Datos personales

miércoles, 10 de agosto de 2011

La novela negra y su metabolismo


Por Mirta Balea

Supongamos que escribo sobre alguien llamado Charlie, que sujeta una pistola entre las manos, apuntando al suelo, cuando dos individuos, a los que no conoce, entran en tromba en la habitación donde se encuentra y se ve obligado a disparar. Este hombre es un detective privado, al que su cliente le ha dado la tarea de buscar a alguien que quiere matarlo, y este alguien es uno de los que ha irrumpido en el lugar.

El cliente se ha escondido tras la puerta del despacho, gimoteando, en tanto su protector llama a la Policía para que se haga cargo de los cadáveres y observa a su protegido a distancia con una media sonrisa en la boca, preguntándose cómo explicará a las autoridades lo que ha ocurrido. Había apretado el gatillo tanto como podía sin pensar en la puntería, rociando de plomo la habitación.

Esta podría ser una escena de cualquier novela negra al uso. Acabo de terminar una: La senda oscura, de la noruega Asa Larrson, pero no me ha hecho vibrar como otra de su cosecha: Aurora Boreal. Ella forma parte de ese "boom" de los escritores nórdicos del centenario género, cuyo autor más conocido-aunque no necesariamente el mejor- ha sido Stieg Larsson y su saga Millenium.

Larsson atiborró las librerías con su trilogía, dando a conocer al mundo el complejo y extravagante personaje de Lisbeth Salander. En el siglo XXI, la novela negra se acerca más a una reflexión moral sobre los crímenes. Ha cobrado importancia la violencia de género, el racismo y se dice que, tras el asesinato de Olof Palme, suecos y noruegos han aprendido que su sociedad no es tan perfecta como podía sugerir el avanzado estado de Bienestar Social.

Desde ese momento parecen haber abierto las entendederas para comprender la existencia en su sociedad de magnicidas, de una violencia soterrada, que nadie había sacado a la luz antes. Algo que se ha confirmado hace apenas unos días con el asesinato de 76 personas en Noruega a manos de un  joven narcisista y ególatra, necesitado de publicidad. La literatura venida del Norte ha hecho que la realidad sea más creíble.
http://lasnoticiasdemirta.blogspot.com/2011_07_01_archive.html

Edgar Allan Poe
Leer una novela negra da pie para una reflexión de lo que ha sido y es desde que Edgar Allan Poe publicara Los crímenes de la calle Morgue, en la que establece unas reglas de juego novedosas con su personaje Auguste Dupin: emplear la más estricta lógica para resolver el misterio.

Arthur Conan Doyle heredó y mineralizó esta idea para dar vida al famoso Sherlock Holmes, cuya exageración sobre el empleo de la lógica para resolver crímenes es harto conocida. Vanidoso como un niño y misógino se siente aburrido si no se presenta un caso interesante. Tiene su contrapartida en el doctor Watson, que encuentra en el relato de las peripecias de su compañero de casa su punto de felicidad y encuentra increíble que no sepa cosas elementales como que la tierra gira alrededor del sol, a tenor de que se trata de un puro cerebro.

El mejor ejemplo del estilo de Poe lo hallaremos en La carta robada. Alguien del Gobierno sustrae un comprometedor documento a un miembro de la familia real en el París de finales del siglo XVIII y lo esconde en su casa. La Policía la registra y nada encuentra y el Prefecto decide pedir ayuda a Dupin -el primer detective privado en la historia de la ficción-, quien hace uso de sus habilidades y la encuentra en un tarjetero "insolentemente colocada bajo los ojos de cualquier visitante".

Poe descubríó lo fantástico en su interior, en sus miedos, en sus pesadillas, de ahí su literatura sombría, nocturna, en la que, como un subastador, una vez que deja clara la puja inicial, el resto puede darse con sutileza, aplicando la minuciosidad en la descripción y ejercitando la intriga psicológica. Cuanto más leemos, más conmociona esa imaginación y esa inventiva del escritor, quizás porque lo más enigmático y secreto es lo que tenemos ante las narices.

En el desarrollo de los géneros literarios ocurre como en la pintura. Cuando se hacía al temple, el artista estaba impedido de aplicar muchas capas y los colores lucían planos. El óleo, con su translucidez, posibilitó superponer y fundir capas y, al utilizar pinceles diminutos,  se estuvo en condiciones de desarrollar los más mínimos detalles. La clave son las capas, cuantas más mejor.

Así pasa con La mona lisa y su sonrisa enigmática. Leonardo aplicó una capa sin sonrisa, otra con sonrisa y por última una con la boca más amplia y así alcanzó la sutileza y la sugerencia que pretendía en su obra.

Las ideas de Poe resultaron mal enjuiciadas en su época, no se le valoró hasta mediados del siglo XX, después que hubieran incidido en Francia, Inglaterra y Estados Unidos en oposición a los educados relatos al uso de detectives en los que se dedicaba al cadáver unas pocas líneas porque nada resulta menos séptico, y en la que los asesinatos eran cometidos por mayordomos, el hermano de alguna criada, el hijo de un obrero, todos de la clase social más pobre.

Dashiell Hammett
Desde el principio se sabía quién había matado a quién, se olía a la víctima fácil, las pistas bullían en toda la narración y los lectores no tenían forma de encallarse con la trama.

La roman noir - la manera en que la editorial francesa Gallimard designó a su Colección Negra- fue un hecho vinculado a los escritores André Gide y André Malraux, primeros en publicar las novelas del norteamericano Dashiell Hammett en París, entonces la meca de todo artista y escritor.

El nombre de novela negra proviene también de la revista Black Mask, publicada en Estados Unidos, y resultaría en sus inicios un género que miraría también al gótico inglés del siglo XIX con autores tan memorables como Wilkie Collins y su Dama de blanco.

La lucha por el poder es lo que da al género la violencia extrema; vencer o morir, he ahí el dilema, sentir la ruleta rusa cada vez que asomes la nariz.

El ojo privado o private eye del detective a partir de ese momento se movería por calles malolientes y oscuras, bares de mala muerte, bajo la lluvia, con los zapatos mojados y a veces rotos, bajando a prostíbulos y subiendo a mansiones de millonarios para mantener el honor personal frente a unas autoridades ineptas.

Hay tres escritores que destacan en los Estados Unidos de los años posteriores a la I Guerra Mundial: Hammett, Raymond Chandler y James M. Cain, con la misoginia propia de quien ve siempre a las mujeres como Evas empeñadas en que Adan se coma la manzana. Ellas son las sacerdotisas del poder, las drogadictas, las alcohólicas, las ninfómanas, las traidoras...y el protagonista, parapetado tras la soltería permanente, considerando los sentimientos como un estado de ánimo para bloquear cualquier atracción.

Los hombres del género negro carecían en esa época de madurez afectiva, lo que les posibilitaba considerar el amor como un trabajo de artesanía psicológica. Brigid O'Shaughnessy, el personaje femenino de El halcón maltés, de Hammett, ha tenido ya su "affaire" con el detective Sam Spade cuando ambos se encuentran con "los malos", pero esto no impide al "hombre duro" distanciarse de todo el rollo. Un párrafo breve y conciso, de los tantos que abundan en la novela, lo explica todo.

"Ella volvió a mirar a Spade, pero este no reaccionó de ninguna manera a la petición de su mirada. Observaba a los ocupantes de la habitación desde el umbral con el aire de educado despego de un espectador apático". Encomiable actuación y aquí me pongo a pensar en Arthur Schopenhauer, muerto hace 150 años.

Schopenhauer es el misógino por excelencia y un gran filósofo. Le gustaba hacer comparaciones con los animales y poner ejemplos para manifestar el instinto social del hombre, su desapego por los demás. Hay un caso, el de los puercoespines, que en los días fríos se apiñan para darse mutuamente calor, pero que se clavan unos a otros las púas y deben separarse y pasar frío solos, de nuevo.

Para el pensador, como para los grandes de la novela negra del período entreguerras del siglo XX es sobre todo la maldad lo que distingue al hombre del animal. La crueldad, el engaño, la envidia y la malevolencia. En su filosófica opinión, para hacer el mal se requiere inteligencia. El aristocrático La Rochefoucauld había sentenciado tres siglos antes que "la hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud".

La pérdida de la inocencia norteamericana había sido tratada ya por escritores como Nathaniel Hawthorne, pero he aquí que los creadores de la novela negra ni siquieran tratan el tema. Para Hammett, Chandler y Cain, la inocencia no existe en el mundo en el que ellos se mueven; en ese mundo impera la corrupción, la avaricia, el vicio, la ambición y el poder.

La mayoría de estas novelas fueron escritas por un narrador interno, en primera persona, que es además el propio protagonista; no hablamos de un Dr. Watson hablando de sus vivencias con Holmes, el punto de vista es el de un relator de sus propios hechos; de un personaje que juzga únicamente sus circunstancias y a los demás. Puede que esta sea la razón de la ausencia de héroes, los personajes carecen de biografía, marchan con su soledad; abundan los soliloquios y el tipo suele adaptarse a cualquier circunstancia.

A Hammett le van los monstruos, las aberraciones del ser humano, los políticos sin escrúpulos, como en su novela más conocida El halcón maltés; a Chandler, las rubias inmorales y los maridos cornudos y sino, a leerse El sueño eterno; a Cain, los hombres esclavizados sexualmente o los probos seducidos por una mujer infiel para matar al marido, una obsesión magistralmente presentada y desarrollada en El cartero llamó dos veces.

