cuando no hayan sido detectados por imágenes vía satélite, el modo convencional de hacerlo hasta el momento.
 
 
 
Se ha especulado ampliamente sobre  que Estados Unidos e Israel estuvieron detrás del gusano Stuxnet que afectó los sistemas electrónicos que controlan el programa de enriquecimiento de uranio en Irán, retrasando los planes de Teherán.
 
 
 
Ahora que el nuevo gobierno iraní parece dar pasos para estrechar lazos con Estados Unidos y donde dijo Diego, ahora parece que dijo, digo, Israel podría preparar un ataque en solitario a 1,100 objetivos en suelo iraní a la espera de que Washington les respalde cuando venga la marabunta internacional de represalias contra Tel Aviv.
 
 
 
Fuentes del gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu apuntan a que el ataque forma parte de un calendario, por lo que es un hecho más que probable.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Estados Unidos y Rusia: la vida es bella

Kerry y Lavrov en Ginebra


Por Mirta Balea


Probablemente mis lectores habrán adivinado que el acuerdo ruso-americano este sábado en Ginebra para destruir las armas químicas de Bashir el-Assad tiene como motor de arranque darle más tiempo al régimen para terminar con la rebelión interna y permitir al presidente Barack Obama salvar la cara frente a la opinión pública estadounidense.


Esta es básicamente la razón de que dos enemigos de toda la vida, Rusia y Estados Unidos, se hayan sentado a negociar un pacto que no cambia para nada la esencia del conflicto sirio. Como Moscú continuará su envío de armas a el-Assad, el documento ha excluido, convenientemente, la necesidad de un alto al fuego para eliminar armas peligrosas y que requieren de un manejo especializado. Se ha excluido también mencionar el ataque químico del pasado 21 de agosto en que murieron cientos de civiles.


Cuando ya se conocía que la cifra manejada por la comunidad internacional era de 100 mil muertos en dos años y medio, seis millones de refugiados y muchos más desplazados, Obama habló que el presidente sirio había perdido legitimidad para dirigir el país.


El acuerdo de Ginebra deja todo el proceso en la práctica en manos del "ilegítimo" el-Assad. El responsable de la crisis siria ha pasado a ser un interlocutor válido en el que todos confían.


Algunos periódicos como The Washington Post han destacado como motor impulsor del acuerdo la amenaza del uso de la fuerza por Estados Unidos contra el régimen sirio por lo ocurrido el 21 de agosto, lo que resulta una contradicción a la luz de que este hecho ni se menciona en el documento.


Otros medios de comunicación han señalado que Obama ha perdido fuelle y que el presidente ruso Vladimir Putin, a quien se debe la iniciativa diplomática discutida en Ginebra, se ha mostrado más decidido en sus objetivos y en sus compromisos con el gobierno sirio.


El Consejo de Cooperación del Golfo, integrado por los países petroleros de Oriente Medio ( Arabia Saudita, Catar, Emiratos Arabes Unidos, Oman, Kuwait y Bahrein), se mostró muy entusiasta con la prevista y ahora congelada acción militar norteamericana contra Siria. Después de Ginebra, fuentes oficiosas de esa organización regional puntualizan que siguen esperando por Washington, pero no indefinidamente.



Si el-Assad no cumple, han dicho esas fuentes, el Consejo podría redoblar esfuerzos para apertechar mejor de armas y dinero a los rebeldes y hacerse con las riendas de la situación. Atacar a Siria directamente no se vería bien de cara a otros países árabes aliados.



Por cierto que los rebeldes no se han mostrado tampoco satisfechos con el acuerdo alcanzado. Algunos de los comandantes en el terreno acusan a Estados Unidos de traición. El jefe del Consejo Supremo Militar rebelde (al que apoya Occidente), general Salem Idriss, significó que sin cese del fuego resultaría peligrosísimo transportar los gases tóxicos y destruirlos y ha puntualizado que sus fuerzas no tienen armas químicas.




Incinerar el arsenal sirio es una cosa; la neutralización de las armas resulta otra. De momento esto último podría alcanzarse en las próximas dos semanas cuando Damasco presente el inventario sobre la cantidad de armas químicas de que dispone, cómo se han adquirido o producido y dónde se hallan los depósitos.



La comunidad internacional enviará a un grupo de expertos que sellaran los almacenes y monitorearán la salvaguardar de estas armas para que no sean utilizadas de nuevo, con lo que tanto los civiles sirios como los países alrededor de Siria, en especial Jordania e Israel, deberían disfrutar de cierta calma chicha.  Pero ¿es esto realmente cierto ?