La novela negra nos enfrenta a un hombre incapaz de amar, que solo conoce lo peor de las mujeres, observando un hábitat en que abundan los parásitos, los marginados, los perdedores con una L ( de looser, en inglés) mayúscula en la frente y los aduladores de los ricos y poderosos, por lo general, hombres impotentes en contraposición al viril personaje principal.

Como ocurre con el cuerpo humano, el conjunto de reacciones y procesos, que han incidido en la novela negra desde su aparición hasta nuestros días, han permitido el crecimiento, reproducción y mantenimiento de ciertas estructuras para responder a los estímulos exteriores, tal y como el metabolismo nos permite a nosotros lo mismo en los planos bioquímico y físico-químico.

Los norteamericanos difieren de sus colegas nórdicos, que arrasan en las librerias europeas, en que a estos últimos les falta ese toque de amargura y despiadada ironía, divertida y escandalosa, banal y dramática con la que hombres como Hammett y Chandler han seducido a generaciones de lectores y por lo que sus obras son una y otra vez editadas.

Desde Islandia y Dinamarca a Suecia y Noruega, la novela negra ha bebido, del matrimonio formado por Maj Sjöwall y Per Wahlöó, que salieron en los años 60 del pasado siglo con una vertiente social de riguroso detalle en la investigación policial de un crimen.. Muchos otros nombres pueden citarse además de los ya mencionados Larsson, como el sueco Henning Mankel  y su decepcionado y desestructurado inspector Wallander.

Este ha sido siempre un género maldito para muchos intelectuales, que ni siquiera ven en esas páginas una verdadera literatura, mucho menos un género literario. Pero me gustaría preguntar si una novela como El largo adiós carece de méritos  como obra de ingeniería de una mente con dominio del diálogo, la psicología y el ambiente narrado, el de la cárcel y sus cuidadores, a donde va a dar con sus huesos el detective Philip Marlowe, en ocasiones duro y otras muy humano.

Chandler habla de la amistad incondicional por un hombre al que apenas conoce y ayuda tras el asesinato de su rica mujer. Aquí hallamos implícita esa manida frase de la que abusamos de que todo hombre merece una segunda oportunidad. Cuando le informan que se ha suicidado en un hotel, Marlowe dice: "Salí...y cerré la puerta. Tan silenciosamente como si dentro acabara de morirse alguien".

El novelista Chandler describe con lujo de detalles las golpizas en la cárcel, el imperio de la ley del más fuerte, que muchos intelectuales no han tenido la osadía de describir "a calzón quitado".

La novela negra no envía mensajes, no sermonea, es simple y pura realidad, desencanto y asalto a degüello de la sociedad contemporánea. Con el hedonismo consustancial al sueño americano , basado en una libertad sin historia y una generosidad respaldada por mucho dinero, Patricia Highsmith se atrevió a promocionar su serie sobre el criminal Ripley, quien siempre se sale con la suya y nunca paga sus deudas.

El mercado literario, según las últimas investigaciones en España, ha comenzado a descender de momento hasta un 30% y las novelas que nos interesan y vemos anunciadas en los periódicos son retiradas a los pocos días de los estantes para dejar espacio a la literatura de consumo. No voy a dar títulos como ejemplo de esto último porque no quiero herir sensibilidades.

Si la producción literaria obedece a la conexión con el resto del mundo de un país dado y a su privada forma de existencia, en el género negro norteamericano, como relato temporal de la violencia, la corrupción, la misoginia, la envidia y la avaricia, interviene el hecho de que nació con la prohibición del jazz, de la ley seca, de la proliferación de la mafia y los gangsters de toda laya, de la censura férrea en el cine, que obligaba a los realizadores a utilizar subterfugios para dejar claro su mensaje.

Es fruto también de la imaginación verbal, el estilo nuevo, que llama la atención sobre sí mismo y representa una visión polifónica del mundo sin edulcorarla. Cuando leemos a los viejos y a los nuevos ejemplos del género, estamos asistiendo al espectáculo pictórico de las capas aportadas a este tipo de literatura con derecho propio para ocupar un espacio.

John Katzenback, en su obra El psicoanalista, nos enfrenta a la posibilidad de la indeterminación, del azar, del caos, en el que puede colocarte un psicópata empeñado en que te suicides o eliminará a alguien de tu familia - una de dos - si no logras identificarlo. Un relato en tres partes, de los más actuales en las listas de los más leídos, que nos devuelve al núcleo germinal de las alucinaciones de Poe.

sábado, 6 de agosto de 2011

EGIPTO: Moubarak deberá saldar cuentas

Tras la jaula.


Por Mirta Balea

Hosni Moubarak ha comenzado a ser juzgado en El Cairo como asesino de masas. Sus compatriotas pueden haber percibido un antes y un después del régimen cuando llegó a la sala del tribunal en camilla -para una primera vista- y  entró en una jaula al más puro estilo Aníbal Lécter sin máscara.

Resulta una práctica habitual en Egipto colocar a los reos de procesos penales en una jaula. Si bien hablamos aquí de un hombre que alcanzó altas cuotas de poder y cuya imagen de enfermo y desvalido ha dado la vuelta al mundo. Cualquier demócrata sentiría que se trata más de una revancha de las instancias políticas provisionales del país para acallar los gritos de la calle, que de un juicio justo.

El proceso a Moubarak va encaminado a dar respuesta a las protestas iniciadas el 25 de enero pasado contra su régimen corrupto y dictatorial y que parecieron aplacarse el 13 de abril con su detención y encarcelamiento, un día después que sufriera una crisis cardíaca cuando era interrogado por la Policía. Eso levantó los rumores de que podría librarse de una comparecencia ante la justicia, pero los que están al mando saben lo que se juegan.

Las manifestaciones han venido implosionando desde abril hasta el pasado día primero de agosto cuando el Ejército y la Policía arremetieron contra los jóvenes, que exigían menos levedad en la acometida de las reformas necesarias y la aceleración de los juicios a los responsables de las muertes de miles de personas durante las asonadas en varias ciudades.

Tahir es una plaza con muchas bocacalles, algunas de las cuales se abren a las zonas más modernas de El Cairo, pero los perseguidos encontraron refugio en una mezquita cercana. Los familiares de las víctimas de las revueltas decidieron mantener la acampada y se han negado a desplazarse.

Con el traje blanco de prisionero, Moubarak compareció ante el juez Ahmed Refaat y entró en la jaula, donde le esperaban otros acusados: sus dos hijos, Alaa y Gamal; uno de sus principales colaboradores, el ex-ministro del Interior Habib el Adly; y en la celda contigua seis asesores de su régimen. Su amigo y empresario, Husein Salem, con ciudadanía española y bajo arresto domiciliario en España, será juzgado en ausencia.

Salem habría regalado cinco lujosas viviendas y otras propiedades a la familia Moubarak valoradas en cuatro millones y medio de euros (unos seis millones de dólares), a cambio de que le cedieran dos terrenos en Sharm el Sheij, una zona de pescadores a la que el derrocado presidente pretendía convertir en destino turístico internacional.

El ex-presidente habría consentido también que el ex-ministro del Petróleo, Sameh Fahmi, vendiera gas a Israel en el 70% menos de su valor real de mercado, a través de compañías de Salem.

El informe de la comisión oficial para investigar la represión durante las revueltas concluyó que hubo 846 muertos a manos de las fuerzas de seguridad, que atropellaron, gasearon y dispararon a la cabeza de los manifestantes. Siempre hay fanáticos, que se ensucian las manos de sangre inocente por lo que llaman su causa o su deber.

Partidarios y detractores
Este tanis dierum (fin de los días) de un régimen con 30 años de duración parece un escenario inacabado. No son todos los que están ni están todos los que son los hombres del presidente, hay más, disgregados por el país, ocupando incluso puestos en el gobierno provisional y el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, escudados tras la nueva nomenclatura.


Moubarak negó los cargos, como era de esperar, y lo hizo "categóricamente" ante Refaat, que forma parte de los tantos que hace apenas seis meses le tenían como su jefe. La primera vista, que tuvo lugar el 3 de agosto en la Academia de Policia, en el barrio de Tagamo James, en el este de El Cairo, dejó claro que el reo no quiere ser juzgado junto al resto. Así que el abogado de la familia, Farid el Dib, logró que el juicio contra los otros continuara al día siguiente y el de su defendido se aplazara hasta el 15 de agosto.


Centenares de egipcios siguieron la primera parte del proceso desde una pantalla plana en la pared del edificio de la Academia de Policía.  Pero antes habían tenido lugar choques entre partidarios y detractores de Moubarak con lapidaciones, como si pretendieran condenarse mutuamente a una muerte bíblica, con el resultado de al menos 50 heridos, hasta que las fuerzas del orden lograron crear un cordón para impedir más encontronazos.

 
La prensa española llama a Moubarak "el último faraón" y como tal parece haberse conducido al permitir a la policía emplear munición real contra los manifestantes y atropellarlos con sus vehículos.

El Dib, quizás buscando dilatar el proceso, se propone llamar a los 1.600 testigos de la acusación y al que fuera ministro de Defensa, Husein Tantawi, quien se halla al frente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.

Tantawi habría pactado con Moubarak, antes del 25 de enero, una incierta transición después que este ofreciera a la población elecciones, no presentarse como candidato, y reformar la Constitución, como ha hecho también el rey de Marruecos, Mohamed VI, para calmar a sus indignados, solo que al egipcio el tiro le salió por la culata.

Tras la caída del rais el 11 de febrero, el Gobierno provisional y la Junta Militar debían velar por la satisfacción de las demandas de los manifestantes so pena que la situación tomara un rumbo imprevisible. El presidente había dejado mucho antes en manos de Tantawi el control del país, el 28 de enero, y esta es la razón de que El Dib lo haya llamado como testigo en el proceso seguido contra la familia Moubarak.

De manera que si vemos en conjunto la situación, el Gobierno se ha convertido, con el apoyo de los estamentos militares, en el árbitro y tutor de un proceso en el que aún no se vislumbra claramente de qué lado se inclina la balanza. En medio de una tregua ciudadana, con el mantenimiento de una acampada reducida en Tahir, la Junta Militar y el régimen interino decidieron el 21 de julio convocar elecciones antes de que finalice el año, aprovechando el juramento del nuevo Ejecutivo.


La coordinación quedará a cargo de un Comité Supremo Electoral, presidido por el jefe del Tribunal de Apelaciones de El Cairo, Abdel Moez Ahmed, en funciones a partir del 18 de septiembre. El general Mamduh Shahin, miembro de la Junta Militar, dijo que los comicios a la Asamblea del Pueblo o Cámara baja y a la Shura o Cámara alta se realizarán al unísono.

Ejército y Policía contra los acampados
Los jueces velarán por la sacrosanta legalidad del proceso sin admitir injerencia del exterior con supervisores internacionales. La mitad de escaños vendrán de listas cerradas de partidos y el resto de candidatos individuales elegidos en listas abiertas. Para muchos una fórmula para favorecer el voto en función de intereses familiares o de amigos y no de una tendencia política.


Desde Occidente se observa con preocupación la eventual llegada al poder de los Hermanos Musulmanes, el mayor grupo de la oposición, antes vetado por Moubarak, de carácter islamista y de gran arraigo social. Han nombrado al cristiano copto Rafiq Habib como vice-presidente de su partido político La libertad y la justicia, cuya inscripción ya fue refrendada para poder estar presentes en las elecciones.

 
Los Hermanos Musulmanes  han permanecido en un discreto segundo plano durante las batallas libradas en las calles y se han sumado a las exigencias democráticas de los manifestantes.


Un importante oponente del grupo islámico sería Naquib Sawiris, el hombre más rico de Egipto, que ha fundado un partido liberal, de tendencia cristiana, y que podría ser el heredero del Partido Nacional Democrático, de Moubarak, en horas bajas en estos momentos.


Sawiris podría constituir una opción para Occidente a fin de dar impulso a las políticas de privatización y liberalización de la economía, con reducciones de impuestos y de subvenciones sociales. En los últimos sondeos, previos a las elecciones, un 15% de la población apoyaría a los Hermanos Musulmanes y un 10%, a los herederos de Moubarak. El resto permanece a la espera.


La oposición en Egipto tiene visos de heterogeneidad, frente a los jóvenes coordinados, que sitiaron las calles de las principales ciudades del país, con exigencias claras de cambios por un modelo de sociedad más cercano a Turquía que a Irán. Ellos se han venido enfrentando a las fuerzas del orden en más de una ocasión. Organizaciones de Derechos Humanos han denunciado el uso excesivo de la fuerza por los agentes anti-disturbios al intentar abrir las vías bloqueadas por los manifestantes.


El país se encuentra dividido entre quienes defienden el cambío aún por venir y los que se aferran al sistema inmutable de los últimos 30 años. Egipto ha estado y sigue estando gobernado por militares desde la creación de la República Arabe en 1952, tras el golpe de estado contra el rey Faruk, perpetrado por un grupo de uniformados, liderados por Gamal Abdel Nasser, elegido presidente con posterioridad.

Esa es la razón de que  circulen muchos chistes a costa de la historia nacional.  Se dice que Moubarak llega al infierno y es recibido por sus antecesores, Nasser y Anuar el Sadat, quienes le preguntan cómo ha sido su final. "¿Te asesinó una bala o te envenenaron?", a lo que el recién llegado responde: "Me mató Facebook", en alusión a la movilización masiva en enero, que dio al traste con su régimen, convocada mediante esa red social.

Desde su constitución como República no han escaseado las conspiraciones y desquites de la mano de la corrupción en las sucesivas transiciones de poder. Nasser murió oficialmente de un infarto, pero familiares y amigos aseguran que fue envenenado por El Sadat para ocupar su lugar. Once años después, este último resultó asesinado durante un desfile militar por un soldado islamista radical. Pero la rumorología indica que Moubarak estuvo detrás del magnicidio.



La plaza Tahir

El juicio a Moubarak se encadena a los procesos públicos a miembros del anterior régimen, a la remodelación del Ejecutivo, a la jubilación forzosa de 669 oficiales de policía como las más destacadas concesiones a la voz de la calle, además de la convocatoria de los comicios. Los manifestantes siguen siendo una amenaza porque no están conformes con la lentitud de los cambios tras más de medio año de protestas.

El Gobierno provisional y la Junta Militar quieren sentar un precedente en el mundo árabe al enjuiciar a Moubarak, aunque ya existe uno, Sadam Hussein, colgado en Bagdad en diciembre del 2006, tras su captura en un zulu de su ciudad natal, Tikrit, y un juicio sumarísimo a expensas de las autoridades norteamericanas de ocupación. Y esto último es, quizás, el único detalle que diferencia a un proceso del otro.

Tras la primavera árabe, iniciada en Egipto y Túnez, los dictadores no las tienen todas consigo y en muchos casos resisten, sumiendo en un baño de sangre a sus pueblos para no abandonar el poder porque saben lo que les espera. En ese caso se hallan Muamar el Gadafi, en Libia, y Bashir al Asad, en Siria. El tunecidno, Zine el Abidine Ben Alí, tuvo la precaución de fugarse a tiempo a Arabia Saudita, así que sus detractores tendrán que esperar para verlo comparecer ante un juez.

No resulta gratuito el respaldo público de la Cuba de los hermanos Castro a los dictadores de Libia y Siria en tribunas internacionales, como recientemente se vio en Bruselas, condenando a la OTAN y a las potencias occidentales por respaldar las aspiraciones de quienes están siendo masacrados. Y es que si ves las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo.

Entre los acampados en Tahir, hay muchos que temen una deriva a golpe de Estado de la revolución iniciada el 25 de enero. Faltan pasos esenciales en la reforma de la Constitución, aprobada en referendo el pasado 21 de marzo con el 77% de los votos, y aunque el juicio contra Moubarak desea dar la imagen de ruptura con el antiguo régimen, la comparecencia de Tantawi podría despertar a fantasmas nada convenientes al afán de distanciamiento de la la cúpula militar.

Carece de relevancia, en el plano práctico, lo que ocurra con Moubarak, un árbol caido, a fin de cuentas, y que podría incluso no llegar a la próxima vista o al final del proceso, si el tribunal conviniera en aplicarle a él y a su ex-ministro del Interior la pena capital.


Quienquiera que salga de las elecciones para asumir el control del país, no solo tendrá que barrer la corrupción imperante sino enfrentarse a un invierno económico y a la cada vez más creciente presión islamista contra los coptos, que ha dado lugar a numerosos choques entre ambas comunidades.

A medio año de la caida del régimen, la economía egipcia enfrenta la ausencia de inversiones extranjeras, una drástica caída de los ingresos por turismo (un 80%), un aumento del déficit público (calculado en un 11% del Producto Interno Bruto) y un deterioro del bienestar social a consecuencia del aumento de la pobreza y la inflación. Esto preocupa a la Junta Militar, encargada de pilotar la transición, consciente que el nivel de calificación crediticia del Estado está en números rojos.

Durante su fallida tentativa por mantener el poder, Moubarak subió un 15% los míseros sueldos de los funcionarios públicos y las pensiones y aumentó el presupuesto de los alimentos subvencionados. El mismo que había impuesto en 1990 una liberalización económica y vendía al país como una de las economías más estables,  incluso en plena crisis mundial,  con un crecimiento de un 4,7% y un 5% en los últimos dos años, nunca logró estrechar ni en una milésima la brecha entre ricos y pobres, debido a la corrupción en su régimen.

Los males endémicos han galopado sin control desde el inicio de las protestas por la falta de seguridad intrínseca en esos movimientos y las huelgas. El crecimiento bajó de un 5% a un 2,6% y la tasa de paro alcanza un 12% de la población económicamente activa, de éste casi el 80% son jóvenes menores de 35 años. La deuda, interna y externa, se come el 90% del Producto Interno Bruto y la inflación ha subido de un 12% a un 18%.

El Gobierno provisional ha preparado un plan de desarrollo de 38 mil millones de dólares en las partidas de sanidad, vivienda, educación y transportes. Para ello ha girado su mirada al financiamiento exterior. El Fondo Monetario Internacional podría desembolsar entre 10 a 12 mil millones de dólares y el Banco Mundial, unos 4,500 millones de dólares. Estados Unidos condonará mil millones de dólares de la deuda egipcia de 3,6 mil millones de dólares para facilitar un dinero adicional a los proyectos de infraestructura y fomento del empleo juvenil.


La cumbre del G-8 en mayo pasado se mostró dispuesta a facilitarle a Egipto 28.200 millones de euros hasta el 2013, según qué proyecto se financie con ese dinero.