Investigadores de la ONU en Siria


Lo será si confiamos en la transparencia de Damasco sobre su inventario y en que Rusia siga siendo el garante, un cooperante honesto en todo este rollo, pero sin olvidar que no es un elementos omnipresente en la toma de decisiones de el-Assad. 


Si la respuesta es si, respaldaremos el acuerdo de Ginebra y confiaremos en que Damasco cumpla. Veremos en lo pactado un bien mayor por el que debemos sacrificar cualquier justicia sobre los crímenes sucedidos en dos años y medio de conflicto.



La destrucción del arsenal químico de Irak llevó tres años, de 1992 a 1995, y en Libia se gastó el mismo tiempo, entre 2008 a 2011. Estados Unidos y Rusia, signatarios de la Convención para la Prohibición de Armas Químicas, aún siguen con el proceso y se estima por algunos expertos que el arsenal de Siria es lo suficientemente grande para que estemos hablando de no menos de una década.



Negociar un alto al fuego para que formara parte del acuerdo de Ginebra parece haber resultado más difícil que la aceptación siria de entregar para su destrucción el armamento tóxico de que dispone, a juzgar por la letra del documento llamado Marco de eliminación de las armas químicas sirias, que como sus anexos, formará parte de una próxima resolución de la ONU.



El régimen de Damasco, que hasta hace muy poco negaba la posesión de armas químicas, aunque la comunidad internacional sabe que comenzó a hacerse con ellas en la década de los 70 del pasado siglo, se ha mostrado dispuesto a cooperar, pero niega la necesidad de un alto al fuego para desarrollar el proceso, ni que Estados Unidos suministre armas a los rebeldes, un axioma que comparte con Rusia, proveedor del régimen al que necesita como comprador.



El gobierno de Moscú ha dejado claro además que no aceptará ninguna resolución de las Naciones Unidas que prevea la caída de el-Assad, sanciones contra su régimen o el uso de la fuerza militar para aplastarlo. Y eso no ha cambiado con el acuerdo en Ginebra.



Así que la comunidad internacional tendrá que confiar al ciento por ciento en la transparencia de el-Assad, que ha venido mintiendo sistemáticamente y que niega todas las acusaciones, aunque luego se prueben verdaderas.



Para muchos expertos destruir armas químicas es algo muy peligroso en medio de una guerra.



Esta eliminación en la mayoría de casos precedentes ha tenido lugar en el mismo territorio, en el caso que nos ocupa, Siria, y se ha realizado en habitáculos construidos para este fin y cercanos a los depósitos para evitar un transporte largo de las armas, altamente peligrosas y que requieren de un manejo especial.



Con la congelación del plan Obama para atacar objetivos específicos del régimen sirio en castigo por usar armas químicas contra la población -aun cuando el Pentágono insista en que la puerta a una acción militar no está cerrada-, lo único que resta es esperar a que el acuerdo de Ginebra de el resultado que todos desean.



Analizando a fondo el documento,  podemos ver que el gobierno de Damasco será el encargado de identificar las armas, de contarlas, de transportarlas y de la seguridad que esto conlleva, lo que ante los ojos de la opinión pública convierte a el-Assad en alguien redimible. Por la redención de los pecados de Damasco, Moscú ha actuado con celeridad inusitada aprovechando los tiempos.


A Putin solo le interesa el poder, ni las víctimas habidas ni las que habrá, y Assad es el elemento que vincula a los chiitas anti-occidentales de Teheran, Damasco y Beirut al Mediterráneo, donde Rusia tiene una base militar. Esta es la amenaza que continuará pendiendo sobre Oriente Medio, en especial sobre Jordania, Yemen, los emiratos del Golfo y hasta estados norafricanos atemorizados por el poder nuclear de Irán.


Este es el primer paso para una estrategia rusa encaminada a hacerse con el mando sobre los estados moderados árabes y desplazar a Estados Unidos como potencia hegemónica por primera vez desde que Egipto -en el marco de la Guerra Fría- girara sus intereses hacia Occidente en 1972 y con este otros países árabes.



En cuanto a un eventual proceso de paz, el régimen sirio no podrá ser desarmado, puesto que tácitamente se acepta que Rusia lo siga nutriendo con armamento sofisticado, el mejor de que dispone, y el-Assad se ha quitado de encima la espada de monstruo y la ha sustituido por la de socio fiable, si es que los acontecimientos futuros mantienen la trayectoria prevista.

Enlazar con: http://lasnoticiasdemirta.blogspot.com.es/2013/09/estados-unidos-una-salida-para-el.html

jueves, 12 de septiembre de 2013

Estados Unidos: una salida para el presidente sirio.