El colofón para un país que ha tenido tres únicos presidentes en su historia republicana se traduce en que  Nasser situó al país con voz propia en el exterior y movilizó a los árabes en una revolución panarabista con tintes de progreso; El Sadat perdió la vida por firmar la paz con Israel, algo que ni por asomo se le hubiera ocurrido a su antecesor; y Moubarak forjó a plomo una dictadura cuando en principio sus prioridades eran mantener una línea centrista respecto a los anteriores presidentes, recuperar el Sinaí, lo que logró un año después, y restablecer el equilibrio árabe.


Nadó siempre entre dos aguas, pero estas se volvieron albañales con el tiempo. Su inmovilismo corrompió todo el sistema y forzó la mano dura, condenó a la población a sueldos míseros y a la pobreza, mientras él se hacía rico, y esto lo precipitó al vacío cuando la marea humana lo absorbió con fuerza arrolladora,  que resulta todavía hoy incontenible.

martes, 2 de agosto de 2011

Estados Unidos: la crisis nos afecta a todos

Obama informa del acuerdo en el Congreso


Por Mirta Balea


El día "D" ha llegado. El Congreso, la víspera, y el Senado, hoy, han aprobado "in extremis" las líneas maestras del presidente Barack Obama para subir el techo del déficit público hasta 14,3 mil millones de dólares y pasar de puntillas sobre una eventual quiebra financiera. Los recortes ascenderán a 2,4 mil millones de dólares, que saldrán del presupuesto de Defensa y de asuntos sociales.


Si alguien supone que Grecia ha protagonizado en el último año el papel de la peor economía del mundo, a la que las agencias calificadoras han rebajado tres escalones de su "rating" hasta la temible Triple C, no tiene más que escuchar la opinión de Bill Gross, fundador de Pimco, la mayor gestora privada de renta fija del mundo, quien asegura que la deuda real de Estados Unidos alcanza los 100 mil millones http://lasnoticiasdemirta.blogspot.com/2011/07/grecia-la-cenicienta-del-euro.html.


Gross precisa que es irreal esperar una solución a corto plazo. El Medicare, la Social Security y el Medicaid, que velan por la salud de ancianos, pobres y jubilados, incrementan el déficit público en 50 mil millones de dólares y es más que probable que figuren pronto en los recortes de gastos. La economía norteamericana podría entrar pronto en un nuevo período de recesión  y el paro continúa afectando de un 10% de la población económicamente activa.


El techo de deuda (debt ceilling) se traduce como límite máximo del déficit permitido al Gobierno por los legisladores, algo sí como que papá te de una mensualidad para gastos, con una cuota fija, y tú te sobrepases. La Casa Blanca lo había rebasado ya en mayo, cuando el Departamento del Tesoro empezó a financiar los gastos con préstamos del fondo de pensiones de los funcionarios federales. Resultaba un método insostenible y que apuntaba a que a partir del 2 de agosto no se podrían pagar las facturas.


En los últimos días, con debates más en la línea ideológica que económica, republicanos y demócratas han retrasado una votación imposible de bloquear a no ser que sus oponentes lograran reunir en contra a dos tercios de la Cámara de Representantes y del Senado. La Casa Blanca puede ahora, con la anuencia de todas las fuerzas políticas y no a partir de una decisión unilateral, abrir el muro que le impedía avanzar en el cumplimiento de los compromisos contraidos. Obama ha hecho pasar esta parte del juego de influencias como un reflejo de su capacidad de consenso.


La pataleta de algunos miembros del Partido Demócrata ha respondido al criterio de que no será revisada la base impositiva de las corporaciones y los ricos y en cambio se verán afectados los sectores más vulnerables y desfavorecidos de la Unión, en caso de una reforma de los impuestos. Pero será la primera vez, desde 1990, que se limite el gasto del Pentágono, contando con el repliegue de tropas de Afganistán e Irak.


Un análisis de la Oficina Presupuestaria del Congreso señala que un 28% de la deuda es cíclica, un agujero por la caida de ingresos desde el estallido de la Gran Recesión en 2008, y un 15% procede del aumento de los gastos de Defensa.


La crisis financiera habría salpicado a otras naciones porque los empréstitos estatales estadounidenses son la medida de todas las cosas y esa fue una clara advertencia que hizo a Washington el Fondo Monetario Internacional. La mayor economía mundial ha gozado siempre de una credibilidad crediticia a prueba de bombas, aunque los acuerdos para subir el techo de la deuda no la librará de bajar un escalón en su Triple AAA en la calificación de las agencias especializadas.


En el caso, más que improbable, de que no se hubiesen escuchado debidamente los argumentos de Obama, el Departamento del Tesoro, a partir de hoy, habría quedado imposibilitado de pedir más préstamos y tendría que escoger qué facturas pagar. Como si en una familia, con una mayoría de miembros en el paro, se escogiera pagar el alquiler y la comida  en detrimento de la electricidad ante la falta de liquidez doméstica.


La eventual amenaza de reducción del "rating" de Estados Unidos por las agencias de calificación tiene que ver con el desbordado déficit, cuyo mantenimiento a largo plazo resulta inviable. El techo no ha sido ni es la preocupación de estas entidades. que lo perciben más como un arma política arrojadiza. Moody's ha llegado a plantear, en un informe, que tal requisito debería quedar eliminado.




Relaciones públicas con los militares



En el año 2000, la deuda era de 5,67 mil millones de dólares, en época del presidente Bill Clinton. Cuando George Bush finalizó su segundo mandato, alcanzaba los 10,02 mil millones de dólares. Con Obama, en tres años, se ha disparado a 14,34 mil millones de dólares. China y Japón, las otras dos mayores potencias mundiales, tienen una deuda, respectiva, de 10,086 mil millones de dólares y 4,309 mil millones de dolares.


La decisión de establecer un techo para el déficit tuvo lugar en 1917 con vistas a financiar la participación de Estados Unidos en la I Guerra Mundial. La cuota era entonces de 11,5 mil millones de dólares. El país requiere para financiarse una media de 118 millones de dólares al mes en préstamos y emisión de bonos.


Con el bono a 10 años y una rentabilidad de un 2,7%, Estados Unidos no debería tener problemas para financiar su deuda en el límite impuesto por los legisladores. Antes han realizado incrementos sin tanta repercusión mediática, pero entonces no existía el Tea Party, que, en las actuales circunstancias, se ha hecho de rogar y ha tomado como rehén al Gobierno para promover su agenda política.


Los antecedentes hay que buscarlos en las elecciones parlamentarias de noviembre del 2010 cuando el voto popular dejó la Cámara de Representantes en manos de ese movimiento. Los demócratas que critican a Obama por claudicar ante las exigencias republicanas deberían tener en cuenta que no dispone de mayoría en el Capitolio para hacer valer sus ideas ni llevar adelante su programa de Gobierno.


La incertidumbre, sin embargo, no es buena en momentos de crisis. Sobre todo porque este lunes se supo que en la primera economía del mundo se ha frenado la actividad industrial más de lo previsto.
Para una economía deprimida y el consumo privado en coma será difícil salir adelante con la única solución de medicar para eludir la amenaza del colapso.


Las dudas florecieron en los mercados, que ven en las acciones políticas de demócratas y republicanos tan solo el parche con fondos públicos de un sistema financiero y un mercado del trabajo débiles. El dinero, como siempre, ha ido en busca de activos refugio, que han dado paso a acciones oportunistas en las bolsas. El euro se cobijó en Alemania cuando las pérdidas resultaron cuantiosas, a la espera del dictamen del Capitolio, y llegó a colocarse por debajo de los 1,43 dólares.


Por un efecto simpatía, los mercados miran con la misma desconfianza al euro que al dólar, a pesar que los datos sobre la marcha de la economía europea no son una debacle precisamente. La deuda norteamericana es muy superior a la de Europa sin olvidar que cuando se entró en la Gran Recesión la impresora de dinero de la Reserva Federal funcionó a las mil maravillas para rescatar a sus bancos y estimular la economía.


El rabillo del ojo con que los mercados observan al Club de los 27  y a su moneda única puede no ser más que el resultado del desconcierto por los rescates a Grecia, Portugal e Irlanda, que parecen haber sumido en la desprotección a otras economías vulnerables como las de España e Italia.


La prensa ha destacado que Obama apuesta su re-elección al déficit. El presidente no tiene interés en repetir el debate de estos días antes de las presidenciales, para lo que ha creado un comité bipartidista que debería presentar soluciones para el 24 de noviembre próximo.


El acuerdo "in extremis" sigue sin gustar. Los ajustes se quedan en planes de futuro, algo que estaba en la mente de todos los firmantes del pacto fiscal, que buscaban únicamente evadir una suspensión de pagos, aunque esto no suponga solucionar los problemas sistémicos  de la economía norteamericana.

domingo, 31 de julio de 2011

Noruega: sangre sobre los fiordos

Los noruegos frente a la tragedia
Por Mirta Balea



Debería lanzarse por iniciativa popular un carnaval a escala planetaria como el de Notting Hill, en Londres, y por las mismas razones: llamar al entendimiento entre la gente, respetar las diferencias, abogar por una sociedad tolerante y contraria a la xenofobia y al racismo en todas sus manifestaciones.


La situación de Europa ahora mismo clama por esta concordia, que reluce cada agosto en el carnaval londinense desde sus comienzos en los años 60, cuando el proceso de des-colonización impulsó una fuerte inmigración de las otrora colonias a sus metrópolis.


Un ambiente de hostilidad se creó en la zona de Notting Hill, cercana al famoso Hyde Park, con la llegada de inmigrantes caribeños. Como suele ocurrir en estos casos, los nacionales comenzaron a culpar a los extranjeros por la falta de trabajo y oportunidades y rechazaron su rasgo diferencial, plagado de colores y bailes típicos, de modales desenfadados y de mitos nuevos. Así nació el carnaval, que ha devenido en uno de los más importantes del mundo.


La zona no se parece en nada a los años 60, antes de que esta festividad la hiciera prosperar económicamente. Tras medio siglo de bailes y folklore caribeño, ha pasado de ser una villa miseria a florecer con negocios de todo tipo en los que se puede comprar casi cualquier cosa.


Los recientes acontecimientos en Noruega, cuando un apuesto rubio armado guerrero, como un nibelungo en combate contra los dragones - al más puro estilo de los mitos de los antiguos pueblos germanos- acabó con la vida de 76 personas, nos retrotraen a las cloacas de las historias de los pueblos, que de vez en cuando nos sorprenden en sus relatos con socavones pestilentes.


Y no es que al país le falten historias con casi 12,000 años de existencia, según revelan los restos arqueológicos conocidos. Los relatos más importantes para su desarrollo como nación parten de las sucesivas uniones con Suecia, la Unión de Kalmar (como hicieron otros reinos nórdicos), Dinamarca y de nuevo Suecia hasta que un plebiscito restituyó la monarquía nacional, de carácter constitucional y parlamentario.

Bandera nazi con la suática.
La ocupación del territorio por la Alemania nazi en busca del hierro de sus minas pasó por alto la neutralidad del Gobierno noruego durante una parte del conflicto. La resistencia popular basada en una guerrilla de baja intensidad que llevó a cabo algunos sabotajes contra la impuesta dictadura fascista de Vidkun Quesling, nada tenía de comparable a la sangrienta y tenaz lucha de otros países invadidos también como, por ejemplo, Polonia.


Había una razón: la percepción, acompañada de un sentimiento de familiaridad, de reconocer como propios los lemas de superioridad de la raza nórdica (aria) impulsados por  Adolfo Hitler y sus secuaceshttp://lasnoticiasdemirta.blogspot.com/2011/07/rudolf-hess-tumba-abierta.html y que el Gobierno legítimo noruego lanzara sus retos y diatribas anti-nazis desde muy lejos, en Londres. Conocer lo que fuimos es lo que nos permite saber lo que somos.


Quizás algún tipo de sentimiento de culpa hizo a los noruegos reaccionar con desproporción a la hora de juzgar a los enemigos tras el armisticio, que puso fin a la II Guerra Mundial. Hubo decisiones controvertidas como la de instaurar la pena capital, contrario a lo que demanda la Constitución noruega, para procesar a los altos cargos por traición y crímenes de guerra. O la de detener a los enfermeros nacionales, que colaboraron con la Cruz Roja alemana, y a unas 5.000 mujeres por haber tenido relaciones con los soldados nazis.


Tal vez, la más incomprensible de todas, después de una cultura de neutralidad, haya sido la de torturar de forma inhumana a los soldados alemanes capturados, en violación de los preceptos contenidos en la Convención de Ginebra para crímenes de guerra.


Oslo quedó sobrecogida como nunca el 22 de julio pasado cuando, primero, explotó un coche bomba junto a un edificio gubernamental, dejando ocho muertos como preámbulo del horror que se cerniría sobre la isla de Utoya en ocasión de un encuentro de las juventudes del Partido Laborista, que gobierna en coalición desde el 2005. Decenas de activistas resultaron tiroteados, algunos escaparon, pero otros, hasta un número de 68, murieron en una contienda que implosionó, imprevista y voraz, de la mano de un solo hombre: Anders Behring Breivnik.

El asesino de masas junto
a su hermanastra y su madre.
¿Cómo puede un joven, a quien sus amigos le reconocen inteligencia y lealtad, llevar el caos a un país como lo hizo Breivnik tras haber echado un vistazo al abismo y sucumbir a su atracción?


Su empanada mental ha quedado expuesta en un manifiesto de más de mil páginas, incautado por la Policía,  que destila machismo, racismo y xenofobia, sin que sus allegados se percataran o no dieran importancia a las señales que hicieron salir los demonios cuando resultaba ya demasiado tarde.


Como todo poseedor de una personalidad deformada, lo que cree que ha visto o piensa que ha sucedido se convierte en imagen real en su mundo psíquico, así que tampoco resultan de fiar sus pensamientos más íntimos y oscuros plasmados con tanta verborrea.


El sexo le obsesionaba, aunque al parecer solo ha tenido una experiencia única con una mujer. Ha confesado que "una relación habría estropeado su misión". Lo más probable es que tuviera miedo de enamorarse de una fémina independiente y desenfadada al plasmar que teme a la "feminización de la sociedad", que se traduce en desear que vuelvan a las cavernas de la Edad de Piedra o como los fanáticos del Islam a que se cubran completamente para no ser objeto de deseo. Esto no le impidió planear  tener relaciones con una prostituta antes de la matanza para lo que habría reservado 2000 euros.


O tal vez temiera caer en brazos de otro hombre, porque ha rechazado y enlodado la homosexualidad, a juzgar por lo que ha escrito,  hasta límites exagerados, incluso para un homófobo al uso.


Ha sentido y siente una profunda rabia y resentimiento por su familia y para justificarlo, sea cierto o no, informa que su hermanastra padeció la enfermedad venérea de la clamidia y ha tenido más de 40 compañeros sexuales y su madre "tuvo un herpes con 48 años". Su egocentrismo le ha llevado a compadecerse a sí mismo por regresar a "ese hogar a los 31 años". Pero no fue más que un acto volitivo para seguir sin trabajar y sentirse protegido confortablemente en la casa materna.


Los hombres no quedan excentos de su juicio moral sobre una sociedad idílica en la que vuelvan a vestirse con " bonitos trajes, sombreros y quizás guantes"  y traten a las mujeres "como damas" y aboga por devolver al varón su papel de "cabeza de familia".


¡Un momento! ¡No se engañen! Breivnik creció en un barrio de clase media alta al oeste de Oslo. Los psícólogos o expertos en perfiles de asesinos tendrán en este especímen nuevos elementos para confrontar sus propios cánones. Este terrorista carece de experiencias negativas en su infancia, como él mismo reconoce. No le arrancaba las alas a las mariposas por placer ni mataba gatos y creció rodeado de "personas inteligentes", según expone en su endecha con ínfulas de ideología con el cinismo propio de quien se ríe de los demás.


Uno no puede menos que sorprenderse cuando escucha a su amigo de la infancia Peter Svaar, ahora periodista de la agencia noruega de noticias NRK, recordarlo como "muy leal, inteligente y con gran fuerza de voluntad". ¡Vaya! El tipo de hijo que cualquier madre desea tener, el novio que anhela toda mujer o el hermano que nos gustaría poder presentar a nuestros amigos. Su padre, Jens Breivnik, desearía que el justiciero rubio "se hubiese suicidado". Nada más lejos de sus planes. Se entregó mansamente a los policías, que lo capturaron en Utoya y que no lo hicieron a punta de pistola.


Breivnik está encantado de conocerse y tras la matanza dijo que sería "incapaz de matar a una mosca", otro de sus cinismos. El lado oscuro que le ha hecho cometer en pocas horas 76 asesinatos, va acompañado de una vena narcisista y ególatra, a la que nadie dio importancia en su entorno. Cuando compareció ante el juez, vestía un jersey rojo de Lacoste, olía a Chanel Platinum Egoiste y no dejaba de sonreír ante la propaganda gratuita que recibía, la que buscaba, si tenemos en cuenta la forma en que se rindió.


Aunque no lo dijera -que lo dijo- se ve que está satisfecho con su físico, al que suma ahora su estampa de guerrero, divulgada previamente en su blog, en el que aparece vestido de militar, con un rifle de los utilizados por las fuerzas SEAL de Estados Unidos. Se ha promocionado a sí mismo, en ese marco, en todas las facetas en que a su Ego le habría gustado figurar, de no haber sido tan cobarde ante la vida y haber optado por abstenerse de trabajar o ejercer una profesión más digna.

Geir Lippestad.
Su propio abogado Geir Lippestad, que alegará demencia para justificar la bomba y la matanza, admite que su cliente odia la democracia, aunque se beneficiará de su generosidad. Las leyes noruegas obligan a juzgar los hechos como si se tratara de delitos comunes y el terrorismo resultará tan solo un agravante en la pena.


Los actos de Breivnik no desencadenarán una guerra de 60 años de duración como era su delirio, pero han puesto en la mesa de debates la validez del concepto europeo de reinserción social en contraposición a una ejecución o la cadena perpetua.


El hecho en sí ha generado grandes ganancias para los periódicos, pero aún se puede más. Algunos medios, en especial noruegos, se preguntan si la policía actuó con la celeridad requerida en el caso o se "durmió en los laureles". El primer aviso llegó a las 17.38 horas, media hora despues de la llegada a Utoya del asesino y cuando las fuerzas se hallaban movilizadas en el atentado con bomba en el centro de Oslo, una acción previa de distracción. La Policía parece haber llegado a las 18.27 horas porque no disponían de medios inmediatos para acceder a la isla.


Para llegar  utilizaron un coche y después barcos privados; el único helicóptero de que disponían, aparcado a 40 kilómetros de Oslo, resultaría insuficiente para la evacuación por disponer solo de dos plazas. Tardaron pocos minutos en detener al tirador cargado de anabolizantes y lo curioso es que habitualmente las fuerzas del orden no van armadas, sus equipos reposan en los coches patrullas y solo pueden utilizarse con autorización superior.