Por Mirta Balea


Rusia es ahora "el hombre fuerte" en Oriente Medio o eso parece. La propuesta del Kremlin de que Siria entregue al control internacional sus armas químicas ha dejado sin argumentos a Estados Unidos para un ataque militar de castigo contra el presidente Bashir el-Assad por la supuesta utilización de este armamento no convencional contra civiles el pasado 21 de agosto.


El régimen sirio se aprestó a aceptar la iniciativa, aunque para comenzar el proceso haría falta un alto al fuego. Lo que dicen fuentes oficiales sobre este arsenal es que su ubicación y cantidad solo la conoce el presidente y sus más allegados, tal vez, como mucho, cinco personas.


Occidente padece lo que en psicología se llama sesgo de confirmación, que es cuando ( hablando de personas,) se tiende a tener mucho más en cuenta los resultados que confirman la teoría preconcebida que los que la refutan.


Lo que se ha confirmado sobre el arsenal químico sirio es que lo tiene desde 1970, distribuido en gas mostaza, sarin, nervioso VX y cianuro. Los depósitos van desde el norte por el noroeste hasta el centro del país en depósitos en Al Safir, Latakia, Masyaf Harma, algunos cerca de Homs y Damasco, y además los de Al Furglies y Khan Abu Shamat. Lo que se ignora es la cantidad.


Siria no interesa a la opinión pública norteamericana y de eso se ha servido el presidente ruso Vladimir Putin para lanzar su propuesta, que ha caído muy bien en los salones de la ONU y obliga al presidente Barack Obama a sopesar la posibilidad de dejarlo estar. Es una oportunidad única para todo Occidente de lavar la cara.



El régimen de Damasco no es signatario de la Convención sobre Armas Químicas de 1997, que prohíbe su producción  y almacenamiento. El proceso de destrucción de los arsenales sirios, aunque costoso y largo, podría cumplir los parámetros establecidos en este pacto internacional al que se han adscrito 189 países.


Los ojos se giran ahora hacia Ginebra, donde a partir de hoy se realizara un encuentro entre los jefes de las diplomacias rusa y norteamericana, John Kerry y Sergei Lavrov, a pesar de que no resulta menos importante lo que se cuece en la ONU.



El Consejo de Seguridad  discutirá también hoy las alternativas sobre Siria, después que regresaran de Damasco sus expertos sobre armas químicas -que siguen sin presentar su informe sobre lo recogido en el terreno-, y teniendo en cuenta que hasta el momento ni los planes de paz con enviados especiales como Kofi Anan, ni la diplomacia, han posibilitado un avance en el cese del conflicto.


Rusia y China se han opuesto hasta ahora a cualquier resolución que suponga sanciones contra Siria o la salida de su actual presidente. A estos países les mueven diferentes intereses.


Con una industria armamentistas en descenso, después que fallaran acuerdos de exportación con Iran y Libia por cientos de miles de millones de dólares, Siria es ahora el único cliente para Rusia. Moscú desea además mantener en funcionamiento su base de Tartus, frente al estratégico Mar Mediterráneo, lo que podría impedirle un cambio de gobierno.



El caso de China es otra cuestión. Su interés en Oriente Medio tiene un perfil bajo, lo que no quita que continuará del lado ruso, como se infiere del contenido de comentarios de periódicos oficiales y oficialistas como The People's Daily y Global Times, que como todos los medios de comunicación en ese país asiático se deben e informan de la política nacional e internacional del Partido Comunista.


En 2011, Siria fue el principal socio comercial chino en Oriente Medio, aunque las exportaciones al país árabe resultan irrelevantes en el monto de miles de millones de dólares de comercio con Estados Unidos y países europeos, entre otros.


De manera que el único interés chino resulta en desplazar a Estados Unidos de la zona y su único temor es que una ataque militar norteamericano le de acceso a los recursos energéticos de la zona.





Rusia ha pasado de enviar un buque al Mar Negro para "monitorear" esas aguas como medida de fuerza a desarrollar una táctica diplomática, que le garantiza muchas simpatías, al coordinar con el-Assad la entrega de su arsenal químico.


Estados Unidos ha comenzado desde hace dos semanas, por vía de la Central de Inteligencia (CIA), a enviar las armas prometidas desde hace meses a los rebeldes. La demora, según la versión oficial, han sido los retos logísticos que ofrece el traslado a una zona de guerra y evitar que el armamento caiga en manos de las fuerzas foráneas yihadistas que combaten al régimen.