Breivnik utilizó combustible de avión para magnificar los efectos de la bomba en Oslo y munición hueca para Utoya porque resultaba especialmente dañina al entrar con mucha fuerza en el tejido humano. Todo esto lo obtuvo en pequeñas cantidades durante varios viajes por Europa para no llamar la atención de las autoridades.


Explicado lo anterior para mantener la credibilidad de este artículo parece inadecuado hacerle el juego a quienes pretenden juzgar el comportamiento de fuerzas nada acostumbradas a este tipo de delitos después de pasado el mal trago y resultaría más productivo, en cambio, tener en cuenta lo dicho por el fiscal Christian Halto de que existe una red de grupos islamófobos y de ultra-derecha en la hasta el momento tranquila Noruega.


La jefa del servicio secreto noruego Janne Khristiansen (apuesto a que a Breivnik no le gusta ni un poquito que este cargo lo ocupe una mujer) dice que los grupos de extrema-derecha en el país son pocos y están mal organizados, sin un líder para coordinar sus acciones. Quizás ya lo tengan.


La propia Khristiansen asegura que Breivnik, de 32 años, estuvo planificando la matanza los últimos doce años y en ese tiempo, no solo se dedicó a viajar por toda Europa, sino que militó durante ocho años en las juventudes del Partido del Progreso (de extrema-derecha con un programa xenófobo y racista), pero cuya actividad no preocupa a las autoridades  porque  vigilan únicamente a los grupos ilegales, con el resto hay confianza.


Si resumimos hasta aquí lo que conocemos y sabemos de estos hechos - que conmovieron a toda Europa-, observaremos sin hacer uso de la crítica extrema falta de previsión y ceguera sobre las aventuras del ciudadano Breivnik por sectores oficiales, tanto como de familiares y amigos. ¿Cuántos más puede haber?


El crecimiento en los últimos años de las doctrinas de extrema-derecha en Europa, algo parecido a lo que tenía lugar antes de que Hitler llegara a canciller de Alemania en el siglo XX, nos sitúa ante un panorama como mínimo preocupante. El asesinato de Olof Palme hace 25 años a manos de los extremistas, el atentado el 11-M en Madrid, presuntamente realizado por el islamismo radical, pero que algunos elementos aún sin definir apuntan también a la organización terrorista vasca ETA, el ascenso de gobiernos con tintes xenófobos, en particular en el norte del continenete, y, en un escenario exterior, la tragedia de las Torres Gemelas en Nueva York y la voladura de un edificio federal en Oklahoma en 1995, cinco años antes de comenzar el nuevo milenio, nos colocan en la pista que seguiría cualquier Sherlock Holmes y conste que todavía hay más.


Nadie puede negar que las ideas populistas y demagogas de tales grupos tienen un excelente caldo de cultivo en la situación económica mundial y en particular la que ha acabado en Europa con el estado de bienestar social debido a los ajustes económicos realizados por sus gobiernos y que, en muchos casos, han obligado a las protestas y las huelgas en los países más vulnerables.


Nuestra aldea global se mueve hoy en un terreno en el que hay gente dispuesta a matar a otros con frialdad y sin la menor empatía. Estas personas pasarían por normales, como ha ocurrido con Breivnik, pero, en su fuero interno, acumulan mucho odio y resentimiento hacia quienes no se dejan manipular por ellos y rechazan sus opiniones, ideologías o religiones como verdades únicas, sin necesidad de nutrientes.


El asesino de masas noruego reconoció ante la Policía que actuó solo, al menos en las primeras horas de su captura. Puede que sea cierto si interpretamos bien su ideología fragmentada, pero ¿y los viajes por Europa? Le sirvieron únicamente para hacerse con los materiales para la masacre o tuvieron otros fines. Breivnik ni siquiera ha sido original en su panfleto, que copia varios pasajes del famoso Unabomber, el terrorista Ted Kaczynski, que durante dos décadas inundó Estados Unidos de paquetes bombas.
Jens Stoltenberg, primer
ministro noruego.
Los noruegos viven estos días en un "shock" ante lo inesperado de las acciones de Breivnik y lo consideran un paria, un utskudd. Ellos han disfrutado durante más de medio siglo de un sistema fuerte, igualitario y ausente de diferencias sociales escandalosas y son un referente en Europa al mantener intacta su política de bienestar social, generosa en su solidaridad inherente.


Casi todos se muestran conformes en cómo se están haciendo las cosas en el país con independencia de quien gobierne, sea de izquierda o de derecha. El apoyo y la solidaridad entre los noruegos es lo que hace que nadie cuestione la manera de llevar todo el asunto del primer ministro Jens Stoltenberg.


Si Breivnik pretendía acabar con esa unidad nacional ha perdido el tiempo, según puede inferirse de las declaraciones y entrevistas realizadas después de la tragedia entre la población como entre sus líderes y divulgadas por medios nacionales e internacionales. Stoltenberg ha aclarado, en el más puro espíritu noruego, que el asesino será castigado con transparencia y democracia e "incluso con amor". Que halla sido un noruego de pura cepa el autor de los atentados, parece calmar las consciencias deseosas de un proceso ininterrumpido de asimilación de los inmigrantes.


El primer ministro se siente orgulloso de vivir en un país que ha logrado mantenerse en pie frente a la tragedia, pero ha debido admitir que algo cambiará en la sociedad, tranquila e inocente, que se ha desarrollado hasta ahora.


Los terroristas odian la democracia, pero se aprovechan de ella. Lo primero que ha exigido el nibelungo desarmado para dar información sobre unas supuestas células terroristas con las que habría preparado los atentados, ha dicho al pasar de los días,  ha sido poder realizar una conferencia de prensa para explicar su teoría sobre "la invasión islamista"; ha exigido un tipo de comida especial y que los médicos y psicólogos que lo traten sean noruegos. Probablemente, le habrán concedido algunas de sus peticiones, incluso aquellas de las que no se ha informado a la prensa.


Que los extremistas se sientan protegidos por la propia democracia a la que odian debería bastar para hacer saltar las alarmas de la supervivencia, un acto primario en el ser humano, porque la infinita aceptación de sus discursos populistas y demagogos podría terminar por atarnos de pies y manos frente al enemigo, que -como todo buen jugador- no abandona en tanto vaya ganando.


El currículo de este asesino de masas nos muestra que no es el típico marginado, nacido y crecido en el seno de una familia pobre, que cuenta las monedas para llegar a fin de mes y en la que los hijos deben comenzar a trabajar a edad temprana, arrastrando una educación deficiente, que no contribuirá a abrirle puertas. Resulta que es todo lo contrario. Si reducimos la actuacion de Breivnik a la condición de loco, como pretende su abogado defensor, se corre el riesgo de que todo el asunto permanezca en la superficie en la tranquila Noruega.


Breivnik no ha mostrado arrepentimiento hasta el momento; en realidad presume de lo que ha hecho como si fuese una hazaña. Y es que, asumámoslo, no todos los asesinos se arrepienten, ni siquiera lo hace una mayoría, es tan solo nuestra moral convencional la que nos hace pensar que sí.

jueves, 28 de julio de 2011

Hugo Chávez: la santería y los "superpoderes"




Por Mirta Balea


La situación surrealista vivida por Venezuela a causa de la enfermedad del presidente Hugo Chávez se asemeja mucho a esos avistamientos de buques fantasmas en el Triángulo de las Bermudas que han dado lugar a incontables relatos, que, al final, podrían resultar o no ciertos.


Chávez se empeñó en estar al frente del Gobierno en ausencia cuando viajó a La Habana para ser intervenido quirúrgicamente el 10 de junio de un absceso pélvico en la versión oficial o de un carcinoma de próstata como afirman otras fuentes. Esto obligó al vice-presidente Elías Jaua a servirle de Hermes con el resto de Venezuela, a pesar de la inconstitucionalidad implícita en tal decisión.


Las imágenes de su recuperación caminando con rostro satisfecho, junto a sus dos hijas, por los jardines de la clínica habanera en la que fue operado dieron la vuelta al mundo. Las dependencias del hospital solo aparecieron en una foto compartida con los hermanos Castro ceñida a la habitación que ocupaba porque la ubicación de la instalación resulta un "secreto estatal". Esto no ha impedido la implosión de las especulaciones sobre cuáles serían en realidad sus intenciones para apearse en La Habana tras una gira que lo llevó antes a Ecuador y a Brasil.


Lo cierto es que las historias tejidas alrededor de este "culebrón" caribeño podrían considerarse válidas todas ellas. Chávez aprovechó su estancia en la isla  - a propósito de la intervención quirúrgica y la recuperación- para encontrar su laberum, el estandarte que deberá servirle en su lucha por liderar el "socialismo del siglo XXI" en la sufrida Venezuela, tal como el emperador Constantino viera el suyo reflejado en el sol y lo recibiera después en sueños del mismísimo Jesucristo sin haber dejado de ser un pagano.


El estandarte buscado por Chávez como un Santo Grial forma parte de la religión yoruba, un conjunto de creencias expresadas en el culto a 401 divinidades. La santería - en la versión de la escuela cubana- la componen la Regla de Ocha y la Regla de Ifá. La primera la practican "santeros" y "santeras" y la segunda los "santeros" mayores o babalawos.


Entre las deidades del panteón yoruba, al presidente de Venezuela le va Obbatalá, creador del resto de los orishas, quien todo lo dirige para que todo salga bien; su palabra es ley porque es el más viejo y el único juez. Tener tanto poder debe haberlo convencido de su propia invulnerabilidad. Para él, como para su amigo Fidel Castro, la alternativa ha sido siempre el socialismo o morir. En su caso, lo adorna con la magia del siglo XXI, aún por ver qué dará, pero en realidad comparte los temas rancios del régimen cubano, su mismo espíritu totalitario, su interés por callar toda discrepancia y por la aplicación de leyes encaminadas a amoldar a la nación a la ideología que sustenta un único partido.



La santiaguera escalera de la calle Padre
Pico con mi amigo "el guajiro".
Lamenté mucho no haber estado en Cuba para así tener ocasión de hablar personalmente con el babalawo responsable de la conversión del hombre venido de Caracas. Me hice con su teléfono por alguien que le conoce, pero no quiso atenderme. Al decir de sus amigos, el aparato estaba "pinchado". Puede. O tal vez sea el resultado de un movimiento táctico para evitarse dolores de cabeza como santero oficial de los jerarcas del régimen castrista.


Tengo amigos en La Habana muy creyentes, de cosas tales como que no se debe derramar sal sobre la mesa, que hay que abstenerse de pasar por debajo de una escalera, que los gatos negros traen mala suerte. Uno de ellos me acompañaba en un reportaje por Santiago de Cuba en 1983, en época de carnavales, cuando se detuvo por un momento y me dijo "en estas calles habita Elleguá".

Conozco lo que significa Elleguá, una deidad de fundamento, utilizada en la coronación de los iniciados o iyawo -como el propio Obbatalá- y, al propio tiempo, uno de los santos guerreros, los que protegen. Lo que me dejó atónita es que se identificara con los mitos yorubas porque nunca dejaba de proclamarse ateo. Puede que para él no tuviera que ver una cosa con otra, tampoco se lo pregunté.


Me convencí que el duendecillo travieso podría muy bien morar en los oscuros ojos de los niños, que gravitaban a nuestro alrededor sin perder la alegría, o en las calles impregnadas de sudor y ron tras una noche de carnaval, cuando permanecía el eco de las "chancletas" repiqueteando en los adoquines al compas de una conga, una rumba o un guaguancó. Nadie se mueve mejor en el baile que un santiaguero.


Tener un poder sobrenatural de su parte debió confortar también al presidente venezolano, que había arribado a La Habana en busca de la destreza de los médicos cubanos porque no confiaba en los de su país, Apenas finalizada la intervención, todo fueron valoraciones positivas por parte de sus allegados. Sus acólitos no dejaban de decir que había Chávez para rato.


La versión del absceso pélvico, como si se tratara tan solo de un grano, sonaba a chiste malo porque radio Macuto se había encargado de filtrar lo del cáncer, cuya involución nunca es segura, hasta pasado mucho tiempo, como bien saben los que padecen o han padecido esta enfermedad. A partir del 18 de junio, Chávez, que aparecía en todos los noticiarios cubanos, desapareció de las pantallas y Venezuela estuvo en vilo. Pero ni aún así la oposición movía ficha para terminar la partida.


Chavez con sus hijas en La Habana
Después reapareció en una animada conversación con Fidel Castro, quien le había aconsejado que no dejara en manos del vice-presidente los asuntos del país dada la escasa ascendencia política de este sobre un Gabinete de 29 miembros, integrado por civiles y militares.


Bajo la protección de la Ley Habilitante, que logró pasar a finales del año pasado antes de que la oposición, como triunfadora en los comicios legislativos, alcanzara a sentarse en el Parlamento, el presidente venezolano ha podido seguir pasando leyes necesarias a su visión única del poder.


Nadie ha hablado oficialmente de cuán avanzada está su enfermedad ni en qué sitio se encontró el tumor cancerígeno extirpado, al parecer, en dos tiempos, el último el 20 de junio pasado.


El 59% de los venezolanos consideró inapropiado que el presidente gobernara por control remoto y muchos no se creían que estuviera convaleciente, así que Jaua mostró un video de apenas un minuto, sin audio, el 29 de junio, de una de las tantas conversaciones entre Castro y Chávez, en el que se le veía muy delgado. El único fin de la exhibición, como admitió el vice-presidente, era "desmontar una campaña de desinformación y manipulación" sobre la salud del mandatario.


Nadie como los hermanos Castro para manipular cualquier información sobre la situación real de Chávez en aquellos días.  Desde un punto de vista oficial, Fidel Castro jamás ha padecido cáncer y mucho menos ha estado al borde de la muerte ni ha recaído después varias veces.


Átropos no quiso cortar el hilo de la vida de FC, porque Láquesis, la que echa a suertes el Destino entre las Moiras, decidió darle otra oportunidad. Una úlcera cancerígena le fue extirpada  en parte en 1983 y desde entonces arrastra un tratamiento a base de transfusiones de la vena de un donante a la suya y toma medicamentos importados, mucho más efectivos que los que se venden en las farmacias del país. Despues de esta alerta roja, por la que Raúl Castro ideó incluso un plan de información a la población por si moría, fue creada una clínica para un único paciente, armada con los mejores y más modernos equipos que pueda comprar el dinero. Chávez ha sido operado y tratado en ese lugar.


Nadie debería creer que Chávez, como ha proclamado él mismo, llegará a 2031. Incluso sin considerar esa violencia urbana existente en Caracas y que se cobra a diario 419 vidas, está predestinado a morir de cáncer y no de un disparo en la cabeza a manos de un pandillero. Entre los consejos de los hermanos Castro,  ha figurado la importancia de apertecharse y disponer de escoltas de confianza para gozar de una seguridad a prueba de balas, nunca mejor dicho, como la que han disfrutado ellos durante décadas, porque los dictadores, como bien revela la Historia, deben mirar siempre por encima del hombro.



Tan pronto regresó a Caracas a principios de julio, Chávez ratificó a su Gobierno y al Alto Mando Militar para desvanecer rumores sobre un posible golpe de Estado y demostrar confianza en sus adláteres, algunos de los cuales muestran síntomas de cansancio.

La oposición representada por la Mesa de la Unidad y  el PTT ha logrado anclarse en la Asamblea desde enero último, después de haberle dejado el campo libre en 2005 al renunciar en bloque a presentarse en los comicios. Cinco años después ha ganado con el 52% de los votos un 40% de escaños y ha logrado arrebatarle la mayoría cualificada de 110.


La Ley Habilitante, concebida con la más pura mentalidad totalitaria, les resta mucho margen de maniobra, lo que podría cambiar en las presidenciales del 2012 si logran llevar un buen candidato o candidata. Sus flaquezas, sin embargo, han quedado al desnudo en el mes que Chávez estuvo en Cuba esgrimiendo sus "superpoderes". Los opositores al presidente se han limitado a esperar su regreso con algunas declaraciones sobre la "ilegalidad" de la situación, que vivía Venezuela.


Chávez volvió de sopetón a Caracas para no perderse la celebración del Bicentenario de la Independencia el 5 de julio y una de sus primeras declaraciones fue ratificar su intención de quedarse hasta el 2021. Durante los actos, se quedó en el palacio de Miraflores, mientras la marcha se realizaba en el Paseo de los Próceres y un afanoso general Carlos Alcalá Cordones se encargada de rendirle honores en la distancia.


Desde el palacio presidencial, en una trasmisión dual por la televisión venezolana, sacó de la chistera una de esas frases a las que tiene aconstumbrados a sus compatriotas de "viviremos y venceremos en el inicio del retorno", y que probablemente en un futuro entrará en una de las cajas del Departamento de Oscuras Misceláneas de que disponen muchos Gobiernos.


Las primarias con vistas a las elecciones presidenciales del 2012 serán en febrero. Con una enfermedad como esta no se arriesgará a que la familia y sus acólitos pierdan el mando. Resulta más que probable pensar que en esta ocasión llevará de segundo a su hermano Adán, único con sus mismos arrestos, aunque menor arraigo popular.

Este último sostiene una linea radical de pensamiento ultra-izquierdista al estilo de los Castro, lo que pudo verse con claridad en los días en que el sillón de su hermano estuvo vacío. Advirtió a todos que se puede recurrir "a otros métodos como la lucha armada" para garantizar el poder. Si un Chávez muere, puede que quede otro.

lunes, 25 de julio de 2011

Rudolf Hess: a tumba abierta

Rudolf Hess-1938
Por Mirta Balea

La mayoría de la gente considera que si algo ha tenido lugar es porque debía  suceder. Algunos porque creen en la idea cristiana de la predestinación y otros porque han estudiado a Newton. En cualquier caso, cuando los hechos nos sobrepasan, entramos en la etapa de la desazón y dejamos de lado todas las teorías.


Los medios han dedicado mucho espacio al desmantelamiento, el 20 de julio pasado, de la tumba del segundo hombre en el orden jerárquico del Tercer Reich: Rudolf Hess, situada en la localidad de Wunsiedel,  Baviera, hogar familiar del personaje en Alemania.


La tumba del segundo hombre más importante de la Alemania nazi en los primeros años de la II Guerra Mundial en el pasado siglo se había convertido en sitio de peregrinación anual, cada 17 de agosto, desde su suicidio en 1987 en la cárcel de Spandau, en Berlín. Allí vivió como el último y único inquilino durante mucho tiempo. Unos 5.000 simpatizantes le rindieron una vez más honores en 2004,  un volumen de asistentes que despertó cierto revuelo, obligando al parlamento a prohibir tales actividades, aunque sin resultados prácticos.