El régimen se ha nutrido de armas rusas y de la ayuda de Irán, encargado de que el grupo terrorista libanés Hezbolá las haga llegar a Damasco.


Cuando Irán decidió incrementar sustancialmente su apoyo a Damasco en 2012 y Hezbolá entró a formar parte de las fuerzas regulares sirias, el conflicto de raíz popular pasó a ser una guerra sectaria y dividió a las fuerzas rebeldes.


Los chiitas iraníes acusan a Occidente, Israel y a los sunitas musulmanes de querer hacerse con Oriente Medio y sus riquezas. Irán al menos le debía su apoyo a Siria, que ayudó a palear las sanciones económicas, comerciales y financieras de Europa y Estados Unidos sobre el gobierno de los ayatolas.


Resulta también relevante en el apoyo de Teheran haber conformado un acuerdo, anunciado hace un mes, para un oleoducto, que permitiría trasladar petróleo shiita a Europa a través de 6,000 kilómetros desde Irak, Irán, Siria y Líbano.


Este es un anuncio que no ha hecho mucha gracia a Occidente, principal abastecedor de petróleo de Europa, vía Golfo Pérsico, a través de Arabia Saudita y Catar.


Kerry y Lavrov deberán discutir un calendario aceptable para la eliminación de estas armas no convencionales con fechas concretas y el acuerdo que emane del encuentro será trasladado a la ONU. Obama ha pedido a los legisladores norteamericanos que pospongan la votación del Congreso hasta que finalicen las conversaciones en Ginebra.


Todos saben, ellos y nosotros, que cuanto más se demore el ataque de castigo a el-Assad mas se congelará en el tiempo. Los partidarios de la intervención no confían en Putin y ven su propuesta como una táctica dilatoria para que todo el asunto se enfríe. Entre estos figura el presidente francés Francois Hollande, que como buen mandatario de una ex-metrópoli mantiene la política neocolonial de sus predecesores y mantiene su interés sobre las ex-colonias.



Hollande y el primer ministro británico David Cameron han dejado claro que no confían en Putin. El gobierno francés fue el primero en reconocer a los rebeldes, prometerles ayuda e instarlos a formar un gabinete alternativo al régimen y ha impulsado un borrador, junto al Reino Unido, ante el Consejo de Seguridad que plasma y completa la propuesta rusa de eliminación de las armas químicas en manos de el-Assad.



El parlamento británico había desautorizado a Cameron para emprender un ataque conjunto  con Estados Unidos y Francia. Después, los diarios londinenses informaron que el Reino Unido ha proporcionado armas químicas a los rebeldes sirios.






 Los rebeldes no vinculados a las fuerzas foráneas yihadistas, que ahora forman parte de la oposición armada al régimen,  denunciaron que el ataque químico del 21 de agosto podría muy bien ser obra de estos grupos para provocar una intervención occidental.


Entre los intrusos figuran el Frente al Nusra, posible responsable del ataque, según los rebeldes sirios, y Ahrar el Sham o Estado Isalámico de Irak y el Levante, que tiene ya sus propios bastiones en Siria.


El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha publicado un documento sobre la situación en Siria en el que afirma que las fuerzas regulares del país han recuperado el control de las grandes ciudades y centros financieros, con excepción de Alepo, dividida entre el ejército sirio y los yihadistas.


Rusia, que tiene ahora la "sartén por el mango", sabe que Obama, tras el resbalón de Cameron, tendría que librar prácticamente solo la batalla, lo que le ha impulsado a buscar el apoyo del Congreso para compensar y restaurar su reputación personal.


Nadie en el equipo de la Casa Blanca tiene experiencia en la guerra ni la entiende y Siria no es Libia, donde se combatió contra un ejército de saldo. Los militares sirios son fuertes, están bien entrenados y organizados y nada tienen que perder en el conflicto en marcha.


Nadie está seguro tampoco de que cientos de misiles contra puntos específicos, en un ataque limitado, logren soslayar a aquellos a los que pretenden proteger.


Sin el-Assad, Rusia perdería su única base extraterritorial situada en el mismísimo Mar Mediterráneo, Irán no tendría el mismo tono de voz, Hezbolá perdería su sustento y los chiitas, la partida regional, volviendo a la casilla de salida.


No se puede descartar que si el presidente Obama tiene pruebas del uso de armas químicas por el-Assad contra civiles y luego de presentarlas, como dice que hará, el Congreso negará su permiso, pueda guardarse un as en la manga y llevar adelante la acción para la que, digamos claramente, no necesita autorización.

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