La nieta de Hess y otros parientes negociaron con el pastor protestante de Wunsiedel el alquiler de la tumba por otros 20 años, pero éste se negó a ceder habida cuenta de la vergüenza que despertaban los tributos a semejante personaje en la localidad. Las conversaciones derivaron en el desmantelamiento del sepulcro y la fecha se hizo coincidir con el 67 aniversario del fallido atentado contra Adolf Hitler, el 20 de julio de 1944, por un grupo de oficiales liderados por Claus Schenk von Stauffenberg, declarado también Día de la Resistencia Alemana contra el dictador.


Desde las tinieblas del Tártaro, Hess podría hallarse desconcertado ante tamaña descortesía con sus restos, que serán incinerados y tirados al mar. Y es que quizás ni siquiera conozca, ante la nada que le rodea, la frase del novelista irlandés James Joyce de que un fantasma es alguien que se ha esfumado por muerte, por ausencia o por falta de costumbre.


Como muchas otras ideologías y programas políticos, el nazismo nada tiene de original. Bebió de las fuentes del fascismo, según el cual el Estado, para preservar su cohesión y unidad, debía ser totalitario. Hitler amplió estos conceptos con las teorías de Karl Haushofer de la Lebenraum, la distribución étnica de los pueblos germánicos en Europa Central y de cómo movilizarlos para crear el Gran Reich desde el Báltico hasta el Pacífico, con guerras de conquista y ejerciendo una fuerza indiscriminada para ir mucho más allá.


Hess, según algunos de sus biógrafos, fue un hombre educado, respetado, amable, que participaba cada año en competencias aeronáuticas y carecía de los vicios presentes en otros dirigentes nazis. Le llamaban la conciencia del Partido, rara vez aparecía en público y resultaba un idealista sincero. No figuraba como elemento esencial del nacionalsocialismo, a efectos públicos, pero la Historia se habría escrito de otra manera sin su presencia.




Tumba de Hess

Fue Hess quien presentó a Haushofer a Hitler para que le transmitiera su filosofía del poder, la técnica para obtenerlo y su concepto etnicista del mismo. Así que quien fue coronado vice-Führer de Alemania cuando el dictador llegó a canciller en 1933, conocía muy bien la teoría de la Lebenraum.


Mucho antes de que fuera creado el Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP) y se convirtiera en la ideología imperante durante varios años en Alemania,  mucho antes siquiera de que Hitler desplegara sus alas como incitador de masas, Hess formaba parte de un grupo de veteranos de la extrema derecha de Baviera llamado Thulegesellschaft o Sociedad Thule, opuesto a la izquierda de la localidad, integrada en la Spartakakusbund o Liga Espartaco.


Thulegesellschaft, nacionalista, y anti-bolchevique, utilizaba la cruz gamada como emblema y su divisa era: Recordad que sois alemanes; mantened pura vuestra sangre. El investigador, historiador y biógrafo Martin Allen, en su libro El enigma Hess, considera a esta organización como la predecesora del NSDAP o Partido nazi.


Las penosas condiciones por las que Alemania aceptó el Tratado de Versalles y colgó los guantes en la I Guerra Mundial, las añoranzas patrióticas que este acto despertó en la extrema derecha, el miedo al comunismo, que dejaba ver sus garras desde Rusia, y toda la parafernalia en la que basaron aquellos inadaptados la creencia de que el país resurgiría de las cenizas de la República de Weimar, fueron un caldo de cultivo enjundioso para que las ideas nazis prosperaran hasta límites insospechados.


Hitler creyó que en 1923 se daban las condiciones para un golpe de Estado (putsch) con el que tomaría un atajo hacia el poder, teniendo en mente a su admirado Benito Mussolini, quien con sus escuadrones armados fue sobre Roma para coronarse a los 39 años como jefe del Gobierno del rey Victor Manuel III. Los cálculos fallaron y el futuro líder alemán dió con sus huesos, junto a Hess y otros participantes, en la prisión de Landsberg, de donde saldrían indultados un año después.


El putsch supuso un hito en las relaciones entre Hitler y Hess a pesar de sus diferencias de carácter, matizadas por la coincidencia de ideas. Este último destacó por su lealtad durante el confinamiento, cuando actuó como secretario para el dictado del ideario político desgranado en Mein Kampf, símbolo sustancial y duradero del Tercer Reich, una exploración del lado más oscuro del ser humano, y que contó también con la colaboración de Haushofer. En privado, los dos nazis se llamaban Rudi y Wolf y su amistad se consolidó durante los siguientes años.


Carátula de una edición del Mein Kampf
El NSDAP creció hasta agrupar a un millón de almas perdidas de la República de Weimar y permitir a Hitler situarse como jefe del Gobierno. Su vice-Führer quedó encargado de representarlo ante los jerarcas del Partido y las instituciones del Estado. Entre bambalinas, como siempre desarrolló su labor nacionalsocialista, Hess garantizó la eficacia de la maquinaria oficial como materialización progresiva de la Weltanschaung o concepto de Gran Reich. Era el comisario político de la ideología dominante.


El Waltanschaung suponía la aplicación práctica de la teoría geo-política de Haushofer ( integrada al Mein Kampf, libro de cabecera de todo nazi), que preconizaba un mundo futuro con grandes imperios. A fines del siglo XIX, el escocés Halford McBinder había hablado ya de un imperialismo dominante en Eurasia.  Hess creó una estructura diplomática en tres campos, ajenos al ministerio de Asuntos Exteriores.


Primero contaba con la AO, una organización partidista en el extranjero para organizar a los alemanes  con una división similar a la que regía en el territorio de Alemania con un Gau o distrito, bajo el mando de un Gauleiter. Creó también la Amt o Servicio de Política Exterior por y para defender las ideas nazis en otros países.


Por último, quedó constituída la VDA (Volksbund für das Deutschtum mi Ausland) encargada del reforzamiento de las acciones de grupos de origen alemán en territorios vecinos como Austria, los Sudetes y el corredor polaco para facilitar la tarea de integración al Gran Reich. Todo esto como perfecta instrumentalización del concepto de espacio vital para los alemanes, utilizado por Hitler como justificación para sus guerras de conquista.


El Führer nunca expresó públicamente su interés por unas negociaciones de paz porque esto habría minado su credibilidad ante sus compatriotas, sometidos al efecto aureola, que sirvió al incremento de su ideal del Ego hasta un limen psicopático y le hizo creer que era invulnerable. Podríamos hablar también de sus pensamientos esotéricos y la práctica de éstos, pero alargaría un trabajo que es sobre Hess. Añadiré, sin embargo, que Deborah Hayden, quien ha estudiado las repercusiones de la bacteria Treponema pallidum en su libro Genialidad, locura y los misterios de la sífilis, asegura que puede encender la crueldad y la megalomanía, acentuar y distorsionar los talentos e inclinaciones innatas en una persona como si se tratara de una droga alucinógena y cita  a Hitler  y a Iván el terrible como ejemplos.




Tumba desmantelada de Hess


Hess creyó que Alemania había llegado a su meta con la anexión de Austria, Checoslovaquia, Polonia y las ocupaciones de Noruega, Dinamarca, Holanda, Luxemburgo, Bélgica y Francia, e intentó, con el visto bueno del Führer, alcanzar la paz con Gran Bretaña en conversaciones ultra-secretas, pero que han terminado por conocerse y divulgarse por los historiadores cuando tuvieron acceso a documentos en manos de los norteamericanos y que el Foreign Office habría tratado de eliminar, lográndolo en algunos casos.


Gran Bretaña, con la mayoría de Europa ocupada, parecía un iceberg en medio de una terrible tormenta, sufriendo los constantes bombardeos nazis en Londres y otras ciudades y cargando con la derrota en Dunkerque, con un primer ministro de las dimensiones políticas de Winston Churchill proclamando que aguantarían el tirón y darían ejemplo.


El viaje de Hess a Glasgow, en Escocia, después de una travesía en la oscuridad, que le obligó a tirarse en paracaidas al tuntún, fue el colofón de estas negociaciones. Un joven sargento, Daniel Mc Bride, le preguntó "¿Vino a bombardearnos?" a lo que  replicó: "He venido a ver al duque de Hamilton". El periódico local Herald aseguró que el encuentro había tenido lugar e informó de esto dando muchos detalles.


Hitler tenía un carácter adquirido, rallano en la histeria, quizás un tipo de catexia, de la que hablaba Sigmund Freud, en el umbral más de la paranoia que del libido, con ese conocimiento del simbolismo que le permitía comunicarse a pesar de los desórdenes somatogénicos ocasionados por la sífilis y que parecían pasar inadvertidos por las masas alemanas. Fue el primero en gritar en Berlín que Hess estaba loco, algo que algunos biógrafos consideran una expresión consensuada entre ambos por si las cosas salían mal. Londres hizo otro tanto, como control de daños.


Martin Allen dice que a Hess se le esperaba en tres puntos del territorio inglés, pero ante el miedo a sucumbir durante el vuelo saltó prematuramente de su Me-110 y la operación secreta, tan cuidadosamente planeada, quedó al descubierto.


El segundo hombre del Tercer Reich fue juzgado en Nuremberg al término de la guerra, junto a otros jerifaltes nazis, y aunque alegó "responsabilidad reducida", le condenaron a cadena perpetua. Sus revelaciones podrían haber sembrado la desconfianza en Europa respecto al Gobierno británico si comenzaba a dar entrevistas como otros.


Con 93 años, cansado de vivir tras las rejas de una cárcel que llegó a convertirse en su mansión unipersonal, decidió terminar con su vida, pero hasta ahora nadie se había atrevido a intentar sacarlo de la Historia.